13 de diciembre de 2025
El reconocido actor falleció a los 96 años, tras una carrera con más de 150 películas, una sólida presencia en los escenarios de Argentina y España y momentos icónicos que marcaron la cultura popular, desde "La Patagonia rebelde" hasta la frase inmortal "La puta que vale la pena estar vivo".
El actor, director y referente cultural Héctor Alterio falleció a los 96 años, tras una trayectoria que lo llevó a participar en más de 150 películas y a convertirse en una figura central del cine y el teatro en Argentina y España.
La noticia del fallecimiento de Héctor Alterio fue informada por su familia a través de un comunicado en el que confirmaron la muerte del intérprete, cuya trayectoria se extendió por más de siete décadas y lo convirtió en una figura central de la cultura.
El texto con el que se comunicó la partida del artista destacó que transitó "una vida larga y plena dedicada a su familia y al arte, estando activo profesionalmente hasta el día de hoy".
Nacido en el barrio porteño de Chacarita en 1929, Alterio fue parte de la generación que renovó la escena teatral en una Argentina atravesada por los movimientos sociales y artísticos de los años 60.
Ya con alrededor de 20 años de trayectoria, el actor se consolidó al cofundar la compañía Nuevo Teatro, un espacio que apostó por nuevas estéticas, lenguajes y modos de producción escénica, y que dejó una huella decisiva en el teatro independiente y de vanguardia.

El salto al cine lo convirtió en uno de los intérpretes centrales del séptimo arte en la región, con trabajos que cruzaron fronteras y épocas. Entre sus películas más recordadas se cuentan La Patagonia rebelde, La tregua, La historia oficial -ganadora del Oscar-, Camila, El hijo de la novia y Plata quemada, entre muchas otras producciones que marcaron décadas enteras.
En 1974, fue protagonista de "La Patagonia rebelde", donde interpretó un papel clave en la historia de los fusilamientos de obreros en el sur argentino. La repercusión política y social de esa película tuvo consecuencias concretas: al igual que otros artistas de renombre, Alterio debió exiliarse en España en 1975, durante la dictadura cívico-militar, tras recibir amenazas de muerte vinculadas a su participación en ese film.
Ese exilio forzado se transformó, con el tiempo, en una etapa de enorme proyección internacional. En España, Alterio multiplicó sus apariciones en televisión, en la pantalla grande y sobre las tablas, consolidando una carrera que lo llevó a cosechar premios como el Goya y a convertirse en una referencia del cine y el teatro iberoamericano.
A pesar de la distancia, nunca se desligó de sus vínculos con Argentina: alternó proyectos, regresó con obras y películas y mantuvo una presencia constante en la producción cultural del país.

Uno de los títulos que marcó su recorrido en la escena teatral fue "Como hace 300 años", estrenada en 1992. La obra, basada en textos poéticos y acompañada por música en vivo, fue un unipersonal que giró por Argentina y España durante más de 25 años.
Las funciones de este espectáculo se registran incluso entre 2018 y 2019, cuando Alterio ya había superado los 90 años, lo que evidencia su vocación inagotable por el escenario y su vigencia como intérprete.
Más allá de su enorme filmografía, hubo una línea que terminó por convertir a Alterio en un ícono nacional y popular. Se trata de la frase "La puta que vale la pena estar vivo", pronunciada en Caballos Salvajes, película dirigida por Marcelo Piñeyro y estrenada en 1995.
Con el paso del tiempo, esa expresión se desprendió de la pantalla y se instaló en el uso cotidiano, repetida en remeras, afiches, redes sociales y conversaciones, como símbolo de una mezcla de dolor, ironía y celebración de la vida que el actor supo encarnar como pocos.
Con su muerte, se va una de las grandes voces del teatro y el cine de habla hispana, pero queda un legado inmenso: personajes, escenas y palabras que seguirán vivos en la memoria colectiva y en cada nueva generación que descubra sus películas y obras.
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