7 de abril de 2026
Hoy
no vengo solo a hablar desde el corazón...Hoy vengo a hablar con números. Porque
cuando los números hablan... la realidad queda al descubierto.
El
PAMI, la obra social más grande de América Latina maneja un presupuesto que
supera los varios billones de pesos al año. Sí... billones. Con "B" de
barbaridad.
Cada
mes, ingresan al PAMI cientos de miles de millones de pesos. Dinero que no cae
del cielo. Dinero que sale del esfuerzo de toda una vida. Sale del trabajador
activo, al que le descuentan un 3% de su sueldo.
Sale
del empleador. Y también... del propio jubilado, que sigue aportando otro 3% de
su haber.
Es
decir...el jubilado paga. Pagó toda su vida...y sigue pagando incluso después de
retirarse.
Entonces
la pregunta es inevitable... ¿Dónde está ese dinero? Porque mientras hablamos de
cifras gigantes, hay jubilados que esperan meses para un turno. Hay abuelos que
no consiguen medicamentos. Hay personas que tienen que elegir entre comer... o
curarse. Y eso no es un número. Eso es dolor. Nos dicen que no alcanza. Pero
hablamos de uno de los presupuestos más grandes del país. Nos dicen que el
sistema está en crisis...pero los aportes siguen entrando todos los meses, sin
falta. Entonces el problema no es solo económico.
El
problema es humano. Es moral. Es de prioridades. Porque un país que no cuida a
sus jubilados...es un país que se está olvidando de sí mismo. Hoy, desde "La Voz
del Jubilado", no pedimos milagros.
Pedimos
algo mucho más simple...y mucho más justo: Transparencia. Eficiencia. Y respeto.
Porque
el PAMI no es un favor del Estado. Es un derecho ganado. Es el resultado de
años de trabajo, de aportes, de esfuerzo. Y los derechos... no se mendigan. Se
defienden.
Que
estos números no sean solo cifras en un papel. Que sean el punto de partida
para una verdad que ya no se puede tapar. Porque detrás de cada número... hay una
vida.
Y las vidas... no pueden esperar.
Jorge
Dimuro - "La Voz del Jubilado"
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