29 de marzo de 2026
La medida unificará a distintas dependencias de seguridad en reclamo por ingresos, cobertura médica y condiciones laborales, en un contexto de fuerte malestar interno.
Las cinco fuerzas federales realizarán el próximo 2 de abril una protesta conjunta en reclamo por bajos salarios, en lo que representa un hecho sin precedentes. Participarán efectivos de Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y Policía Federal, quienes convocaron a un abrazo solidario en el edificio Centinela de Retiro, sede de la Gendarmería.
La protesta expone una fuerte tensión entre los efectivos y el Gobierno, en un escenario donde, según denuncian, los salarios se ubican por debajo de la línea de pobreza.
Esta situación obliga a muchos agentes a buscar ingresos adicionales para sostenerse económicamente, incluso realizando trabajos informales como conducir vehículos de aplicaciones.
A este escenario se suma la problemática de la obra social Iosfa, cuya situación generó incertidumbre en el sistema de salud de las fuerzas.
Tras el desmembramiento del esquema original, el Gobierno impulsó nuevas estructuras -OSFFESEG para fuerzas de seguridad y OSFA para militares- y prometió un plan básico de cobertura. Sin embargo, el panorama sigue siendo incierto.
En ese marco, desde dentro de las fuerzas advierten sobre la gravedad del cuadro: "Los grupos de Whasapp están en llamas", señalaron fuentes del sector.

El conflicto también se explica por diferencias internas en la política salarial. Durante la gestión de Patricia Bullrich, se habría beneficiado a sectores jerárquicos de Gendarmería, lo que generó malestar en rangos inferiores y en otras fuerzas.
Este esquema derivó en un clima de descontento que hoy se expresa de manera transversal.
Dentro del Gobierno crecen las críticas hacia la actual ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a quien distintos sectores señalan por su falta de conducción.
En ese sentido, una fuente con experiencia en el área afirmó: "Monteoliva no tiene don de mando y puso como segundo a un chico que no entiende donde está".
Además, resurgen antecedentes de su gestión en Córdoba, cuando en diciembre de 2013 la Policía provincial se acuarteló, generando una crisis institucional que derivó en su salida del cargo.
A la situación salarial y operativa se suma una interna política dentro del oficialismo. Monteoliva mantiene tensiones con su ex jefa Patricia Bullrich, en el marco de alineamientos internos con Karina Milei.
Este conflicto tuvo derivaciones públicas, como cuestionamientos sobre operativos de seguridad y enfrentamientos con autoridades de las fuerzas, entre ellos el jefe de Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni.

Otro foco de conflicto se generó tras la decisión de retirar la custodia de fuerzas federales en unos 60 establecimientos vinculados a la comunidad judía en la Ciudad de Buenos Aires.
La medida generó preocupación en sectores institucionales, especialmente por el contexto internacional y las tensiones geopolíticas recientes.
Desde el Gobierno hubo versiones contradictorias sobre el tema. Según fuentes oficiales, "O miente o no le informan, que sería peor", en referencia a la postura adoptada por la ministra.
La protesta del 2 de abril marcará un punto de inflexión al reunir por primera vez a todas las fuerzas federales en una misma acción de reclamo.
El desarrollo de la jornada y la respuesta del Gobierno serán claves para medir el alcance de un conflicto que combina salarios, salud, conducción política e internas de poder.
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