11 de marzo de 2026
La decisión se produce en medio de un escenario de caída de la faena, aumento del precio del ganado en pie y dificultades para sostener la rentabilidad en el negocio de la exportación de carne, factores que afectan a distintos frigoríficos del país.
La industria de la carne atraviesa semanas de tensión y uno de los episodios más recientes se registra en la planta del frigorífico ArreBeef, ubicada en la localidad bonaerense de Pérez Millán, partido de Ramallo, donde cerca de 400 trabajadores quedaron sin actividad tras una reducción en el nivel de producción. La medida se produjo luego de que la empresa exportadora decidiera frenar la convocatoria de personal contratado a través de agencias laborales, una modalidad habitual dentro del negocio frigorífico para ajustar rápidamente la dotación de operarios según el volumen de trabajo.
De acuerdo con fuentes del sector, la compañía no ejecutó despidos directos, sino que optó por interrumpir el llamado a los trabajadores temporarios que cumplen tareas en la planta. En este caso, los operarios eran contratados mediante la firma Grupo Ceta, encargada de gestionar el ingreso y la desvinculación del personal eventual que presta servicios en el establecimiento.
La decisión empresarial se vincula con una marcada reducción en el nivel de actividad. Según datos del sector, la planta venía faenando cerca de 1.500 cabezas de ganado por día, pero en las últimas semanas ese volumen descendió a un rango de entre 850 y 900 animales diarios, lo que implica un recorte cercano al 40% en la actividad.
La menor disponibilidad de hacienda para faena y el incremento del costo del ganado en pie aparecen entre los factores que presionan sobre la rentabilidad de los frigoríficos. En los últimos meses el precio del ganado comenzó a subir por encima del ritmo de la inflación, encareciendo la principal materia prima del negocio y reduciendo los márgenes de las empresas dedicadas al procesamiento y exportación de carne.
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A esa situación se suma el impacto del tipo de cambio, que dentro del sector consideran poco competitivo para las exportaciones. En el caso de ArreBeef, la mayor parte de su producción se destina al mercado externo, por lo que las variaciones en esta variable económica repercuten de manera directa en el resultado del negocio.

La caída de la faena bovina y el aumento del precio del ganado presionan sobre la actividad de los frigoríficos.
El freno en la actividad de la planta de Ramallo también se produce en un contexto más amplio de retroceso de la actividad en el sector. Según datos de la industria, durante febrero la faena nacional alcanzó unas 924.000 cabezas, lo que representó una caída del 9% respecto de enero y del 11% en comparación con el mismo mes del año pasado.
En la industria frigorífica, la contratación de personal mediante agencias laborales es una práctica extendida que permite ampliar o reducir planteles según el nivel de producción. En los períodos de mayor actividad se incorporan operarios temporarios y, cuando el ritmo disminuye, se suspenden las convocatorias. En el caso de ArreBeef, este esquema es el que dejó momentáneamente sin tareas a los trabajadores afectados.
La situación en la planta de Pérez Millán se inscribe además en un escenario de creciente tensión dentro del sector cárnico, donde en los últimos meses se registraron conflictos laborales, suspensiones y cierres de establecimientos. Entre los casos recientes se menciona el cierre de la planta del frigorífico Ganadera San Roque en Morón, que derivó en 140 despidos, así como problemas en el Frigorífico General Pico, en La Pampa, donde cerca de 190 trabajadores recibieron telegramas de despido en el marco de un Procedimiento Preventivo de Crisis mientras la empresa busca reorganizar su situación financiera.
Dentro del sector advierten que estos episodios reflejan un contexto de rentabilidad cada vez más ajustada, condicionado por el encarecimiento de la hacienda, la retracción del consumo interno y las dificultades para sostener los márgenes de exportación. En ese escenario, la reducción de la actividad en ArreBeef se suma a una serie de señales que muestran el impacto de estas variables sobre la industria frigorífica argentina.
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