16 de marzo de 2026

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País. Santiago del Estero en alerta por crecida del Río Dulce

Mientras el agua comienza a descender en Tucumán luego de las intensas inundaciones, la preocupación se trasladó hacia Santiago del Estero, donde la crecida del río Dulce mantiene en alerta a las autoridades y a las ciudades de Santiago capital y La Banda ante el ingreso de un volumen de agua considerado crítico. El fenómeno responde al impacto de las lluvias y desbordes registrados río arriba en la cuenca Salí-Dulce.

La situación hídrica en el norte argentino generó un nuevo foco de preocupación en Santiago del Estero, donde las autoridades mantienen un estado de alerta por la crecida del río Dulce, alimentada por el enorme volumen de agua que llega desde Tucumán tras las inundaciones registradas en esa provincia durante los últimos días.

Mientras en territorio tucumano el nivel del agua comenzó a descender gradualmente después de las lluvias y desbordes que afectaron a distintas localidades, el caudal acumulado continúa su recorrido natural hacia el sur y ahora impacta sobre la provincia vecina. De esta manera, la masa de agua que descendió desde el norte provocó una de las mayores crecidas del río Dulce en décadas, un fenómeno que mantiene en alerta a los centros urbanos ubicados a lo largo de su curso.

El foco de la preocupación se concentra principalmente en las ciudades de Santiago del Estero capital y La Banda, donde las autoridades siguen de cerca la evolución del caudal ante el volumen crítico que continúa ingresando al cauce principal del río. Aunque en algunos sectores la situación mostró señales de estabilidad durante las últimas horas, el ingreso constante de agua desde el norte mantiene en vigilancia permanente a los organismos responsables del control hídrico.

Uno de los puntos clave para el monitoreo de la crecida es el Embalse de Río Hondo, infraestructura estratégica ubicada entre Tucumán y Santiago del Estero, desde donde se regula el flujo de agua que continúa río abajo. Las autoridades realizan un seguimiento permanente del dique con el objetivo de administrar el caudal que se libera hacia el río Dulce y evitar que el fenómeno provoque desbordes de mayor magnitud en zonas urbanas.

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Los últimos reportes hidrológicos indicaron que el nivel del embalse se encuentra en proceso de estabilización y alcanzó una cota cercana a los 274,30 metros sobre el nivel del mar, un valor que obliga a sostener un monitoreo constante del comportamiento del sistema. Este control técnico busca equilibrar el ingreso de agua proveniente de la cuenca con la descarga hacia el río para mantener el funcionamiento del dique dentro de parámetros seguros.

Santiago del Estero declara

El volumen de agua proveniente de la cuenca Salí-Dulce genera preocupación en Santiago del Estero y La Banda.

A pesar de esa estabilización parcial, las imágenes que circularon en distintos puntos de la capital santiagueña mostraron filtraciones y sectores anegados en áreas cercanas al río, lo que generó preocupación entre residentes y visitantes. La situación se observa especialmente en zonas cercanas a la Costanera y el Parque Aguirre, dos espacios emblemáticos de la ciudad que durante el fin de semana permanecieron bajo observación ante la evolución del nivel del agua.

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El fenómeno responde directamente al comportamiento de la cuenca Salí-Dulce, sistema hidrográfico que conecta el territorio tucumano con Santiago del Estero y que transporta el excedente hídrico generado por las lluvias intensas en el noroeste del país. Cuando los ríos de Tucumán registran crecidas importantes, el impacto suele trasladarse río abajo y repercutir en el curso del Dulce, que atraviesa áreas urbanas y rurales de Santiago del Estero.

En este contexto, el monitoreo permanente del sistema hídrico se convirtió en una herramienta central para las autoridades provinciales, que siguen de cerca la evolución del caudal con el objetivo de prevenir situaciones más críticas. El Embalse de Río Hondo, cuya función incluye la regulación de crecidas, el suministro de agua y la generación hidroeléctrica, cumple un papel fundamental para amortiguar los efectos de las inundaciones provenientes de las provincias del norte.

Aunque en Tucumán el nivel del agua comenzó a descender después de los episodios de inundaciones que afectaron a diferentes localidades, el comportamiento del sistema fluvial indica que el impacto del fenómeno continúa desplazándose río abajo. Por ese motivo, la atención permanece puesta sobre Santiago del Estero, donde el volumen acumulado sigue siendo elevado y mantiene a las autoridades en estado de vigilancia.

En las últimas horas, los reportes indicaron que la situación mostró cierta estabilidad en algunos sectores, aunque el volumen de agua que continúa ingresando desde la cuenca norte obliga a mantener la alerta en las ciudades cercanas al río. El fenómeno refleja la dinámica natural del sistema hídrico regional, donde las lluvias intensas en una provincia pueden generar consecuencias en otra ubicada aguas abajo.

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