28 de mayo de 2026

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Mundo. Crisis en Bolivia: expulsan a una ex diputada argentina por apoyar protestas

La Cancillería boliviana acusó a Mercedes Trimarchi de participar en protestas contra el gobierno de Rodrigo Paz. La dirigente de izquierda había respaldado movilizaciones y bloqueos de la COB en medio de un conflicto social que ya lleva 22 días.

El gobierno de Bolivia anunció la expulsión de la legisladora porteña y exdiputada nacional argentina Mercedes Trimarchi, a quien acusa de "injerencia" en los conflictos sociales que atraviesa el país. La decisión fue informada por el canciller Fernando Aramayo, que sostuvo que la dirigente hizo un uso indebido de su ingreso como turista para realizar actividad política contra el presidente Rodrigo Paz.

Trimarchi, militante de Izquierda Socialista y actual legisladora de la Ciudad de Buenos Aires, participó en actividades junto a la Central Obrera Boliviana (COB), una de las organizaciones que encabeza las protestas y bloqueos contra el Gobierno. Su presencia generó una fuerte reacción del oficialismo boliviano y de legisladores opositores a las movilizaciones.

La acusación de Bolivia contra Mercedes Trimarchi

El canciller Aramayo confirmó que el Gobierno boliviano inició gestiones diplomáticas con la Embajada argentina y que se avanzará con la salida de Trimarchi del país. "Hemos tomado por la vía diplomática con la embajada de Argentina y denunciado su situación migratoria; vamos a proceder a su salida del país", afirmó el funcionario.

Para la Cancillería boliviana, la presencia de la dirigente argentina en actos y cabildos vinculados a la protesta social constituye una "evidente y clara injerencia en la política interna". Aramayo también cuestionó que Trimarchi ingresara al país como turista y luego participara de actividades políticas.

El jefe de la diplomacia boliviana fue más allá y planteó: "¿Para qué vendría una activista argentina para azuzar un entorno tan lejano de su contexto?". Además, acusó a la legisladora de "profundizar la polarización con una participación maniquea, falsa y carente de contenido".


La legisladora argentina apoyó las protestas contra Rodrigo Paz

Trimarchi había explicado en sus redes sociales que su viaje a Bolivia tenía como objetivo acompañar las movilizaciones "del pueblo boliviano contra las medidas de ajuste y represivas del presidente Rodrigo Paz que son respaldadas por Trump, Netanyahu y Milei".

El 22 de mayo participó en un encuentro de la COB, donde tomó la palabra y expresó: "La solidaridad internacional nos tiene que unir como pueblos latinoamericanos, la lucha que están dando es muy significativa y es un faro para América Latina".

También realizó actividades con mujeres de El Alto y publicaciones contra el Gobierno de Paz, al que acusó de "represión brutal". En ese marco, pidió la renuncia del mandatario boliviano, una consigna que también sostienen sectores movilizados en las calles y rutas del país.

Bolivia atraviesa 22 días de bloqueos y protestas

La decisión contra Trimarchi ocurre en medio de una crisis social que lleva más de tres semanas. Este jueves se cumplieron 22 días de bloqueos de carreteras, con un cerco sobre La Paz, problemas de abastecimiento de alimentos y combustible, interrupciones en el transporte y complicaciones en servicios públicos como la recolección de basura.

Los manifestantes reclaman soluciones a la crisis económica, cuestionan la exclusión de organizaciones sociales en la toma de decisiones y rechazan distintas políticas del Gobierno. Aunque hubo espacios de diálogo durante la semana, las protestas continúan y se registran al menos 70 puntos de bloqueo en seis de los nueve departamentos del país.

La tensión escaló con choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad en La Paz, donde la Policía utilizó gases lacrimógenos para contener movilizaciones. El conflicto combina reclamos sindicales, demandas sociales y una disputa política abierta sobre la legitimidad del Gobierno de Rodrigo Paz.

Reacciones políticas y alerta regional

La presencia de la exdiputada argentina también generó cuestionamientos dentro del sistema político boliviano. El senador Leonardo Roca calificó su accionar como "sedicioso", mientras que José Manuel Ormachea la acusó de "agitar" las protestas.

Para Aramayo, el episodio representa una "alerta mayor" sobre el papel de Bolivia como escenario de disputas regionales. La lectura del Gobierno es que la participación de dirigentes extranjeros puede profundizar la polarización interna en un momento de alta fragilidad política y social.

El caso también puede abrir un capítulo diplomático con Argentina. Aunque la medida apunta directamente contra Trimarchi, cualquier expulsión de una dirigente política argentina en medio de una crisis regional suele tener repercusiones institucionales, especialmente si intervienen cancillerías y embajadas.

El impacto político de la expulsión

La expulsión de Mercedes Trimarchi se inscribe en una crisis boliviana que ya excede el conflicto sectorial. El Gobierno busca mostrar autoridad frente a los bloqueos y denunciar injerencias externas, mientras la COB y otros sectores movilizados intentan internacionalizar sus reclamos y sostener presión callejera.

Para Rodrigo Paz, la decisión puede servir para reforzar el control político del conflicto y enviar una señal a otros actores extranjeros. Pero también puede alimentar críticas de organizaciones de izquierda, que podrían denunciar persecución o restricción a la solidaridad internacional.

El punto central será si la expulsión ayuda a descomprimir la crisis o si, por el contrario, se convierte en un nuevo factor de tensión en una Bolivia atravesada por protestas, bloqueos y una economía bajo fuerte presión social.

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