30 de abril de 2026
El consejo nacional del peronismo se reunió en Matheu 130 y definió los próximos pasos partidarios. La conducción busca regularizar los distritos intervenidos y sostener la agenda política en medio de tensiones internas.
El Partido Justicialista reunió este jueves a su consejo nacional en la sede histórica de Matheu 130 y definió convocar al congreso partidario para el martes 19 de mayo. El encuentro será presidido por el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y tendrá como eje central la situación de los PJ intervenidos en Salta y Jujuy.
La reunión comenzó pasadas las 11 y se extendió hasta las 14, con dirigentes presentes en la sede partidaria y otros conectados por videoconferencia. A diferencia de otros años, cuando el congreso se realizó en el microestadio de Ferro, esta vez el encuentro será en formato mixto y tendrá lugar en la sede nacional del partido, a pocas cuadras del Congreso Nacional.
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la situación institucional del peronismo en Salta y Jujuy. Ambos distritos se encuentran intervenidos y la conducción nacional resolvió que tengan elecciones internas el domingo 25 de octubre, con el objetivo de terminar de normalizar su funcionamiento.
La fecha deberá ser ratificada por el congreso partidario del 19 de mayo. Ese paso será clave, porque dentro del peronismo existen sectores que cuestionan tanto la autoridad de los interventores como el momento elegido para realizar los comicios internos.
En la conducción nacional sostienen que el objetivo es encaminar el final de las intervenciones y ordenar los distritos antes del nuevo calendario político. Sin embargo, las internas provinciales siguen abiertas y podrían derivar en nuevas negociaciones durante las próximas semanas.

En Salta, el interventor actual es Pablo Kosiner, dirigente cercano a Juan Manuel Urtubey y con larga trayectoria en el peronismo provincial. Su llegada reemplazó a la intervención que hasta hace pocas semanas estaba en manos de Sergio Berni y María Luz "Luchy" Alonso, dirigentes alineados con Cristina Kirchner.
El cambio buscó acercar posiciones con sectores del peronismo local y reducir la resistencia que suelen generar las intervenciones definidas desde la Ciudad de Buenos Aires.
La situación salteña forma parte de una discusión más amplia sobre el modo en que el PJ nacional administra sus conflictos territoriales. En varias provincias, los sectores locales reclaman mayor autonomía para definir autoridades, alianzas y candidaturas.
En Jujuy, la intervención está a cargo de Ricardo Villada, ex funcionario del gobierno salteño de Gustavo Sáenz, un dirigente enfrentado al kirchnerismo y crítico de la gestión de Cristina Kirchner al frente del PJ nacional.
Villada responde políticamente a Sáenz, quien viene reclamando elecciones libres en los PJ de Salta y Jujuy. Ese esquema abrió una disputa con otros sectores internos, entre ellos el que encabeza la senadora Carolina Moisés.
En la previa de la reunión partidaria, Moisés le planteó a José Mayans la necesidad de construir un acuerdo político para resolver la conflictividad del peronismo jujeño. La senadora viene impulsando una salida negociada o electoral que permita ordenar el partido provincial.
Semanas atrás, Moisés celebró la intervención judicial que ubicó a Villada al frente del proceso y desplazó a Gustavo "Tano" Menéndez y Aníbal Fernández, quienes habían sido designados como interventores durante el gobierno del Frente de Todos.

El calendario electoral definido para el 25 de octubre no conforma a todos los sectores. Desde el espacio referenciado en Moisés sostienen que esa decisión "no tiene ninguna validez", bajo el argumento de que los interventores ya no tienen funciones ni potestad para manejar el cronograma partidario.
Los interventores desplazados apelaron la medida de la justicia federal jujeña y esperan una definición de la Cámara Nacional Electoral. Esa instancia judicial puede modificar el escenario y condicionar las decisiones que adopte el congreso del PJ.
Además, algunos sectores del peronismo rechazan que las elecciones internas se realicen en octubre, porque quedarían demasiado cerca de los comicios ejecutivos provinciales en distritos que suelen desdoblar sus calendarios. Por eso, empujan una alternativa entre julio y agosto.
Una intervención que ya concluyó fue la de Misiones. Allí se realizaron elecciones partidarias y el ganador fue Christian Humada, dirigente vinculado al peronismo misionero histórico.
El proceso estuvo marcado por baja participación y cuestionamientos de sectores opositores, aunque en la conducción nacional consideran que el tema está cerrado. Para el PJ, la normalización de Misiones funciona como antecedente para avanzar sobre otros distritos todavía intervenidos.
El objetivo de la conducción es mostrar orden interno en un contexto político adverso, con el peronismo obligado a redefinir su estrategia frente al Gobierno de Javier Milei y a sus propias tensiones territoriales.

La reunión del consejo fue encabezada por José Mayans, vicepresidente primero del PJ y virtual presidente operativo del partido. Cristina Kirchner mantiene la conducción política de la estructura, aunque no puede firmar actas ni documentos vinculados a la actividad partidaria.
La ex presidenta tenía previsto reunirse durante la tarde con Mayans, quien se consolidó como una figura clave dentro de la conducción formal del justicialismo.
Durante el encuentro también hubo menciones a la necesidad de sostener activo el reclamo por la libertad de Cristina Kirchner, aunque no se definió ninguna movilización ni actividad específica.

Una parte importante de los consejeros siguió el encuentro por Zoom, mientras que otros dirigentes participaron de manera presencial en Matheu 130. Entre los asistentes estuvieron Lucía Corpacci, Mariel Fernández, Agustín Rossi, Felipe Solá, Fernanda Raverta, Leonardo Nardini, Leonardo Grosso, Gustavo Arrieta, Abel Furlán y Gustavo "Tano" Menéndez, además de Mayans.
La reunión también sirvió para intercambiar impresiones sobre la exposición del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el Congreso, un tema que atravesó las conversaciones políticas del peronismo durante la jornada.
El movimiento del PJ se da en un momento clave para la oposición. Mientras el Gobierno busca sostener su agenda legislativa y económica, el peronismo intenta ordenar sus estructuras internas, resolver disputas provinciales y reconstruir una hoja de ruta común para los próximos meses.
Desde una mirada política, la normalización de Salta y Jujuy puede ser un paso relevante para medir la capacidad del PJ de procesar sus internas sin profundizar fracturas. El desafío será compatibilizar la conducción nacional con los reclamos de autonomía de los peronismos provinciales, en un escenario donde cada distrito tendrá peso propio en la estrategia electoral.
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