13 de enero de 2026
En el arranque del verano 2026, Flybondi volvió a hacer lo que mejor sabe hacer: fallar. Entre jueves y lunes, la empresa canceló 125 vuelos, casi una cuarta parte de su programación, y dejó a más de 22.000 pasajeros afectados en plena temporada turística.
Las escenas se repitieron una vez más en Aeroparque: filas interminables, falta de información, reprogramaciones improvisadas y pasajeros abandonados a su suerte. Mientras tanto, la compañía ensayó la explicación de siempre: "problemas operativos" y "falta de disponibilidad de flota".

Según datos oficiales, Flybondi logró operar poco más de 520 vuelos y transportar a unas 94.000 personas, mientras avanzaban las suspensiones que desataron el caos. La empresa también mencionó el cierre temporario de Ezeiza como factor agravante, aunque el colapso dejó en evidencia un problema estructural que no es nuevo ni excepcional.
Por segundo verano consecutivo, Flybondi vuelve a ser protagonista de cancelaciones masivas, pese a haber prometido refuerzos en su flota y mejoras en el servicio. Las promesas, una vez más, no despegaron.
Desde la compañía aseguraron que "priorizaron la reubicación de los pasajeros", pero quienes estuvieron en los aeropuertos describieron otra realidad: desinformación, atención insuficiente y nulas respuestas ante vuelos cancelados sin previo aviso.
Un informe del sector aerocomercial confirmó que casi 20.000 personas fueron afectadas solo en los últimos cinco días. La propia Flybondi reconoció haber suspendido más de 100 trayectos en ese lapso.

No se trata de un episodio aislado. A fines de 2024, la aerolínea ya había notificado a la ANAC la reprogramación de 71 vuelos entre Navidad y Año Nuevo. Lejos de corregirse, el problema se profundizó en 2026.
Fundada en 2018 como emblema del modelo low cost impulsado durante el macrismo, Flybondi fue adquirida en julio pasado por COC Global Enterprise, vinculada al empresario Leonardo Scaturicce. Pese al cambio de manos y a los intentos por sanear su situación financiera, los problemas operativos persisten.
La empresa anunció la incorporación de cuatro aeronaves alquiladas para reforzar la flota durante el verano. Sin embargo, informes recientes vuelven a ubicarla entre las aerolíneas más impuntuales del país, con altos índices de demoras y cancelaciones.
Mientras tanto, miles de pasajeros pagan el costo de un servicio que, en pleno pico turístico, demuestra que el problema no es el clima ni los aeropuertos, sino un modelo de negocio que prioriza el ajuste por sobre el derecho a viajar.
Mundo Poder. Noticias sin filtro.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario