14 de diciembre de 2025
El oficialismo prepara un tratamiento exprés del proyecto en la Cámara Alta, con plazos acotados en comisiones y negociaciones cruzadas con bloques aliados y mandatarios provinciales. Mientras la Casa Rosada busca los votos para avanzar con los cambios en las normas laborales, la central obrera se movilizará a Plaza de Mayo para rechazar la iniciativa.
Bullrich toma las riendas de la comisión de Trabajo
La señal política llegó antes de que empezara el debate formal. "Los invitados ya estuvieron en el Consejo de Mayo, ya pasaron todos por ahí, la UIA y la CGT. No se si vamos a tener lista de invitados, estamos dialogando eso", advirtió Patricia Bullrich. La ex ministra de Seguridad y flamante legisladora oficialista este martes se transformará en la presidenta de la comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, el ámbito donde se ordenará el tratamiento de la reforma laboral impulsada por Javier Milei.
La estrategia del oficialismo es clara: un trámite exprés para intentar que la iniciativa obtenga el visto bueno de la Cámara Alta antes del 20 de diciembre, fecha en la que expira la convocatoria a sesiones extraordinarias del Poder Ejecutivo.
Según admiten en el entorno de La Libertad Avanza, el objetivo es pulir el texto entre miércoles y jueves en un plenario de las comisiones de Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, emitir dictamen y dejar el proyecto en condiciones de votarse en el recinto el lunes 29 o el martes 30.
El punto de partida será la reunión de Labor Parlamentaria de este martes, en la que los jefes de bloque deberán acordar con Victoria Villarruel la constitución de cuatro comisiones claves: Trabajo y Previsión Social, Presupuesto y Hacienda, Minería, Energía y Combustibles y Justicia y Asuntos Penales.
En estas dos últimas se discutirá la modificación de la ley de Glaciares y los cambios al Código Penal, también incluidos en el temario de extraordinarias.
Con 21 senadores propios, La Libertad Avanza necesita alcanzar al menos 37 votos -la mitad más uno del cuerpo- para garantizar la aprobación de la reforma laboral. Para eso ya está en marcha el operativo seducción de la Casa Rosada, que combina señales políticas con alivio financiero para las provincias.
El viernes, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, recibió unos $20.000 millones en concepto de ATN, en medio de la asfixia de las arcas provinciales por el pago de aguinaldos y las deudas de coparticipación. No es el único mandatario que vio llegar fondos frescos en las últimas semanas, mientras se define el destino de una ley central para la hoja de ruta económica del Gobierno.

La apuesta de La Libertad Avanza es sumar a sus 21 bancas los respaldos de la UCR (10 senadores), el PRO (3 integrantes) y la dupla misionera alineada con Carlos Rovira, además de senadores de Neuquén, Tucumán y Salta que podrían acompañar el proyecto.
En paralelo, mientras la reforma laboral avanza en el Senado, la Cámara de Diputados comienza a discutir el Presupuesto 2026, donde deberían figurar los recursos para las provincias. Esa discusión es parte del mismo tablero: los gobernadores son decisivos tanto a la hora de ordenar las bancadas propias como a la de sumar aliados circunstanciales.
En el bloque oficialista admiten que hay apuro no solo por los nueve días hábiles que deja el período de extraordinarias, sino también por la presión en la calle: la CGT convocó una marcha para este jueves, que podría coincidir con el momento en que el oficialismo intente firmar dictamen y cerrar el debate en comisión.

La Confederación General del Trabajo convocó a una movilización para el jueves 18 de diciembre a las 15 en Plaza de Mayo, una protesta que coincidirá además con el tratamiento del Presupuesto en Diputados.
Desde la central obrera advierten que el rediseño laboral golpeará aún más a un mercado ya golpeado por la recesión. "¿Qué vemos? Específicamente, un país que está empobrecido, que está sin inversión económica, los trabajadores tienen que estar debatiendo lo que va a suceder con el futuro, no solamente de sí mismo, sino de sus hijos", señaló Jorge Sola, uno de los integrantes del triunvirato cegetista, ausente en la presentación del informe final de la reforma laboral en el Consejo de Mayo.
Mientras tanto, Bullrich avanza en conversaciones con los bloques aliados que integrarán el plenario de Trabajo y Previsión Social junto a Presupuesto y Hacienda, con una consigna central: evitar que el peronismo pueda imponer una larga lista de invitados y especialistas que estire la discusión y ponga en riesgo los tiempos del oficialismo.
La propia ministra lo dijo sin rodeos al referirse a la dinámica del debate: "En principio, vamos a tratar de eludirlo. Si somos mayoría los que tenemos ese criterio será así, eso se va a decidir el martes y arrancamos", en alusión a la reunión de Labor Parlamentaria prevista a las 11 en el Senado.

Desde la Oficina del Presidente reforzaron la presión sobre el Poder Legislativo al reclamar un tratamiento sin demoras para el proyecto. En un comunicado oficial se pidió "al Honorable Congreso a otorgar un tratamiento rápido y responsable a esta iniciativa, que busca dejar atrás un modelo laboral que ya no responde a la realidad del país y avanzar hacia un sistema que genere más empleo, más oportunidades y mayor libertad para todos los argentinos".
Así, el avance de la reforma laboral se transforma en una pulseada política de alto voltaje entre el Gobierno, los gobernadores, los bloques dialoguistas y la CGT, en un cierre de año marcado por la discusión sobre el futuro de los derechos laborales, la negociación colectiva y el rumbo del mercado de trabajo en la Argentina.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario