8 de mayo de 2026

Economía

Economía. Industria y construcción repuntaron en marzo, aunque varios sectores siguen golpeados

El INDEC registró una mejora interanual del 5% en marzo y una suba mensual desestacionalizada del 3,2%. El Gobierno celebró el dato, pero textiles, maquinaria y siderurgia siguen en terreno negativo.

La industria argentina volvió a crecer en marzo después de nueve meses consecutivos de caída. Según el informe del INDEC, la actividad industrial registró una suba interanual del 5%, mientras que la serie desestacionalizada avanzó 3,2% frente a febrero. El dato fue rápidamente celebrado por el Gobierno, que lo leyó como una señal de salida del tramo más duro de la recesión.

El rebote también alcanzó a la construcción, que mejoró 12,7% interanual y 4,7% mensual. Sin embargo, la recuperación todavía no aparece de manera homogénea: mientras energía, alimentos, química y automotrices muestran avances, sectores vinculados al consumo interno siguen bajo presión.

La industria creció 5% y cortó una racha negativa

El dato de marzo marcó la primera mejora interanual de la industria luego de nueve meses de retrocesos. La suba mensual desestacionalizada del 3,2% también reforzó la lectura de que algunos sectores comenzaron a estabilizarse después de un período prolongado de caída.

En la mirada oficial, el resultado confirma que la actividad dejó atrás el piso de la recesión y que el programa económico empieza a mostrar señales de recuperación productiva.

La reacción del Gobierno fue inmediata: funcionarios y economistas cercanos a la administración de Javier Milei difundieron el dato como una señal favorable para la economía real.

Alimentos, energía, químicos y autos lideraron el rebote

El informe del INDEC mostró mejoras importantes en ramas clave. Alimentos y bebidas creció 7,9%, la refinación de petróleo avanzó 13,5%, sustancias y productos químicos subió 15,9% y el sector automotor mejoró 7,6%.

También hubo una recuperación fuerte en madera, papel e impresión, con un salto del 12,8%.

Dentro de los rubros de mayor dinamismo, los productos químicos básicos crecieron 49,1%, mientras que las materias primas plásticas y caucho sintético treparon 69,1%. El gasoil refinado avanzó 16,8%.

El cemento también mostró una señal positiva

Otro dato observado por el equipo económico fue el crecimiento del cemento, que registró una mejora del 13,6%.

En Economía interpretan ese indicador como una señal vinculada a cierta reactivación de la obra y la construcción. Ese dato se complementa con el repunte general del sector constructor informado por el INDEC.

La construcción subió 12,7% interanual en marzo y acumuló una mejora del 3,9% en el primer trimestre frente al mismo período del año anterior.

El debate político por la lectura de los datos

La mejora industrial abrió una discusión en redes sociales sobre cómo interpretar el rebote. Cuentas libertarias difundieron gráficos comparando la evolución de la actividad durante la gestión de Sergio Massa con la actual conducción económica de Luis Caputo.

Uno de los posteos más compartidos mostró una serie desestacionalizada del IPI y planteó que el desempeño actual es mejor que el registrado durante el último tramo del gobierno anterior.

La respuesta llegó rápidamente desde otros usuarios, que remarcaron que, pese al repunte reciente, el nivel de actividad industrial todavía permanece por debajo de momentos críticos de 2023.

El cruce expuso una disputa política de fondo: si el dato debe leerse como el inicio de una recuperación o como un rebote parcial desde niveles todavía deprimidos.

La recuperación industrial no es homogénea

El propio informe del INDEC muestra que varias ramas continúan en caída. Textiles retrocedió 23,3%, mientras que prendas de vestir, cuero y calzado bajaron 8,9%.

También siguieron en terreno negativo maquinaria y equipo, con una baja del 11,3%; siderurgia, con una caída del 14,7%; y equipos electrónicos y componentes, que retrocedieron 16,6%.

El contraste marca una recuperación desigual. Las actividades ligadas a energía, refinación, alimentos y química pesada reaccionan con mayor velocidad, mientras que los sectores más dependientes del mercado interno siguen golpeados por la debilidad del consumo.

La mirada de los industriales

En el sector privado reconocen que marzo dejó mejores señales que las observadas durante buena parte de 2025, aunque advierten que todavía no se ve un rebote generalizado.

"Hay actividades que reaccionaron rápido y otras donde la demanda sigue muy planchada", explicó un empresario metalúrgico.

En la UIA siguen con atención la evolución de textiles, metalurgia y maquinaria, tres rubros que funcionan como termómetro del empleo industrial y de la demanda interna.

Un dato favorable, pero con límites

El crecimiento industrial de marzo representa una buena noticia para el Gobierno, especialmente porque llega después de una racha prolongada de caída y en un contexto en el que la recuperación de la actividad es clave para sostener el programa económico.

Sin embargo, el dato también muestra los límites del rebote. La mejora se concentra en sectores específicos y todavía no alcanza de manera plena a las ramas más sensibles al consumo, al empleo y al mercado interno.

Desde una mirada económica, el Gobierno necesita que la recuperación se amplíe hacia más sectores para que el repunte deje de ser una señal estadística y se transforme en una mejora sostenida de producción, empleo e ingresos.

El desafío para los próximos meses será confirmar si marzo marcó un cambio de tendencia o si se trató de una recuperación parcial luego de una base de comparación muy baja.

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