13 de diciembre de 2025
La economía argentina suma 22 meses de destrucción de compañías y de puestos laborales formales, con cierres extendidos en sectores clave, caída del consumo y más presión de tarifas.
La ola de cierres empresariales sigue avanzando sin pausa y arrastrando a más trabajadores fuera del sistema. En los últimos 22 meses, el país perdió casi 20.000 empleadores y alrededor de 260.000 personas ocupadas, de acuerdo con la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en base a los registros del seguro obligatorio.
En septiembre -último dato disponible-, el saldo entre altas y bajas fue nuevamente negativo: se redujeron 970 firmas, con un impacto directo sobre 4.360 trabajadores.
En lo que va de 2025, siempre considerando empresas con al menos un trabajador, el número cayó de 499.682 en diciembre de 2024 a 492.223 en septiembre de 2025: son 7.459 "unidades productivas" menos. En paralelo, los trabajadores registrados pasaron de 9.647.751 a 9.576.189, es decir, 71.562 empleados menos, según los datos de la SRT.
Si se toma como punto de partida noviembre de 2023, mes de referencia para evaluar la gestión de Javier Milei, el sistema de riesgos del trabajo contabilizaba 511.337 empleadores y 9.840.290 trabajadores.
Con esos números, el balance de los últimos 22 meses muestra una caída neta -entre altas y bajas- de 19.114 empleadores, casi 30 por día, o "unidades productivas" que dan trabajo a una o más personas. En el mismo período, el total de trabajadores se redujo en 264.101, pese a la baja del salario real y del costo laboral.
La propia SRT aclara el alcance de esa categoría: "Por unidades productivas se entiende a entidades, empresas u organismos públicos o privados que reúnen a una o más personas trabajadoras, y que producen bienes o servicios".
Los sectores más castigados en términos de empleo registrado fueron los vinculados a la construcción, la industria manufacturera, el comercio y el sector público.
Con 512.898 empleadores al cierre de 2023, el total comenzó a retroceder hasta mediados de 2024, como consecuencia de la devaluación y de la política de "motosierra", que impactó con fuerza sobre la obra pública y privada y sobre el empleo estatal.
Luego se registró una leve recuperación, pero ese rebote se frenó en septiembre del año pasado.
Algo similar ocurrió con la nómina de trabajadores cubiertos por el sistema: de 9.893.914 a fines de 2023, el número cayó a 9.647.751 en diciembre y siguió retrocediendo, aunque a un ritmo menor, hasta acelerarse nuevamente este año, hasta los 9.576.189 de septiembre.
Los retrocesos, tanto de empleadores como de empleados, se explican por un combo de desvinculaciones, retiros voluntarios y cesantías en los sectores público y privado, con un foco especial en la industria manufacturera y la administración estatal, además del avance de la informalidad laboral.
Todo esto ocurre en un contexto en el que el consumo masivo no logra repuntar, atravesado por:
la suba del desempleo,
la caída de los ingresos de los hogares, y
la reducción del dinero disponible para alimentos o vestimenta, por el mayor peso de las tarifas de electricidad, gas, prepagas y expensas.
Con menos empresas, menos trabajadores formales y más gasto fijo, el cuadro que trazan los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo es el de un tejido productivo en proceso de achicamiento, que enfrenta mayores dificultades para sostener actividad, empleo y salarios en la economía real. ?
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario