27 de abril de 2026

Economía

Economía. El dólar oficial subió a $1.417 y el mercado mira la distancia con el techo de la banda cambiaria

La cotización mayorista tuvo su mayor avance diario desde marzo, pero todavía se mantiene casi 20% por debajo del límite superior definido por el Banco Central. La oferta del agro, la menor demanda privada y las reservas sostienen la estabilidad.

El dólar oficial volvió a subir en el mercado cambiario argentino y cerró a $1.417 para la venta, con un avance de $17,50, equivalente al 1,3%. Se trata de la mayor suba diaria desde el 3 de marzo, aunque la rueda no mostró señales de tensión y la cotización continúa lejos del techo del esquema de bandas cambiarias fijado por el Banco Central.

La referencia superior del régimen cambiario se ubica actualmente en $1.691,90, por lo que la distancia frente al valor mayorista se mantiene cerca del 19,5%. Ese margen es uno de los datos que el mercado sigue de cerca para evaluar la capacidad del Gobierno de sostener la calma cambiaria en los próximos meses.

El dólar oficial subió, pero sigue lejos del techo de la banda

En el Banco Nación, el dólar cerró a $1.440 para la venta. A partir de esa referencia, el dólar tarjeta quedó en $1.872, mientras que el promedio relevado por el Banco Central entre entidades financieras ubicó al tipo de cambio minorista en $1.440,61.

Entre las cotizaciones financieras, el dólar MEP se ubicó en $1.455,32, mientras que el contado con liquidación (CCL) avanzó hasta $1.517,05. En el mercado informal, el dólar blue cerró a $1.425 para la venta, según operadores del circuito paralelo.

Más allá del rebote de la jornada, el movimiento acumulado del tipo de cambio muestra un dólar todavía contenido. En abril, el mayorista registra un avance de apenas $10, equivalente al 0,7%. Desde el inicio de 2026, en cambio, acumula una baja de $63, lo que representa una caída del 4,3%.

La calma cambiaria y el rol del Banco Central

La estabilidad del mercado cambiario se explica, en parte, por el ingreso de divisas del sector agroexportador. Esa oferta permite al BCRA comprar reservas sin presionar de manera significativa sobre la cotización.

A ese factor se suma una demanda privada más moderada. En una reciente exposición ante inversores en Estados Unidos, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, sostuvo que la compra de dólares para atesoramiento volvió a caer en marzo por segundo mes consecutivo.

El dato es clave porque durante la segunda mitad de 2025, en plena tensión electoral, las personas físicas habían sido uno de los principales canales de salida de divisas del sistema. Entre julio y octubre del año pasado, los particulares retiraron en términos netos unos US$5.458 millones. En los cuatro meses posteriores, ese monto bajó a US$2.362 millones.

Agro, deuda corporativa y menor demanda sostienen al mercado

Además de la liquidación del agro, el mercado también recibe apoyo por el ingreso estacional de la cosecha gruesa y por colocaciones corporativas en dólares. Estos factores ayudan a reforzar la oferta y reducen la presión sobre el tipo de cambio.

En términos reales, la cotización actual se mueve en niveles comparables a los observados entre mayo y junio de 2025. Ese punto reactivó entre analistas el debate sobre la sostenibilidad del esquema cambiario, especialmente si la inflación desacelera menos de lo esperado o si se debilita la acumulación de reservas.

El equilibrio actual funciona como una de las principales anclas nominales del programa económico. Para el Gobierno, sostener un dólar controlado resulta central para evitar un traslado a precios y preservar la estrategia de desinflación.

Qué proyecta el mercado para el dólar en 2026

Un informe de FocusEconomics, que reúne estimaciones de más de 40 consultoras y entidades financieras, proyecta un sendero de suba gradual para el dólar oficial durante 2026 y 2027, sin saltos bruscos y bajo un esquema de devaluación administrada.

Según el consenso relevado, el tipo de cambio oficial cerraría 2026 en torno a $1.699,2 y llegaría a $1.956,6 en diciembre de 2027. De confirmarse esa trayectoria, el dólar rozaría los $2.000 hacia fines de 2027 y podría superar ese nivel recién durante los primeros meses de 2028, salvo un cambio fuerte en el contexto económico o financiero.

Para lo que resta de 2026, el escenario base contempla una suba escalonada: $1.492 en abril, $1.540 en mayo, $1.593 en junio, $1.630 en julio, $1.650 en agosto, $1.670 en septiembre, $1.680 en octubre, $1.690 en noviembre y $1.699 en diciembre.

Inflación y reservas, las dos variables que mira la city

Con el dólar todavía lejos del techo de la banda, el mercado mantiene una lectura de relativa calma. Sin embargo, la sostenibilidad del esquema dependerá de dos variables centrales: la evolución de la inflación y la capacidad del Banco Central para seguir acumulando reservas.

Si la oferta de divisas se mantiene firme y la demanda privada continúa moderada, el Gobierno podría sostener el actual esquema de deslizamiento gradual. Pero una aceleración inflacionaria, una caída en la liquidación del agro o un cambio en las expectativas financieras podrían volver a poner presión sobre el mercado cambiario.

En ese contexto, el rebote del dólar no aparece todavía como una señal de descontrol, sino como un movimiento dentro de un esquema administrado. La pregunta de fondo es cuánto margen conservará el Banco Central para sostener la estabilidad sin resignar reservas ni atrasar en exceso el tipo de cambio real.

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