16 de febrero de 2026

Economía

Economía. Inflación de febrero: los alimentos vuelven a acelerar y complican el próximo IPC

Con la fórmula de medición sin cambios y la carne empujando los precios, consultoras privadas detectaron subas semanales que reavivan la tensión para el dato oficial que se publicará el 12 de marzo.

La primera mitad de febrero dejó señales que volvieron a poner a la inflación en el centro de la agenda económica. En un contexto marcado por la renuncia de Marco Lavagna al Indec y la decisión oficial de posponer la actualización metodológica del Índice de Precios al Consumidor (IPC), las mediciones privadas advirtieron que el rubro Alimentos y bebidas no mostró un alivio nítido y, por el contrario, volvió a exhibir presión.

Qué pasó con los precios en supermercados en la primera quincena

Según el relevamiento semanal de LCG en supermercados, la inflación semanal de Alimentos y bebidas fue de 1% en la segunda semana de febrero, luego de un 2,5% en la primera. En las últimas cuatro semanas, el promedio mensual del rubro se aceleró a 2,4%, un dato que expone la persistencia del problema inflacionario.

El informe, elaborado con relevamientos digitales de precios cada miércoles en cinco cadenas, indicó además que casi una quinta parte de la canasta monitoreada volvió a registrar aumentos. La lectura que deja ese número es inquietante para el Gobierno: los incrementos aparecen más extendidos y menos concentrados en pocos productos, lo que condiciona el resultado del IPC de febrero.

Por qué la fórmula del IPC se volvió parte de la discusión

La postergación del cambio metodológico del IPC -el pasaje de la canasta 2004 a la de 2017/2018- habría reducido el peso de Alimentos y bebidas dentro del índice general.

Con el nuevo esquema, la ponderación del rubro habría bajado del 26,9% al 22,7%, mientras que tarifas públicas habría subido del 9,4% al 14,5%. El argumento oficial fue que primero debía consolidarse la desaceleración antes de modificar la fórmula. Pero en los hechos, la demora mantiene a los alimentos con una incidencia mayor justo cuando el rubro vuelve a moverse al alza.

Carnes y aceites: los motores del salto semanal

Dentro del relevamiento de LCG, Aceites lideró la suba semanal con 2,4%. Detrás quedó Carnes con 2,3%, aunque con mayor impacto por su peso en el consumo. El informe precisó que el 70% de la inflación semanal se explicó por el aumento en carnes.

En sentido contrario, Verduras ayudó a atenuar el índice, con una baja que restó 0,3 puntos porcentuales al resultado global. El contraste con semanas previas fue claro: los aumentos no se repartieron de modo tan homogéneo entre categorías y el empuje quedó más concentrado en productos clave.

En el promedio mensual de las últimas cuatro semanas, LCG marcó que la inflación en alimentos y bebidas se aceleró 0,8 puntos porcentuales hasta 2,4%. En ese período, las carnes explicaron el 64% del incremento mensual promedio del rubro. En el detalle, Frutas y Bebidas e infusiones para consumir en el hogar registraron 1,8%, mientras que lácteos y huevos subieron menos de 1% y verduras retrocedieron 3,2%. En el acumulado mensual, los mayores aumentos se observaron en Carnes (3,6%) y Aceites (2,4%).

Qué midieron Analytica y Econviews: diferencias de ritmo, misma tendencia

Otras consultoras mostraron números distintos, pero con un punto en común: la presión en Alimentos y bebidas.

Analytica informó una dinámica algo más alta, con una suba de 1,3% en la segunda semana de febrero, luego de 0,58% en la primera. Según ese relevamiento, "El mayor aumento en el promedio de las últimas cuatro semanas se dio en verduras (+6,6%) y carnes y derivados (+3,7%). Entre las categorías con menores aumentos se encuentran pan y cereales (+1,1%) y aguas, gaseosas y jugos (+0,9%)", señalaron.

En cambio, Econviews presentó una medición más moderada: 0,6% en la segunda semana para una canasta de alimentos y bebidas en supermercados. También allí se destacó Carnes con 2,3%, mientras que Verdulería mostró deflación de 0,5%.

El desafío del equipo económico: bajar la inflación sin apagar la actividad

El panorama complica al equipo económico porque necesita mostrar avances sostenidos en la desinflación, uno de los objetivos centrales del programa oficial.

En enero, la inflación fue 2,9%, con un acumulado de 32,4% interanual, por encima de proyecciones privadas que la ubicaban entre 2,4% y 2,6%. En paralelo, el presidente Javier Milei sostuvo que hacia agosto el registro mensual "comenzaría con un cero", es decir, que sería inferior al 1%.

La llamada fase 4 del programa económico permitió acumular reservas en el Banco Central (BCRA) y sostener un tipo de cambio contenido, con menor traslado de tensiones cambiarias a precios. Sin embargo, ese equilibrio se apoya en tasas altas en pesos, un factor que deja en suspenso la recuperación de la actividad y de los ingresos.

Con ese telón de fondo, los relevamientos de LCG, Analytica y Econviews coinciden en el dato político-económico más sensible del mes: la aceleración en Alimentos y bebidas, con las carnes como protagonista, volvió a condicionar el escenario inflacionario de febrero y elevó la expectativa sobre el número oficial que se conocerá el 12 de marzo.

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