1 de febrero de 2026
El tenista español superó a la leyenda serbia por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 para obtener su primer título en Oceanía y coronarse como el jugador más joven en la historia en haber obtenido los cuatro torneos más importantes del circuito. A los 22 años, ya suma siete majors en su carrera.
En una final de alto voltaje en Melbourne, el español revirtió un arranque dominante de Novak Djokovic y se impuso en cuatro sets para conquistar el Australian Open 2026, el único grande que le faltaba. Con ajustes tácticos desde el segundo set y una versión arrolladora en los momentos decisivos, Alcaraz levantó el primer major del año y arrancó la temporada con un golpe de autoridad.
El Australian Open era la pieza pendiente en el palmarés de Carlos Alcaraz. Del otro lado, Djokovic llegaba a la definición en la Rod Laver Arena con la ambición de seguir estirando su leyenda en el torneo. La previa prometía un choque de estilos, y el inicio confirmó el pronóstico.
El serbio arrancó con una intensidad de manual: primer saque sólido, ataques con profundidad y una combinación de recursos que lo volvió dueño del ritmo. Con revés, volea, derecha, dejadas y un servicio que incomodó desde el primer game, logró quebres tempranos y se quedó con la primera manga, mientras el español buscaba respuestas para emparejar la batalla.
El quiebre del encuentro llegó después del 1-0 en sets. Alcaraz ajustó su plan, aceleró piernas, limpió errores y empezó a mandar en los intercambios. Encontró el quiebre durante un turno de saque de Djokovic y, con la ventaja, sostuvo la presión hasta quedarse con el segundo set por 6-2, mostrando su versión más agresiva y completa.
Con el duelo equilibrado, el español mantuvo el impulso y volvió a elevar el nivel. En un tramo de paridad, metió una aceleración clave, consiguió un break y administró la diferencia con autoridad. Así, se llevó la tercera manga y pasó al frente en el partido, quedando a un set de su primera corona en Australia.

Lejos de rendirse, Djokovic sacó energía para estirar la pulseada y pelear cada punto. El cuarto set fue el más cargado de tensión: el serbio resistió, presionó y llevó el marcador a una zona de definición fina. Cuando el tie-break asomaba en el horizonte, Alcaraz apretó en el momento justo, logró el quiebre decisivo y cerró el partido para sellar el 3-1 definitivo.
Con este triunfo, Carlos Alcaraz conquistó el Australian Open, completó el Grand Slam que le faltaba y plantó bandera en Melbourne con una actuación de jerarquía: se repuso de un inicio adverso, ajustó su estrategia y dominó los pasajes clave ante uno de los rivales más exigentes del circuito.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario