2 de abril de 2026

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País. El Aquarium Mar del Plata bajó la persiana tras la quiebra de su operadora

El histórico parque dejó de funcionar luego del colapso financiero de la empresa que lo administraba, en un conflicto que combina el fin del contrato del predio, deudas acumuladas y el futuro incierto de decenas de animales.

El Aquarium Mar del Plata cerró definitivamente sus puertas tras la quiebra de Plunimar, la empresa que lo operaba, en un desenlace que marca el final de uno de los parques temáticos más emblemáticos de la ciudad.

El complejo, ubicado junto al Faro de Punta Mogotes y controlado por la multinacional The Dolphin Company, había dejado de funcionar el 31 de marzo de 2025, pero la crisis se profundizó hasta derivar en la quiebra decretada por la Justicia el 20 de febrero.

El fin de una historia de más de 30 años

El cierre del Aquarium está directamente vinculado al conflicto por el predio donde funcionaba. El contrato de alquiler, vigente desde su apertura en 1993, había expirado en 2022 y las renovaciones anuales se interrumpieron definitivamente en 2025.

Según informó la empresa, los propietarios decidieron destinar las tierras a nuevos desarrollos, lo que precipitó el cierre del parque y el inicio del proceso judicial.

Este escenario dejó sin actividad a uno de los principales atractivos turísticos de Mar del Plata durante décadas.

El deterioro económico que llevó a la quiebra

Tras el cierre, Plunimar quedó sin su principal fuente de ingresos, lo que aceleró su crisis financiera.

La empresa declaró la cesación de pagos en enero de 2026, acumuló incumplimientos salariales y redujo su estructura operativa, hasta que finalmente la Justicia decretó la quiebra directa ante la imposibilidad de revertir la situación.

Actualmente, apenas 12 trabajadores permanecen en el predio, encargados de tareas esenciales.

Qué pasó con los animales del parque

Aunque el foco del conflicto está en el cierre del Aquarium, la situación de los animales se convirtió en uno de los temas más sensibles.

En el predio permanecen 66 ejemplares, entre ellos pingüinos magallánicos, pingüinos rey, saltarrocas y lobos marinos, todos bajo resguardo judicial.

Cualquier traslado -temporal o definitivo- deberá ser autorizado por el Juzgado Nacional en lo Comercial N°20, donde se tramita la quiebra.

Intentos de reubicación y restricciones

Antes de la quiebra, la empresa intentó vender o trasladar animales a instituciones de México, China y Brasil, pero las operaciones no prosperaron debido a estrictas regulaciones sanitarias y ambientales.

Desde The Dolphin Company sostienen que buscan reubicar a "todos los animales nacidos bajo cuidado humano", aunque esto dependerá de decisiones judiciales y controles internacionales.

Uno de los casos más relevantes fue el traslado de 10 delfines nariz de botella a un acuario en Egipto, en una operación valuada en USD 800.000, cuyos fondos se destinaron al mantenimiento del predio y al pago de salarios.

Un cierre que deja impacto

El cierre del Aquarium no solo implica la desaparición de un espacio histórico, sino también consecuencias económicas, laborales y ambientales.

Mientras la Justicia define los próximos pasos, el predio permanece sin actividad y con un futuro incierto, en un caso que expone las dificultades de sostener este tipo de emprendimientos en el actual contexto.

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