10 de diciembre de 2025
Desde el balcón de la Suite Nobel del Grand Hotel (el mismo desde donde hablaron Mandela y Martin Luther King), saludó a su pueblo por primera vez en público desde julio de 2024.Vestida de negro, con la voz quebrada de emoción, cantó el Gloria al Bravo Pueblo junto a decenas de venezolanos que la esperaron bajo cero grados con antorchas y banderas. Y luego hizo lo que nadie esperaba: saltó las vallas de seguridad, bajó a la calle y abrazó uno por uno a los que pudieron llegar. Este jueves dará una conferencia de prensa.
Este
miércoles 10 de diciembre, María Corina Machado, la líder opositora venezolana
y flamante ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, reapareció en público tras
más de un año en la clandestinidad.
Desde
el balcón del icónico Grand Hotel en Oslo, Noruega, el mismo lugar donde
tradicionalmente los laureados saludan al mundo, se asomó ante centenares de
venezolanos expatriados y simpatizantes que la esperaban bajo el frío invernal,
desafiando las bajas temperaturas con banderas tricolores y cánticos de
esperanza.
Aunque
Machado no llegó a tiempo para la entrega oficial en el Ayuntamiento de Oslo
(donde su hija, Ana Corina Sosa Machado, recibió el galardón en su nombre y
leyó un emotivo discurso escrito por ella), su llegada a Noruega marcó un hito.
El
Comité Nobel la premió "por su incansable trabajo promoviendo los derechos
democráticos del pueblo venezolano y su lucha por una transición justa y
pacífica de la dictadura a la democracia".
En
su mensaje, Machado dedicó el premio en parte a Donald Trump y a los
venezolanos que resisten el régimen de Nicolás Maduro, prometiendo:
"Abrazaremos de nuevo, nos enamoraremos de nuevo, oiremos nuestras calles
llenas de risas y música".
Machado
escapó de Venezuela disfrazada y con ayuda de aliados internacionales,
incluyendo posibles apoyos de Estados Unidos, tras meses de amenazas a su vida.
Su reencuentro con su familia, incluyendo a Ana Corina y su hijo Ricardo, fue el preludio de esta aparición, que se produjo alrededor de las 2:25 a.m. hora local (medianoche en Venezuela).

El abrazo eterno entre María Corina Machado y su hija Ana.
Visiblemente
conmovida, entonó junto a la multitud el himno nacional venezolano, Gloria al
Bravo Pueblo, en un acto que simboliza no solo su coraje personal, sino la
resiliencia de un pueblo entero.
Cientos de venezolanos, muchos con antorchas y banderas, se congregaron frente al hotel durante horas, cantando y coreando "¡Libertad! ¡Venezuela libre!".
Líderes
regionales como el presidente de Paraguay, Santiago Peña, y figuras como la
congresista estadounidense María Elvira Salazar, se unieron al apoyo. Peña
declaró: "La libertad y la democracia son innegociables; Venezuela no está
sola en este camino".
Esta
escena se viralizó en redes sociales y medios internacionales, generando un
torrente de emociones.
Tras
unos minutos en el balcón, Machado descendió a la calle, saltó las vallas de
seguridad y abrazó personalmente a los presentes durante más de 30 minutos, en
un gesto espontáneo que sorprendió incluso al Comité Nobel, que inicialmente
había anunciado que no habría encuentros públicos esa noche.
Su
hija había anticipado el momento en redes, invitando a los venezolanos en Oslo
a recibirla: "Ella va a venir esta madrugada a saludar a los venezolanos
desde este balcón".
Desde el otro lado, el régimen de Maduro minimizó el evento: la vicepresidenta Delcy Rodríguez lo tildó de "farsa", y Maduro priorizó en discursos locales temas internos como salud y economía, ignorando el Nobel.
Machado
se reunirá este jueves con el primer ministro noruego y ofrecerá una rueda de
prensa. Este saludo no es solo un reencuentro familiar o un gesto protocolario;
es un recordatorio global de que la lucha por la democracia en Venezuela está
viva. Como dijo en su discurso vía su hija: "La democracia es esencial
para la paz".
Para
los venezolanos, es un faro: la "dama de hierro" de la oposición ha
cruzado fronteras, pero su mirada está fija en Caracas.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario