10 de enero de 2026

Sucesos

Sucesos. Carrefour busca cerrar la venta de su negocio en Argentina antes de fin de enero

La casa matriz francesa reactivó el proceso para desprenderse de sus activos locales y, por ahora, solo hay una propuesta formal sobre la mesa. La jugada podría reconfigurar el negocio supermercadista por escala, presencia territorial y participación de mercado.

Vuelve la negociación: un único interesado con propuesta concreta

Luego de un parate por las fiestas, el Grupo Carrefour retomó las gestiones para definir la salida de su filial en la Argentina. En esta etapa, las conversaciones avanzan únicamente con el empresario Francisco De Narváez, que controla el 60% del grupo GDN, mientras el 40% restante pertenece al fondo L. Catterton.

Hasta ahora, esa sociedad fue la única que presentó una oferta tangible por la red local: una carta de intención enviada a Deutsche Bank -mandatado para reunir candidatos- a mediados de noviembre. El monto propuesto fue de u$s1.000 millones e incluyó la posibilidad de seguir operando los locales bajo la marca Carrefour.

El plan: sumar Carrefour sin mezclarlo de entrada con Changomás

La intención es conducir la operación local de la cadena francesa en una estructura separada de Changomás, la firma con la que De Narváez tomó control de los activos de Walmart en 2020.

Bajo Changomás, el empresario opera 92 tiendas en 21 provincias y en CABA, con mayor peso en la provincia de Buenos Aires. Allí concentra 31 locales entre formatos híper y súper, además de presencia en distritos como Mendoza (5), Tucumán (5), Córdoba (6), Río Negro (4) y Salta (4).

La escala que le falta: 700 tiendas, Express y dominio en el AMBA

Aunque son vehículos societarios distintos, el salto de tamaño aparece como el principal atractivo. La red de Carrefour suma 700 sucursales repartidas entre híper, 80 market, 35 mayoristas y unas 450 del formato Express.

Además, la compañía opera una entidad propia, el Banco de Servicios Financieros, tiene 17.000 empleados, presencia en 110 municipios y una participación de mercado del 21,1%.

En el sector, se descuenta que, si el traspaso se concreta, el nuevo control podría rozar el 29% del mercado, con un universo cercano a 800 sucursales y casi 40.000 empleados, con poca superposición geográfica por el diferencial: Changomás es fuerte en el interior y Carrefour pisa fuerte en CABA/GBA. Esa combinación es la que, puertas adentro, alimenta la idea de convertirse en "el señor de las góndolas" o "el rey del changuito".

Un cierre que se corrió: de noviembre a fines de enero

Por ahora no hay declaraciones públicas de las partes. Sin embargo, fuentes cercanas a la operación sostienen que en la casa matriz -en París- buscan cerrar antes de que termine enero.

El calendario expone demoras: primero se hablaba de un anuncio a mediados de noviembre, luego se pasó al 15 de diciembre y finalmente quedó para los últimos días de este primer mes de 2026.

Coto y un fondo de EEUU, expectantes pero sin oferta superadora

En el mercado circula que otros interesados no lograron presentar una propuesta económica más alta y aguardan que el holding francés rechace el planteo del dueño de Changomás para volver a la mesa.

En ese lote aparecen Alfredo Coto y el fondo estadounidense Klaff Realty, que inicialmente se movieron por separado y después coordinaron para competir. De todos modos, no hay confirmación de que hayan enviado una oferta formal: se comenta que su plan sería repartirse locales.

Juan Pazo, el nombre para un eventual CEO

De Narváez también mostró músculo para encarar la transacción con aliados locales. Uno de los nombres que aparece es Eduardo Elzstain, interesado en algunos terrenos donde funcionan hípermercados para futuros desarrollos.

Otro movimiento fue sumar a Juan Pazo, ex director de ARCA, con la idea de que sea CEO de la compañía que quedaría al frente de Carrefour Argentina si se concreta la compra. Pazo ya trabajó con De Narváez: fue gerente general del Grupo Alas, sociedad donde también participa L. Catterton y que controla marcas como Rapsodia, Caro Cuore y Baby Cottons.

Venta de activos en Uruguay para fondear la oferta

En paralelo, De Narváez se desprendió de parte de sus negocios en Uruguay para reforzar caja. Avanzó con la venta de la cadena Ta-Ta, la farmacia San Roque y otras sociedades al grupo paraguayo Vierci, marcas que integraban GDN.

La concreción, según se informó, quedó "sujeta a las aprobaciones regulatorias", lo que implica revisiones de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia y otros organismos, ya que la transacción supone el traspaso de la totalidad de las acciones de GDN hacia Grupo Vierci.

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