10 de mayo de 2026
El relevamiento de CAME mostró una nueva contracción del consumo en comercios pyme. Seis de los siete rubros medidos cerraron en rojo y solo Farmacia logró crecer.
Las ventas minoristas de las pymes cayeron 3,2% interanual en abril y acumularon una baja del 3,5% en el primer cuatrimestre del año, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa. El dato confirma que el consumo sigue débil y que los comercios atraviesan un escenario de rentabilidad ajustada.
En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes registró una baja del 1,3% frente a marzo. Con este resultado, el sector acumula 12 meses consecutivos de contracción, una señal de que la recuperación del consumo todavía no logra consolidarse.
La baja de abril se suma a una serie de retrocesos consecutivos. En marzo, las ventas habían caído 0,6%; en febrero, 5,6%; y en enero, 4,8%. La racha negativa comenzó en mayo del año pasado, cuando se cortaron cinco meses de mediciones positivas.
Desde CAME señalaron que "la actividad se orientó hacia rubros esenciales y de recambio estacional, bajo un comportamiento de compra marcado por la búsqueda de financiamiento y bonificaciones".
El dato refleja un patrón de consumo más defensivo. Los compradores priorizan productos básicos, promociones, cuotas y descuentos, mientras postergan gastos menos urgentes.

La entidad empresaria también advirtió que el aumento de los costos internos golpea la capacidad de respuesta de los comercios.
Según el informe, "el incremento en las erogaciones operativas y los servicios básicos limitó la capacidad de maniobra y la rentabilidad de los establecimientos pyme".
Ese punto es clave para entender la situación del sector: aun cuando algunos rubros logran sostener ventas, los márgenes siguen presionados por alquileres, tarifas, cargas laborales, financiamiento y menor rotación de mercadería.
El relevamiento mostró que el 53,3% de los propietarios reportó una situación económica estable respecto del año anterior, un incremento de 2,5 puntos porcentuales frente a marzo.
De cara a los próximos 12 meses, el 49% de los encuestados cree que la situación se mantendrá igual, mientras que el 37,2% espera una mejora y el 13,8% proyecta un retroceso.
La cautela también aparece en las decisiones de inversión. El 58,7% considera que el contexto no es propicio para realizar desembolsos, frente a un 12,6% que sí lo ve como una oportunidad y un 28,7% que todavía no tiene una posición definida.

Un dato positivo apareció en el canal digital. Las ventas online realizadas por comercios con local a la calle crecieron 8% interanual y avanzaron 0,7% mensual desestacionalizado.
Sin embargo, ese desempeño no logró compensar la caída general de las ventas minoristas. Para muchas pymes, el comercio electrónico funciona como complemento, pero todavía no reemplaza el volumen perdido en el mostrador.
La tendencia muestra que los consumidores buscan precio, financiación y comodidad, pero el poder de compra sigue condicionado por ingresos ajustados y gastos fijos más altos.
El relevamiento por sectores confirmó una caída extendida. Seis de los siete rubros medidos terminaron abril en terreno negativo.
El mayor retroceso se registró en Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, con una baja interanual del 12,3% y una caída acumulada del 13,1% en lo que va del año.
Perfumería retrocedió 7,2% interanual y acumuló una baja del 7,4%. En tanto, Ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción cayó 4,2% frente a abril del año pasado, aunque todavía mantiene un crecimiento acumulado del 0,7% en 2026.

En Alimentos y bebidas, las ventas bajaron 3,1% interanual y acumularon un retroceso del 4,6% en el año. En la comparación mensual desestacionalizada, la caída fue del 0,3%.
El rubro Textil e indumentaria tuvo una baja del 3,7% interanual y acumula una contracción del 5,6%. En el mensual, cayó 1,3%.
En Calzado y marroquinería, el descenso fue más moderado: 0,5% interanual, con una baja acumulada del 1,1% y una merma mensual del 0,8%.
La excepción fue Farmacia, que registró una suba interanual del 6,1% y acumuló un avance del 3% en lo que va del año. En la comparación mensual desestacionalizada, el rubro creció 1,8%.
El desempeño de farmacias marca una diferencia frente al resto de los sectores porque se trata de un consumo más asociado a necesidades esenciales y menos postergable que otros bienes.
Aun así, el crecimiento del rubro no alcanza para revertir el cuadro general de debilidad en el comercio minorista pyme.

La caída de las ventas pymes en abril muestra que la recuperación económica todavía no se trasladó de manera firme al consumo cotidiano. Aunque algunos indicadores de actividad comenzaron a mostrar mejoras, los comercios minoristas siguen enfrentando una demanda débil y consumidores muy atentos al precio.
Desde una mirada económica, el dato de CAME expone uno de los principales desafíos del Gobierno: lograr que la baja de la inflación y la eventual mejora de la actividad se traduzcan en una recuperación real del poder de compra.
Para las pymes, el problema inmediato sigue siendo sostener ventas, cuidar márgenes y evitar nuevas decisiones de ajuste. Sin una mejora más clara del ingreso disponible, el rebote del consumo puede seguir demorándose.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario