25 de mayo de 2026

Economía

Economía. Mora crediticia: más de 6 millones de argentinos ya tienen deudas impagas

Un informe del Banco Provincia advirtió un fuerte deterioro en la capacidad de pago de las familias. La irregularidad bancaria en créditos saltó de 2,9% a 11,2% en un año y expone el impacto de salarios rezagados, tarifas y endeudamiento.

La mora crediticia en Argentina pegó un salto fuerte y ya afecta a más de 6,3 millones de adultos con dificultades para pagar créditos, préstamos y tarjetas. El dato encendió una alerta sobre la situación financiera de las familias, en un contexto en el que la inflación desacelera, pero los ingresos siguen tensionados por gastos fijos, tarifas y deudas acumuladas.

El diagnóstico surge de un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, que marcó que la irregularidad bancaria en créditos a familias pasó de 2,9% en febrero de 2025 a 11,2% en febrero de 2026. Es decir, se cuadruplicó en apenas un año. Si se incorpora el crédito no bancario, como financieras, billeteras digitales y otros préstamos, la mora total supera el 14%.

La mora crediticia se cuadruplicó en un año

El informe del Banco Provincia advierte que 1 de cada 6 mayores de 18 años ya está en situación irregular. El dato muestra que el problema dejó de ser un fenómeno aislado o concentrado en determinados segmentos y pasó a transformarse en una señal de deterioro financiero más amplia.

La explicación central está en la pérdida de capacidad de pago. Durante 2024 y parte de 2025, muchas familias recurrieron al crédito para sostener consumos cotidianos, cubrir gastos básicos o compensar la caída del ingreso real. Ese financiamiento funcionó como un puente, pero ahora aparece como una carga difícil de sostener.

El deterioro también impacta sobre las perspectivas de recuperación económica. Si una parte relevante de los futuros aumentos salariales se destina a cancelar deudas atrasadas, el consumo puede tardar más en reaccionar, incluso si la inflación continúa bajando.

Salarios rezagados y tarifas presionan sobre las familias

El informe del Banco Provincia remarca que el salario mediano de trabajadores públicos y privados cayó respecto de 2023. El rebote observado hacia fines de 2024 no logró sostenerse y terminó debilitándose. El documento lo sintetizó con una frase contundente: "Lo que parecía ser un rebote acelerado se transformó en una caída secular".

A esa pérdida de ingresos se sumó el aumento de los gastos fijos. En los últimos dos años, las tarifas de gas y electricidad crecieron más del doble que el salario mediano. Ese salto redujo el ingreso disponible de los hogares, incluso en familias que mantuvieron empleo formal.

El propio informe resume el fenómeno: "En síntesis, menos poder adquisitivo y más gastos fijos motivaron el salto en la irregularidad de cartera". La ecuación golpea sobre el bolsillo: menos margen mensual para pagar servicios, alimentos, alquileres, cuotas, tarjetas y préstamos.

Los jóvenes, el sector más golpeado por las deudas

Uno de los datos más sensibles aparece entre los menores de 25 años. Más del 40% de los jóvenes que tomaron créditos ya tiene problemas para pagarlos, cuando un año atrás esa proporción rondaba el 25%.

El deterioro coincide con un escenario laboral más complejo para ese segmento. Según datos del INDEC citados en el informe, la desocupación juvenil creció 3,7 puntos entre varones jóvenes y 3 puntos entre mujeres menores de 24 años, mientras que en el resto de la población el aumento fue menor.

La combinación de empleo precario, salarios bajos y acceso rápido al crédito generó un problema de alta vulnerabilidad financiera. Para muchos jóvenes, la deuda no financió inversiones o bienes durables, sino gastos corrientes. Eso reduce la capacidad de ahorro y complica la proyección económica de mediano plazo.

Santa Cruz lidera el deterioro provincial

El avance de la mora también muestra diferencias territoriales. Santa Cruz aparece como la provincia con mayor deterioro: perdió 16% de los puestos de trabajo registrados y la irregularidad crediticia saltó 13,8 puntos porcentuales. Tierra del Fuego y Formosa presentan dinámicas similares.

Sin embargo, el problema no se limita a las jurisdicciones donde cayó el empleo. El informe también detectó crecimiento de la mora en provincias donde se crearon puestos de trabajo, como Neuquén y Río Negro. Ese dato refuerza una conclusión clave: tener empleo ya no garantiza capacidad plena de pago si el salario no alcanza para cubrir el costo de vida.

La morosidad empieza a funcionar como un termómetro más amplio del poder adquisitivo. No mide únicamente incumplimientos financieros, sino también la distancia creciente entre ingresos, gastos fijos y compromisos asumidos por los hogares.

El crédito que sostuvo el consumo ahora puede frenar la recuperación

El salto de la mora plantea un desafío para el Gobierno de Javier Milei y para el sistema financiero. La desaceleración inflacionaria y la estabilidad cambiaria son datos relevantes, pero el deterioro del crédito familiar muestra una zona de fragilidad que puede condicionar la recuperación del consumo.

Durante la etapa más dura del ajuste, el endeudamiento permitió amortiguar parte de la caída de ingresos. Ahora, ese mismo endeudamiento puede convertirse en un freno: las familias que reciben mejoras salariales podrían destinarlas primero a regularizar tarjetas, préstamos o cuotas atrasadas antes que a aumentar el consumo.

El impacto económico es claro. Si la recomposición del salario se canaliza hacia el pago de deuda vencida, supermercados, comercios, servicios y bienes durables pueden enfrentar una recuperación más lenta. Para el oficialismo, el dato obliga a mirar no solo la inflación mensual, sino también la salud financiera de los hogares argentinos.

Comentarios

0

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Cargando comentarios...

Subscribite para recibir todas nuestras novedades