6 de junio de 2026

Economía

Economía. Industria en alerta: 4 de cada 10 empresas produjeron menos

El Monitor de Desempeño Industrial de la UIA mostró una mejora frente al primer trimestre, pero los datos siguen reflejando debilidad. Las PyMEs aparecen como las más afectadas por la caída de ventas y la menor demanda.

La industria argentina continúa atravesando un escenario de debilidad: casi cuatro de cada diez empresas reportaron una caída en su nivel de producción durante abril y el deterioro fue todavía mayor en las ventas internas. El dato surge del último Monitor de Desempeño Industrial (MDI) elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), que también detectó problemas de pago, reducción de personal y un aumento del pesimismo empresario.

El indicador general se ubicó en 43,5 puntos y mejoró siete puntos porcentuales frente al promedio del primer trimestre de 2026. Sin embargo, la propia entidad advirtió que el avance respondió en buena medida a la baja base de comparación generada por la estacionalidad de enero. Frente a abril de 2025, el resultado empeoró 2,2 puntos porcentuales.

La producción industrial y las ventas internas siguen en baja

El informe de la UIA mostró que el 38% de las empresas registró una caída de la producción durante abril. En el caso de las ventas internas, la proporción subió al 45,5%, mientras que el 30,4% señaló un retroceso en sus exportaciones.

El deterioro fue más profundo entre las micro y pequeñas empresas. El 43,9% reportó una reducción de su actividad productiva y el 52,8% indicó una baja en las ventas. El dato confirma que las PyMEs industriales tienen menos margen financiero para absorber la caída de la demanda, el aumento de costos y la competencia externa.

Las compañías medianas y grandes enfrentaron otro problema: el 30% redujo su dotación de personal. La diferencia muestra que la crisis adopta distintas formas según el tamaño de cada empresa, pero afecta de manera transversal al entramado productivo.


Más empresas redujeron personal, turnos y jornadas

El empleo industrial también encendió una señal de alerta. El 22,4% de las firmas relevadas redujo su dotación de personal durante abril. Aunque el porcentaje desaceleró frente al informe anterior, se mantiene como el tercer registro más elevado de toda la serie.

Entre las empresas que ya ajustaron personal, el 35,1% también redujo turnos de trabajo, el 21,3% adelantó vacaciones y el 14,3% aplicó suspensiones. La tendencia refleja un intento de las compañías por evitar despidos adicionales mientras esperan una recuperación de la actividad.

Las expectativas tampoco muestran una mejora clara. El 24% de las firmas se manifestó pesimista sobre la posibilidad de incorporar trabajadores durante los próximos meses, mientras que solo el 20,2% anticipó nuevas contrataciones.

Casi la mitad de las empresas tuvo problemas para pagar

La crisis productiva comenzó a trasladarse a la situación financiera. El 44,9% de las empresas tuvo dificultades para pagar en forma completa al menos una obligación durante abril, entre ellas salarios, proveedores, servicios públicos, impuestos o compromisos financieros.

Los mayores problemas estuvieron vinculados con el pago de impuestos, mencionado por el 33,8% de las compañías, y con las deudas a proveedores, que alcanzaron al 32,2%. Además, el 6,1% registró atrasos simultáneos en todos los conceptos analizados.

El aumento del endeudamiento y el pago de intereses aparecen entre las consecuencias más extendidas. El 36,3% de las firmas señaló que tuvo que asumir más deuda y el 33,9% reportó un impacto creciente de los intereses sobre su estructura de costos.


La caída de la demanda es la principal preocupación industrial

La principal inquietud del sector sigue siendo la caída de la demanda, mencionada por el 49,7% de las empresas relevadas. Dentro de ese grupo, el 24,8% apuntó al retroceso de otras industrias, el 16,9% a la menor demanda de los hogares y el 8% a la caída de la obra pública.

El aumento de costos aparece como el segundo gran problema, con el 21,3% de las respuestas. También creció la preocupación por la dificultad para competir con productos importados, una cuestión marcada por el 15,6% de las empresas.

El escenario es heterogéneo, pero la percepción general continúa siendo negativa. El 57,7% de las firmas considera que su situación empresarial empeoró frente al año pasado. La mirada pesimista escala al 70,4% cuando la consulta se refiere al sector de actividad y al 65,4% cuando se analiza la situación nacional. Apenas el 17,8% dijo encontrarse efectivamente mejor que en 2025.

El desafío para el Gobierno frente a la debilidad industrial

Los datos de la UIA exponen uno de los principales desafíos para el Gobierno de Javier Milei: lograr que la estabilización macroeconómica se traduzca en una recuperación concreta de la actividad industrial, las ventas y el empleo.

La mejora mensual del indicador muestra que algunos sectores pueden haber encontrado un piso, pero todavía no existe una reactivación generalizada. Las dificultades de las PyMEs, los atrasos de pago y la menor demanda interna indican que el tejido productivo sigue bajo presión.

El comportamiento de los próximos meses será clave. Si el consumo no repunta y las empresas continúan acumulando deuda, podrían profundizarse los recortes de turnos, las suspensiones y la pérdida de puestos de trabajo.

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