15 de enero de 2026
El descubrimiento, concretado tras más de una década de trabajo de campo y análisis científico, aporta datos clave sobre la diversidad de dinosaurios del Cretácico argentino y refuerza la relevancia de la provincia como uno de los principales polos de la paleontología en el país.
Investigadores del CONICET descubrieron en la provincia de Neuquén restos fósiles en un estado de conservación excepcional de una nueva especie de titasonaurio que habitó hace más de 83 millones de años el territorio patagónico. El descubrimiento, que se concretó tras más de una década de trabajo de campo, aporta información relevante sobre la diversidad de dinosaurios en el Cretácico argentino y consolida a la región como un sitio clave para la paleontología mundial.
Un fósil de gran importancia científica fue recuperado en la zona de Cerro Overo-La Invernada, un área que en 2003 ya había sido señalada por un oficial de Gendarmería Nacional como un sitio con restos fósiles, aunque las condiciones topográficas y logísticas adversas impidieron avanzar con campañas paleontológicas en ese momento. Según relató al medio C5N Leonardo Filippi, paleontólogo e investigador del CONICET, "en paleontología las cosas a veces demoran mucho, pero este ejemplar se encontró, se perdió en la historia, lo volvimos a encontrar y por suerte el destino quiso que saliera".
LEE MÁS: Licitación récord: el Gobierno rollea $9,37 billones y paga hasta 49% para sostener el ancla financiera
La concreción del hallazgo fue posible recién cuando, en 2012, una empresa
petrolera que operaba en el área facilitó el acceso y la construcción de
caminos, lo que permitió que en 2013 y 2014 se realizaran las campañas de
extracción del material fósil.
Los restos, que luego fueron trasladados al Museo Municipal
"Argentino Urquiza" (MAU), constituyen el esqueleto parcial de un dinosaurio
saurópodo de la familia de los titanosaurios, que medía entre 10
y 12 metros de largo y pesaba entre 8 y 10 toneladas,
dimensiones que lo sitúan como uno de los titanosaurios más pequeños
conocidos, dentro de un grupo que también incluye ejemplares de mayor tamaño
como el Argentinosaurus..
El Titanosaurio descubierto es uno de los más pequeños en la familia del Argentinosaurus.
Los paleontólogos destacaron que, aunque gran parte de los titanosaurios se
preservan articulados, en este caso las vértebras estaban desarticuladas,
lo que, paradójicamente, facilitó su análisis detallado. El ejemplar conserva
seis vértebras cervicales, diez dorsales con varias costillas asociadas, el
sacro y la primera vértebra caudal, un conjunto que permite obtener información
anatómica valiosa para comparaciones con otros fósiles y para la
definición de una nueva especie.
La preparación de los restos en el laboratorio implicó un cuidadoso trabajo
de extracción de la roca que los recubría, consolidación de fragmentos
quebrados y reconstrucción de las partes individuales, tareas que se combinan
con estudios comparativos con material de otros museos del país y del mundo
para fundamentar la identificación taxonómica del dinosaurio.
Para ilustrar cómo habría sido este saurópodo, el paleoartista Gabriel
Lío realizó reconstrucciones que muestran un ejemplar adulto junto a
uno juvenil, en un entorno en el que coexisten otras especies de la región.
Filippi explicó que el nombre Yeneen houssayi
tiene un doble significado: Yeneen, inspirado en la
cultura tehuelche, se refiere a una "entidad relacionada con el invierno", en
alusión al lugar de hallazgo denominado La Invernada,
mientras que houssayi rinde homenaje a
Bernardo A. Houssay, premio Nobel de Medicina y
figura central en la historia científica argentina. "Un
homenaje a alguien que dedicó la vida a la investigación y pensó en los
investigadores para poder tener un espacio para hacer ciencia en Argentina",
señaló el investigador.
LEE MÁS: Irán
en cuenta regresiva: cierres aéreos, evacuaciones y la sombra de un ataque de
EE.UU. e Israel
El contexto del descubrimiento se caracteriza por condiciones
complejas para la ciencia argentina, con una marcada reducción
de financiamiento en organismos de investigación que, según datos aportados por
el Grupo EPC, experimentaron una disminución considerable en los últimos años.
Filippi manifestó que "hoy en día para nosotros hacer ciencia es
muy complicado", destacando la situación de incertidumbre sobre
la continuidad de subsidios y apoyos para proyectos de investigación.
El hallazgo de Yeneen houssayi no solo
amplía el registro de dinosaurios titanosaurios en la Formación
Bajo de la Carpa, donde ya se identificaron otras especies como
Overosaurus paradasorum e Inawemtu
oslatus, sino que también pone en evidencia la riqueza
de un ecosistema antiguo que incluye fósiles de herbívoros,
carnívoros, tortugas, cocodrilos y peces. Esta diversidad paleontológica
permite a los científicos reconstruir con mayor precisión cómo era la vida en
ese ambiente hace decenas de millones de años y estudiar las condiciones
ecológicas que precedieron a la extinción de los
grandes saurópodos.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario