4 de junio de 2026
La trader suiza acordó la compra de los activos locales de Raízen, incluida la red de estaciones y la refinería de Dock Sud. La operación redefine el mapa energético y abre interrogantes sobre competencia, inversiones y precios.
La red de estaciones Shell en Argentina cambiará de dueño tras el acuerdo firmado por Mercuria Energy Group para adquirir el negocio local de Raízen por USD 1.420 millones. La operación incluye activos estratégicos del mercado de combustibles, entre ellos la refinería de Dock Sud, la infraestructura logística y las estaciones de servicio que operan bajo la marca Shell en todo el país.
La transacción todavía debe superar las aprobaciones regulatorias y las condiciones habituales de cierre. No implica que la petrolera anglo-neerlandesa abandone necesariamente la marca comercial en el país: el traspaso corresponde al negocio downstream operado por Raízen Argentina, la empresa que administra la refinación, distribución y comercialización local de combustibles bajo la bandera Shell.
El acuerdo vinculante contempla la adquisición del 100% de las operaciones downstream y activos asociados de Raízen Argentina. La compra se realizará mediante sociedades controladas por Mercuria Energy Group, uno de los grandes traders internacionales de energía y commodities con sede en Suiza.
El valor informado asciende a USD 1.420 millones, que serán abonados en efectivo al momento del cierre, sujeto a ajustes habituales vinculados con capital de trabajo, caja, deuda neta y gastos de transacción. El comprador también asumirá deuda de Raízen Argentina S.A.U.
Mercuria destacó el potencial del mercado energético argentino y adelantó que buscará sostener la continuidad operativa durante la transición. "Mercuria tiene la solidez financiera, la capacidad operativa y una perspectiva de largo plazo para respaldar y hacer crecer este negocio", afirmó Brian Falik, director global de Inversiones de la compañía.
El ejecutivo agregó: "Estamos comprometidos a garantizar la continuidad para empleados, clientes, proveedores y socios, mientras invertimos responsablemente en el desarrollo futuro de la plataforma".

La negociación contó con la participación del empresario argentino José Luis Manzano, socio local de Mercuria mediante su estructura de inversiones y su presencia dentro del negocio energético. También aparecen vinculados al esquema sus socios Daniel Vila y Mauricio Filiberti, según la información publicada sobre el proceso de compra.
El acuerdo refuerza la posición de Mercuria dentro de la cadena energética argentina. La trader ya participa en el país mediante Phoenix Global Resources, una petrolera con activos y planes de inversión en Vaca Muerta. La incorporación de la red Shell y de la refinería de Dock Sud le permitirá avanzar hacia una mayor integración vertical: extracción de crudo, refinación, logística y venta minorista de combustibles.
Ese punto es clave para comprender la magnitud de la operación. La compra no se limita a estaciones de servicio. También incorpora infraestructura industrial y logística capaz de influir en el abastecimiento y la competencia dentro del mercado local.
El paquete incluye la refinería de Dock Sud, ubicada en el partido bonaerense de Avellaneda, y una extensa red nacional de estaciones de servicio. Las cifras publicadas varían según el criterio utilizado para contabilizar bocas operativas y puntos asociados, aunque los reportes más recientes ubican la red en 894 estaciones Shell.
La operación abarca además una planta de lubricantes en la Ciudad de Buenos Aires, dos aeroplantas ubicadas en Ezeiza y Aeroparque, y terminales de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe.
La refinería de Dock Sud tiene un peso estratégico dentro del sistema local. Según Bloomberg Línea, representa alrededor del 14% de la producción argentina de combustibles, mientras que la red de estaciones vinculada con Shell concentra cerca del 17,9% del mercado, por detrás de YPF.

La salida de Raízen responde principalmente a su delicada situación financiera global. La compañía brasileña, integrada por Shell y el conglomerado Cosan, enfrenta un fuerte nivel de endeudamiento y avanza con una reestructuración extrajudicial que involucra aproximadamente 65.000 millones de reales, equivalentes a unos USD 12.840 millones.
La empresa explicó que la venta forma parte de una estrategia para optimizar su portafolio, simplificar su estructura operativa y concentrarse en mercados prioritarios. Los fondos netos obtenidos serán utilizados para administrar su estructura de capital.
El proceso se había acelerado durante los últimos meses por la necesidad de conseguir liquidez. La operación local fue considerada atractiva por distintos grupos internacionales debido al tamaño de la red, la importancia de la refinería y el potencial de expansión del mercado argentino tras la desregulación de los precios de los combustibles.
El cambio de control no implica automáticamente una suba o una baja en los valores de la nafta y el gasoil. Los precios dependerán de múltiples factores: cotización internacional del petróleo, tipo de cambio, impuestos, costos logísticos, nivel de competencia y estrategia comercial de cada petrolera.
Sin embargo, la operación puede modificar el equilibrio del mercado. Con la compra de Raízen Argentina, Mercuria gana una plataforma integrada que combina refinación, logística y comercialización minorista. Esa escala puede permitir nuevas inversiones y mejoras operativas, pero también obliga a observar el impacto sobre la competencia dentro de un sector donde YPF mantiene una posición dominante.
La revisión de los organismos regulatorios será relevante precisamente por ese motivo. El análisis deberá determinar si la nueva estructura altera las condiciones de competencia, si mantiene los niveles de abastecimiento y cómo se preservan los intereses de consumidores, estaciones de servicio y proveedores.

La operación no supone necesariamente la desaparición de la marca Shell de las rutas y ciudades argentinas. Raízen operaba la licencia comercial desde 2018, cuando adquirió el negocio downstream local de la petrolera por un monto inicialmente anunciado de USD 950 millones.
Durante la negociación con Mercuria se analizó la continuidad del uso de la marca. Según información sectorial publicada durante el proceso, el esquema contempla regalías para mantener la identidad comercial de Shell durante los próximos años.
Para los usuarios, eso significa que el cambio será inicialmente societario y operativo. Las estaciones podrían conservar su imagen habitual mientras avanza la transición hacia la nueva estructura de control.
La compra de Raízen Argentina representa uno de los movimientos corporativos más importantes del sector energético local durante los últimos años. Mercuria no solo incorpora una red masiva de estaciones de servicio: también suma una refinería estratégica y activos logísticos capaces de fortalecer su presencia en toda la cadena de valor.
Para el Gobierno de Javier Milei, la operación puede ser presentada como una señal de interés inversor en la Argentina. Para el mercado, el punto central será evaluar si el cambio deriva en nuevas inversiones, mayor capacidad de refinación y una competencia más intensa entre las principales petroleras.
El impacto real se conocerá una vez que finalice el proceso regulatorio y comiencen a ejecutarse los planes de integración. Hasta entonces, la expectativa estará concentrada en tres variables: continuidad de la marca Shell, inversiones en infraestructura y evolución de los precios de los combustibles.
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