30 de marzo de 2026

Economía

Economía. El FMI advierte por el impacto global de la guerra en Medio Oriente: más inflación y menor crecimiento

El organismo alertó que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ya genera efectos en la economía mundial y anticipa un escenario más complejo, con suba de precios, tensiones energéticas y condiciones financieras más duras.

La guerra en Medio Oriente comenzó a generar consecuencias económicas a escala global y encendió alarmas en el Fondo Monetario Internacional (FMI), que advirtió sobre un deterioro en las perspectivas de crecimiento y una mayor presión inflacionaria.

El conflicto, desatado tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, está provocando una conmoción global con efectos desiguales entre países, además de condiciones financieras más restrictivas.

Inflación en alza y menor crecimiento

En un análisis reciente, economistas del organismo señalaron que el impacto económico del conflicto será transversal. "Aunque la guerra podría afectar a la economía mundial de diferentes maneras, todos los caminos conducen a precios más altos y a un crecimiento más lento", indicaron.

El FMI anticipó que estos efectos serán desarrollados en mayor profundidad en su informe Perspectivas de la economía mundial, que se publicará el 14 de abril durante las reuniones de primavera en Washington.

El petróleo, en el centro de la crisis

Uno de los principales focos de preocupación es el mercado energético. El eventual cierre del estrecho de Ormuz y los daños a la infraestructura regional generaron una de las mayores perturbaciones en el suministro de petróleo a nivel global.

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, se trata de un shock histórico que podría tener efectos duraderos, dependiendo de la duración y la intensidad del conflicto.

Riesgos para los países más vulnerables

El FMI también alertó sobre el impacto en las economías más frágiles. Los países de bajos ingresos enfrentan un riesgo creciente de inseguridad alimentaria, impulsado por el aumento de los precios de alimentos y fertilizantes.

Este escenario se da en un contexto en el que muchas economías desarrolladas están reduciendo su asistencia internacional, lo que podría agravar la situación de los países más dependientes de la ayuda externa.

Un escenario de inflación persistente

El organismo remarcó que, si se mantienen elevados los precios de la energía y los alimentos, la inflación global tenderá a subir.

En esa línea, recordó que los aumentos sostenidos en el precio del petróleo históricamente han tenido un doble efecto: impulsar la inflación y desacelerar el crecimiento económico.

Además, advirtió que el conflicto podría consolidar expectativas de inflación alta a largo plazo, lo que se traduciría en aumentos de salarios y precios más persistentes.

Un desafío para la política económica

Este escenario complicaría la tarea de los bancos centrales, ya que contener la inflación sin afectar aún más la actividad económica requeriría medidas más restrictivas.

En ese marco, el FMI advierte que el impacto de la guerra podría obligar a una desaceleración más pronunciada de la economía global, consolidando un contexto de incertidumbre para los próximos meses.

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