13 de abril de 2026
El Banco Mundial cuestionó el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, al señalar su alto costo fiscal, su bajo impacto en la productividad y su escasa contribución al desarrollo económico, en el marco de un informe sobre la región.
El Banco Mundial volvió a poner bajo análisis el funcionamiento del régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, al que definió como un caso de "política industrial fallida" dentro de su más reciente informe sobre América Latina. El organismo internacional cuestionó tanto el diseño del esquema como sus resultados a lo largo del tiempo, en un contexto en el que también evaluó la evolución económica de la Argentina.
De acuerdo con el documento, el régimen implicó un alto costo fiscal para el Estado, estimado en torno a los US$1.070 millones anuales, sin que ello se traduzca en mejoras significativas en materia de productividad, desarrollo tecnológico o capacidad exportadora.
El análisis señala que, a pesar de los beneficios fiscales y aduaneros otorgados durante décadas, el esquema no logró consolidar un proceso de desarrollo sostenible en la provincia ni generar una transformación estructural en el entramado productivo. En ese sentido, el informe sostiene que la política no cumplió con los objetivos planteados en su origen.
LEE MÁS: Avanza la privatización de Transener: el Gobierno fija la fecha para recibir ofertas
"El régimen es ampliamente considerado como un caso de política industrial fallida, empañada por interferencias políticas y fallas fundamentales de diseño que han persistido durante décadas", indicó el Banco Mundial al evaluar el desempeño del sistema.
El documento también advierte sobre problemas en los incentivos que genera el esquema, especialmente cuando el apoyo estatal se extiende sin límites claros. En ese marco, el organismo remarcó que la ausencia de mecanismos de salida o reducción progresiva de los beneficios puede derivar en distorsiones que terminan afectando el objetivo inicial de la política industrial.
El costo fiscal del esquema supera los US$1.000 millones anuales.
"El apoyo ilimitado sin un procedimiento ni un cronograma para reducir la asistencia puede proporcionar incentivos perversos", señaló el informe, al referirse a las características del régimen vigente en la isla.
El régimen de Tierra del Fuego, establecido en 1972 y prorrogado en distintas oportunidades, fue concebido con el objetivo de fomentar el poblamiento y la radicación de industrias en la provincia, a partir de un esquema de exenciones impositivas y beneficios aduaneros.
LEE MÁS: Avanza la privatización de Transener: el Gobierno fija la fecha para recibir ofertas
Sin embargo, el Banco Mundial planteó que, más allá de ese objetivo, los resultados obtenidos no muestran avances sustanciales en términos de autonomía económica ni en la generación de capacidades productivas que permitan sostener el crecimiento sin asistencia estatal.
El cuestionamiento al régimen se produce en el marco de un informe más amplio sobre la economía regional, en el que el organismo también proyectó un crecimiento para la Argentina en los próximos años, en contraste con el desempeño general de América Latina.
En ese contexto, el análisis del Banco Mundial no descarta el rol de las políticas industriales, pero introduce una diferenciación entre su formulación teórica y su implementación concreta. Según el informe, estas herramientas requieren un diseño adecuado, con objetivos claros, plazos definidos y mecanismos que permitan evaluar su efectividad.
De esta manera, el organismo internacional volvió a instalar el debate sobre la continuidad y el alcance del régimen de promoción industrial fueguino, al poner el foco en su costo, su funcionamiento y sus resultados a lo largo de más de cinco décadas.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario