6 de marzo de 2026
Un informe del centro de estudios Tejido Urbano reveló que casi el 40% de las familias que alquilan tomó préstamos para afrontar gastos cotidianos, un fenómeno que refleja el deterioro de las economías domésticas y el aumento de la dependencia del crédito para cubrir alquiler, servicios y alimentos.
El aumento del endeudamiento entre los inquilinos se convirtió en una señal del deterioro de las finanzas de los hogares que alquilan en el Área Metropolitana de Buenos Aires, donde cada vez más familias recurren al crédito para afrontar gastos básicos.
De acuerdo con un informe elaborado por la organización Tejido Urbano, casi el 40% de las familias que alquilan tomó préstamos para poder afrontar gastos diarios, una tendencia que evidencia el cambio en la manera en que los hogares administran su economía frente al incremento del costo de vida y de los alquileres.
El relevamiento señala que en los últimos años se produjo una modificación en la lógica financiera de los hogares inquilinos. Mientras que anteriormente predominaba una estrategia basada en el uso de ahorros personales o la ayuda de familiares, el escenario actual muestra un crecimiento de lo que los especialistas denominan una "economía de financiamiento", en la que los préstamos comienzan a ocupar un lugar central para sostener el gasto cotidiano.
Este cambio implica que el crédito dejó de utilizarse exclusivamente para cubrir emergencias o gastos extraordinarios y pasó a convertirse en una herramienta recurrente para solventar consumos habituales. En muchos casos, los recursos obtenidos a través de préstamos bancarios o financieros se destinan a cubrir el pago del alquiler, los servicios básicos o incluso la compra de alimentos.
El informe también señala que la combinación entre ahorro y endeudamiento alcanzó su punto máximo durante 2024, cuando un número creciente de hogares debió recurrir simultáneamente a ambas estrategias para equilibrar sus ingresos y gastos. Posteriormente se observó una cierta estabilización del fenómeno, aunque con un peso mayor del crédito formal dentro de la estructura financiera de las familias que alquilan.
LEE MÁS: Pánico en el Golfo Pérsico: Miles de cruceristas atrapados entre misiles y el bloqueo de Irán
En ese contexto, el crecimiento del financiamiento implica también nuevas presiones sobre los presupuestos familiares. Las tasas de interés, los plazos de devolución y las cuotas mensuales se transforman en variables que impactan directamente en la economía cotidiana de los hogares que deben afrontar pagos simultáneos vinculados al alquiler y a las deudas contraídas.
El crédito comenzó a reemplazar al ahorro como herramienta para sostener la economía de los hogares que alquilan.
El fenómeno refleja además una mayor fragilidad financiera entre quienes dependen del mercado de alquileres para acceder a una vivienda. Según los datos analizados, el aumento del costo habitacional y de los gastos básicos contribuyó a que una parte creciente de las familias deba buscar alternativas para sostener su nivel de consumo mensual.
Dentro de ese proceso también se observa una expansión del uso de préstamos bancarios formales entre los inquilinos. Los registros muestran que la proporción de hogares que recurrió a este tipo de financiamiento aumentó de 10,6% en 2022 a 18,1% en 2025, lo que marca una mayor exposición a condiciones de crédito como tasas de interés y plazos de repago.
Al mismo tiempo, el análisis señala que disminuyó la cantidad de hogares que logran cubrir sus gastos mensuales sin recurrir a ahorros o endeudamiento. Este indicador refleja las dificultades que enfrentan muchos inquilinos para mantener el equilibrio entre ingresos y egresos en un contexto económico desafiante.
En ese escenario, el endeudamiento para pagar el alquiler y sostener el consumo básico aparece como una tendencia cada vez más extendida entre los hogares del AMBA, donde el peso de la vivienda dentro del presupuesto familiar se consolidó como uno de los factores determinantes de la economía doméstica.
El estudio advierte que esta transformación en las estrategias financieras de los hogares refleja un cambio estructural en la forma en que los inquilinos enfrentan los gastos mensuales. La transición desde una lógica basada en ahorros y asistencia familiar hacia una mayor dependencia del crédito muestra cómo las familias adoptan nuevas herramientas para sostener su nivel de vida frente a las presiones del mercado de alquileres y el aumento de los costos cotidianos.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario