23 de febrero de 2026
La fábrica, perteneciente a Cervecería y Maltería Quilmes, recortó la cantidad de turnos y lanzó un plan para adelantar jubilaciones y reducir el número de empleados. El argumento es la caída en las ventas y el incremento de las importaciones.
Cervecería y Maltería Quilmes avanzó con un plan de reducción de dotación en su establecimiento del partido bonaerense de Zárate, inaugurado en 2020 para producir la marca mexicana Corona. La compañía acordó con el gremio un esquema que podría recortar otros 60 puestos en medio de la caída del consumo y el aumento de las importaciones.
La reestructuración en la planta de Zárate expone el deterioro que atraviesa el sector cervecero local. En un contexto de baja de ventas, presión por la apertura de importaciones y menor actividad industrial, Quilmes puso en marcha un proceso de retiros voluntarios que apunta a achicar de manera fuerte su operación.
La empresa resolvió avanzar con un ajuste sobre la dotación de la planta que había sido inaugurada en 2020 con una inversión de 5.000 millones de pesos de aquel momento para fabricar en el país la cerveza Corona.
Hace cuatro años, el establecimiento contaba con 260 operarios. En la actualidad, la nómina se ubica en 140 trabajadores, y el entendimiento alcanzado con el gremio cervecero contempla sumar 60 retiros voluntarios, lo que profundizaría el recorte de personal.

Durante el segundo semestre de 2025 ya se habían aplicado desvinculaciones, en medio de un fuerte retroceso comercial. De acuerdo con fuentes sindicales, el desplome en las ventas rondó el 45% durante el año pasado, una dinámica que terminó por impactar en la producción.
Ese deterioro también se reflejó en la cadena de valor: la molienda e industrialización de cebada cervecera registró una baja cercana al 17%, señal de la contracción del mercado.
Desde el sindicato indicaron que el acuerdo de retiros voluntarios se cerró frente al riesgo de un freno mayor en la actividad y la posibilidad de cierre de la planta.
El referente del sindicato cervecero en esa fábrica, Horacio Romero, apuntó contra dos factores que, según su diagnóstico, explican la crisis del sector: una importación "indiscriminada" y "una baja importante del consumo de cerveza".
En la misma línea, un informe del Centro de Investigación en Negocios y Exportación (Cien) elaborado a partir de estadísticas del Indec señaló que la importación de cervezas creció un 293% en el primer trimestre de 2025.
Como resultado de la reestructuración, la planta dejará atrás parte de su esquema operativo. De los tres turnos con los que funcionaba, solo quedará activo uno, enfocado en la línea de vidrio no retornable.
"La idea es seguir manteniendo el envasado de cerveza con una dotación más acotada", admitió Romero ante medios locales.
La decisión de Quilmes en Zárate se suma a las señales de alarma en distintos rubros industriales, donde la combinación de caída del consumo interno y mayor ingreso de productos importados empieza a traducirse en menos turnos, menos producción y menos empleo.
En este caso, el recorte impacta sobre una planta que había sido presentada como una apuesta estratégica para la producción local de Corona, y que ahora atraviesa una etapa de fuerte achique operativo.
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