12 de diciembre de 2025
La presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, respaldó el proyecto de reforma laboral enviado al Senado y destacó el tope de diez horas gremiales pagas para delegados sindicales, una de las medidas centrales de la iniciativa que ya generó rechazo en sectores sindicales y críticas por su vía de ingreso al Congreso.
La presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, respaldó el envío del proyecto de reforma laboral al Congreso de la Nación, que establece un tope de 10 horas mensuales remuneradas para que los delegados sindicales realicen actividades gremiales. "Van a tener un límite de diez horas mensuales pagas. El resto, a laburar", expresó.
La dirigente política detalló que, si los delegados exceden el límite de horas previsto, el tiempo adicional podría ser descontado proporcionalmente del salario, con el objetivo de clarificar las responsabilidades laborales y gremiales en la jornada de trabajo. Esta disposición se inscribe dentro de un paquete de modificaciones laborales que el Ejecutivo busca debatir y aprobar con rapidez en el Congreso.
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Las declaraciones de Bullrich en el marco de un seminario organizado por empresarios -donde compartió panel con el CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca-, que la medida persigue equilibrar el derecho a la representación sindical con el cumplimiento efectivo de las tareas laborales y la productividad dentro de las empresas. Estas declaraciones se dieron mientras el oficialismo reforzaba la expectativa de avanzar con la reforma antes de finalizar el año legislativo.
Además de la cuestión de las horas gremiales, Bullrich valoró otros aspectos del proyecto que buscan establecer sanciones más severas para los bloqueos a empresas, calificándolos como "infracciones muy graves", con la intención de desalentar prácticas que, a criterio del oficialismo, afectan la seguridad jurídica y la previsibilidad del sector privado.

Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, junto al dueño de Techint, Paolo Rocca, durante una conferencia.
El proyecto de reforma laboral enviado por el Poder Ejecutivo a la Cámara de Senadores ha generado ya distintas reacciones. Grupos sindicales, encabezados por la CGT, han manifestado su oposición y prometen movilizaciones en rechazo a las modificaciones propuestas, argumentando que pueden debilitar las estructuras de representación y los derechos adquiridos por los trabajadores.
Paralelamente, desde otros sectores políticos se cuestiona que la iniciativa haya ingresado por el Senado, cuando incluye capítulos relacionados con materias tributarias que, según la Constitución, deberían haberse presentado primero en la Cámara de Diputados. Abogados laboralistas y referentes de la oposición señalan que esta vía de ingreso podría contravenir normas formales del proceso legislativo.
En el Senado, el oficialismo cuenta con un bloque mayoritario que busca acelerar el tratamiento de la reforma laboral, considerando que forma parte de un conjunto de cambios estructurales que el Gobierno nacional -encabezado por el presidente Javier Milei- propone para transformar las reglas del mercado laboral y promover mayor flexibilidad y formalización del empleo.
La discusión legislativa se anticipa intensa, con negociaciones ya iniciadas en la Cámara alta para lograr los consensos necesarios y avanzar con rapidez en la aprobación del proyecto en las sesiones extraordinarias previstas. Representantes del oficialismo han señalado que la reforma laboral y el Presupuesto 2026 son prioridades en la agenda legislativa, lo que intensifica el debate político en torno a estas iniciativas.
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