16 de mayo de 2026
El Grupo Revee asegura haber destinado US$3 millones al complejo deportivo, pero concejales opositores reclaman el contrato y denuncian falta de avances visibles. La crisis de la compañía en Brasil sumó presión al proceso.
La renovación del estadio José María Minella abrió un nuevo frente político en Mar del Plata. La empresa Minella Stadium SA, controlada por el brasileño Grupo Revee, quedó en el centro de las críticas por la falta de obras visibles en el predio, pese a haber informado inversiones cercanas a los US$3 millones en la puesta en valor del complejo.
El debate también alcanzó al Polideportivo Islas Malvinas y a los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes, incluidos dentro de la concesión otorgada por 30 años, con opción de prórroga por otros 10.
La situación de la concesionaria se tensó aún más por las investigaciones que involucran en Brasil a REAG, firma señalada como empresa "madre" de Grupo Revee. Según publicaciones del país vecino, Revee nació como el brazo inmobiliario y de entretenimiento de REAG, especializada en gestión de fondos financieros.
Fuentes marplatenses indicaron que "REAG está vinculada a la operación 'Carbono Oculto' y al Caso Master. Es investigada por supuestas conexiones con el crimen organizado y por un complejo esquema de fraude financiero, corrupción y lavado de dinero que fue calificado por las autoridades como 'el mayor fraude bancario en la historia de Brasil'".
Como consecuencia de ese escenario, el Banco Central de Brasil habría ejecutado en enero la liquidación extrajudicial de REAG, un dato que incrementó la preocupación sobre el respaldo financiero del grupo vinculado al proyecto del Minella.

La crisis también derivó en movimientos internos dentro de la conducción de Grupo Revee. De acuerdo con información publicada en Mar del Plata, Fabiana Franco, directora financiera de la compañía, y Altair Tadeu Rossato, integrante del Consejo de Administración y del Comité de Auditoría, presentaron sus renuncias en medio del escándalo.
Luego se sumó una salida de mayor peso: la de João Carlos Mansur, presidente del Consejo de Administración de Revee y fundador de REAG.
Según se señaló, "los directivos no se apartaban por lo que sucedía en Revee, una empresa que lleva operando menos de tres años, sino por el escándalo que empezaba a sacudir a REAG Investimentos, su empresa 'madre'".
El dato es sensible porque en noviembre de 2025, mientras avanzaban investigaciones en Brasil, Minella Stadium SA tomaba posesión del estadio José María Minella y del Polideportivo en Mar del Plata.
La declaración de Minella Stadium SA sobre una inversión cercana a US$3 millones no convenció a sectores de la oposición local.
El concejal Horacio Taccone, jefe del bloque Acción Marplatense-Movimiento Derecho al Futuro, fue uno de los más duros: "La concesión arrancó con un pliego oscuro, que no establece obligaciones claras para los concesionarios, y ahora lo que vemos es una gacetilla que hace propaganda de algo que no existe".
Luego agregó: "No creo que hayan invertido 3 millones de dólares, es una tomada de pelo. Tampoco me creo el cuento de que ese dinero lo destinaron en planos, ingenieros y estudios preliminares".

Desde la oposición también reclaman que el contrato de concesión sea puesto a disposición del Concejo Deliberante de General Pueyrredón. El objetivo es revisar obligaciones, plazos, inversiones comprometidas y mecanismos de control municipal.
El concejal de Unión por la Patria, Diego García, también apuntó contra la falta de precisiones. "Me sorprendió el anuncio de los 3 millones de dólares invertidos. No presentaron el plan de obras, que es lo primero que tendrían que haber hecho para saber qué planificación tienen y cómo vienen usando el dinero. Eso no pasó y lo vienen prorrogando", sostuvo.
García recordó que la empresa pidió una prórroga de 30 días en enero para presentar el proyecto ejecutivo, que debía incluir trámites, permisos y aprobaciones antes del inicio de los trabajos.
"No vimos ninguna obra, sólo un cerco perimetral alrededor del Polideportivo", afirmó.
Frente a los cuestionamientos, la concesionaria defendió el avance del proyecto y sostuvo que las tareas continúan según lo previsto.
"El proyecto de puesta en valor del Estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y las áreas comunes del Parque de los Deportes continúa avanzando conforme a lo planificado, en el marco de un desarrollo de largo plazo que transformará integralmente este espacio emblemático de Mar del Plata", indicó la firma.
La empresa remarcó que, desde la toma de posesión del complejo, el trabajo fue "continuo e intenso". También señaló que durante la temporada de verano se realizaron eventos en el Polideportivo y que se ejecutó una primera etapa de mantenimiento, mejoras y ordenamiento del predio.

Minella Stadium SA explicó que el proceso actual está concentrado en el desarrollo del plan ejecutivo, con estudios de ingeniería, arquitectura, análisis de suelos, desarrollos lumínicos y planificación integral.
Según la compañía, los fondos ya aplicados fueron destinados a puesta en marcha operativa, reparaciones iniciales, mantenimiento, sostenimiento del funcionamiento del complejo y honorarios de profesionales intervinientes.
La firma también planteó un horizonte concreto: "Si el desarrollo del proyecto continúa conforme a lo planificado, el objetivo es que, a partir de enero de 2027, el Estadio Minella vuelva a ser escenario de grandes encuentros, con partidos de alto nivel que recuperen la emoción, la pasión y el protagonismo que históricamente caracterizaron a la ciudad".
Y cerró: "Este primer año debe entenderse como una fase de transición y consolidación. La magnitud del proyecto exige tiempos acordes a su escala, con el objetivo de construir una transformación sólida, definitiva y sostenible en el tiempo, pensada para las próximas décadas de Mar del Plata".
El caso Minella combina tres planos sensibles: la recuperación de un estadio emblemático, el control político de una concesión de largo plazo y las dudas sobre el grupo empresario a cargo del proyecto.
Para Mar del Plata, el estadio no es solo una infraestructura deportiva. También forma parte de su identidad turística, futbolística y cultural. Por eso, la falta de obras visibles y la crisis de confianza que rodea a REAG en Brasil elevan la presión sobre la gestión municipal.
Desde una mirada institucional, el punto clave será si el municipio logra mostrar controles efectivos sobre el cumplimiento del contrato. Si no aparecen avances concretos, el debate puede escalar en el Concejo Deliberante y abrir una discusión más amplia sobre la transparencia del proceso de concesión.
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