14 de abril de 2026
Después de 38 años en el mercado, la empresa enfrenta un pasivo de $4.240 millones al 31 de enero de este año, acumuló 64 cheques rechazados por más de $85 millones, realizó decenas de despidos y cerró la mayoría de sus locales (de más de 25 pasó a solo 6). A pesar de haber ajustado estructura, reducido personal (de 300 a 77 empleados) y virado hacia la importación, la fuerte caída de ventas y el exceso de stock complicaron la situación.
Viamo,
la reconocida marca argentina de calzado femenino (especialmente para mujeres),
enfrenta una grave crisis.
Su
empresa dueña, Lannot S.A., ingresó formalmente en concurso preventivo de
acreedores (proceso de reestructuración de deudas bajo supervisión judicial).
Esto ocurrió en abril de 2026, tras más de un año de dificultades.
Cabe
recordar que la compañía, fundada en 1988 por los hermanos Chiodini, pasó de
ser una marca consolidada con producción local y más de 25 locales propios (en
lugares como Unicenter y otros shoppings clave) a una situación de iliquidez
extrema.
En
los últimos años intentó ajustarse: despidió personal (más de 30-40 despidos
reportados, reduciendo su planta de unos 300 empleados a 77 en relación de
dependencia), cerró la mayoría de sus sucursales (quedaron alrededor de 6),
acumuló exceso de stock y viró hacia la importación de productos para bajar
costos. Sin embargo, estas medidas no alcanzaron.
La
empresa reconoció ante la Justicia Comercial (Juzgado N°4, Secretaría N°8) un
pasivo de aproximadamente $4.240 millones al 31 de enero de este año. El
proceso fue calificado como de "gran magnitud" (Proceso A) por su complejidad.
Principales
problemas reportados
Contexto
más amplio en la industria del calzado
Viamo
no es un caso aislado. El sector del calzado en Argentina atraviesa una fuerte
crisis, con reportes de caída del consumo (alrededor del 40% en algunos
análisis sectoriales), cierre de fábricas (cientos en los últimos meses),
pérdida de miles de empleos (más de 16.000 según algunas estimaciones del
propio sector) y presión por la apertura de importaciones, que abarató
productos del exterior, pero complicó a los productores locales con costos más
altos (mano de obra, insumos, etc.).
Otras
marcas o empresas del rubro (y afines, como indumentaria) también han recurrido
al concurso preventivo o ajustes drásticos en el mismo periodo. La combinación
de recesión interna, stock invendible y competencia externa golpeó fuerte a
varias compañías que venían de décadas de operación.
¿Qué
implica el concurso preventivo?
Es
un mecanismo legal que permite a la empresa negociar con acreedores bajo
protección judicial, con el objetivo de evitar la quiebra directa. Incluye:
No
significa cierre inmediato, pero sí un proceso complejo donde se definirá si
Viamo puede seguir operando (quizás con más ajustes, venta de activos o
refinanciación) o si termina en liquidación.
Este
caso refleja los desafíos que enfrentan muchas empresas manufactureras
argentinas en 2026: intentar adaptarse a un entorno de menor consumo y mayor
competencia importada, mientras arrastran costos estructurales altos y deudas
acumuladas.
La
situación de Viamo suma a las señales de tensión en el sector calzado y retail
tradicional.
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