21 de mayo de 2026
La senadora no fue convocada al próximo encuentro ministerial tras reclamarle a Manuel Adorni que presente su declaración jurada. La tensión suma otro frente en La Libertad Avanza, mientras crece la pelea entre Santiago Caputo y Martín Menem.
La interna libertaria sumó un nuevo capítulo de alto voltaje en la Casa Rosada. Karina Milei decidió dejar afuera a Patricia Bullrich de la próxima reunión de gabinete, en medio del malestar por el reclamo público que la senadora le hizo al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para que presente su declaración jurada patrimonial.
La decisión llega en un momento especialmente sensible para el Gobierno de Javier Milei, atravesado por disputas simultáneas entre los distintos sectores de poder de La Libertad Avanza. Al cruce entre Bullrich y el entorno presidencial se suma la pelea abierta entre Santiago Caputo y Martín Menem, que expuso diferencias internas y dejó al Presidente en una posición incómoda.
En la Casa Rosada dejaron trascender que Bullrich no fue invitada a la reunión de gabinete prevista para el próximo lunes. Sin embargo, sí estaría confirmada para el encuentro de la mesa política del martes, convocado para intentar ordenar la crisis interna después del llamado "Rufusgate".
El enojo de Karina Milei apunta directamente al rol que tuvo Bullrich en el caso Adorni. La senadora había pedido que el jefe de Gabinete presentara "de manera urgente" su declaración jurada, en medio de los cuestionamientos por su situación patrimonial. Tras ese reclamo, Javier Milei salió a respaldar a su funcionario y aseguró que Adorni adelantaría la presentación de los papeles, cuyo plazo vencía el 31 de julio.
Para el ala karinista, el gesto de Bullrich fue leído como una presión pública sobre uno de los funcionarios más protegidos por el Presidente y por la secretaria general de la Presidencia. En el entorno de la senadora, en cambio, interpretan el desplante como una señal de maltrato político hacia una dirigente que puso estructura, votos y volumen institucional al servicio del oficialismo.

El conflicto no aparece aislado. La figura de Manuel Adorni quedó en el centro de una disputa política y judicial que ya tuvo impacto en el Congreso, donde el oficialismo logró bloquear un intento opositor de interpelar al jefe de Gabinete por las denuncias en su contra.
En ese contexto, la decisión de Karina de excluir a Bullrich de la reunión de gabinete puede profundizar la fractura dentro del oficialismo. Cerca de la senadora advierten que no aceptará quedar relegada como otros dirigentes que fueron desplazados del esquema libertario después de contrariar a la hermana del Presidente.
El dato político es relevante porque Bullrich no solo ocupa una banca en el Senado por La Libertad Avanza, sino que además mantiene vínculos propios con sectores del PRO, del establishment y de espacios libertarios que responden a Santiago Caputo. Esa red la convierte en una dirigente con capacidad de daño, especialmente si la interna escala hacia un reordenamiento electoral.

La crisis con Bullrich ocurre mientras Santiago Caputo y Martín Menem libran una pelea cada vez más visible dentro del oficialismo. El enfrentamiento entre el asesor presidencial y el presidente de la Cámara de Diputados dejó expuestas las diferencias entre el ala política de Karina Milei y el sector conocido como Las Fuerzas del Cielo.
En ese marco, algunas voces del ecosistema libertario ya observan un posible entendimiento entre Bullrich, sectores cercanos a Caputo y Mauricio Macri como un eje de contrapeso al armado de Karina Milei. La hipótesis todavía aparece en terreno de especulación política, pero refleja el nivel de desconfianza que atraviesa al oficialismo.
Bullrich, según interpretan en distintos sectores del poder, podría buscar posicionarse como una alternativa de respaldo para el establishment en caso de que el desgaste interno del Gobierno se profundice. También aparece como una eventual carta electoral en un escenario de mayor incertidumbre alrededor de la figura presidencial.

La reaparición de Mauricio Macri en la discusión pública agrega otro condimento. El expresidente volvió a marcar diferencias con Milei y planteó que al Gobierno le falta equilibrio, una definición que fue leída en clave política por los distintos sectores del oficialismo y del PRO.
El movimiento de Macri coincide con una etapa de mayor fragilidad interna para La Libertad Avanza. Aunque el Gobierno busca sostener la agenda económica y mostrar capacidad de control político, las disputas entre Karina Milei, Bullrich, Caputo y Menem amenazan con ocupar el centro de la escena.
La tensión también puede tener impacto institucional. Bullrich conserva peso propio en el Senado, un territorio clave para cualquier reforma que el Ejecutivo quiera impulsar. Si la relación con la Casa Rosada se deteriora, el oficialismo podría enfrentar mayores dificultades para ordenar votos, contener aliados y evitar que las diferencias internas se transformen en una crisis pública más profunda.
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