28 de junio de 2026
El Presidente anunció al dirigente del PRO como reemplazante de Manuel Adorni tras una reunión en Olivos. La designación busca ordenar la gestión, reforzar la negociación política y cerrar una crisis interna que golpeó al Gobierno.
Javier Milei confirmó que Diego Santilli será el nuevo jefe de Gabinete tras la renuncia de Manuel Adorni, en una decisión que reconfigura el centro político del Gobierno. El anuncio se produjo este domingo por la noche, apenas 24 horas después de la salida del ex vocero presidencial, con una foto publicada en redes sociales junto a Karina Milei tras una reunión en la Quinta de Olivos.
Santilli se convertirá en el cuarto jefe de Gabinete de la administración libertaria desde diciembre de 2023. Su llegada marca un giro hacia un perfil de mayor articulación política, con foco en el Congreso, los gobernadores y la coordinación interna del Ejecutivo.
La designación de Diego Santilli quedó formalizada después de una breve reunión con el Presidente en Olivos. Milei publicó la foto oficial cerca de las 20, acompañado por el dirigente del PRO y por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El dato político central es que Santilli llega con consenso interno. A diferencia de otros nombres que ocuparon la Jefatura de Gabinete durante el gobierno libertario, el dirigente tiene vínculo de confianza con Karina Milei y buena sintonía con Santiago Caputo, dos actores decisivos en la toma de decisiones de la Casa Rosada.
Esa doble llegada fue determinante para su ascenso. En el esquema libertario, donde las internas suelen condicionar el funcionamiento del poder, Santilli aparece como un dirigente capaz de moverse entre los distintos polos sin romper puentes.
Santilli no llegó a la Jefatura de Gabinete por una irrupción sorpresiva, sino por acumulación de poder. Su recorrido reciente combinó tres factores: una remontada electoral clave en la provincia de Buenos Aires, ocho meses de gestión en el Ministerio del Interior y una capacidad sostenida para negociar con gobernadores, legisladores y sectores aliados.
Durante la crisis que derivó en la salida de Manuel Adorni, Santilli sostuvo la agenda de negociación con las provincias y operó en los pasillos del Congreso para contener el avance opositor. También mantuvo conversaciones con bloques aliados en medio de una etapa de fuerte desgaste para el Gobierno.
Ese rol de articulador fue leído dentro del oficialismo como un ensayo de funciones antes del nombramiento formal. En los hechos, Santilli ya venía ocupando un lugar central en la coordinación política, especialmente cuando la continuidad de Adorni empezó a consumir energía dentro de la Casa Rosada.
El vínculo con Karina Milei se consolidó cuando Santilli comenzó a acompañar desde la Cámara de Diputados las iniciativas del Gobierno, incluso en momentos en los que parte del PRO mantenía distancia estratégica con el oficialismo. Esa conducta fue registrada por la secretaria general de la Presidencia como una señal de confianza.
En paralelo, Santilli construyó una relación de trabajo con Santiago Caputo durante su paso por el Ministerio del Interior. Esa buena llegada con el asesor presidencial terminó de reforzar su perfil como figura de equilibrio en un Gobierno atravesado por tensiones internas.
Para la Casa Rosada, ese punto no es menor. La Jefatura de Gabinete exige coordinar ministros, negociar con gobernadores, ordenar la agenda legislativa y evitar que las disputas internas paralicen decisiones. Santilli asume con respaldo de los principales centros de poder del mileísmo.

Una de las claves para entender la confianza de Milei en Santilli está en la elección legislativa nacional del 26 de octubre de 2025. En esa votación, la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO obtuvo el 41,5% de los votos en la provincia de Buenos Aires, contra casi 41% de Fuerza Patria.
El dato tuvo una carga política mayor porque venía de una derrota dura: en los comicios provinciales del 7 de septiembre, Fuerza Patria le había sacado al oficialismo casi 14 puntos de ventaja. En apenas 49 días, la brecha se cerró y se invirtió.
La campaña estuvo atravesada por el escándalo que obligó a José Luis Espert a bajarse como primer candidato. La Justicia Electoral resolvió que Santilli, que integraba la lista en tercer lugar, pasara a encabezar la boleta oficialista, aunque no se autorizó la reimpresión de papeletas con su nombre y su cara.
Lo que parecía una campaña cuesta arriba terminó convertido en un triunfo ajustado pero decisivo. Esa remontada fue su pasaporte al Ministerio del Interior y, ahora, a la Jefatura de Gabinete.
Muchos éxitos en este nuevo desafío, Colo.
- Patricia Bullrich (@PatoBullrich) June 28, 2026
Vamos a acompañarte desde el Congreso para estar a la altura del cambio que eligieron los argentinos.
Si queremos cambiar el país de verdad, teníamos que dejar de lado las distracciones y discutir las leyes importantes que impulsa el... https://t.co/WGj1lJT95s
La misión de Santilli será ordenar una etapa de alta complejidad. Milei necesita sostener su programa económico e institucional, avanzar con reformas, reconstruir vínculos políticos y evitar que la salida de Adorni siga ocupando el centro de la agenda.
Desde Interior, Santilli ya trabajaba en la relación con gobernadores, el Presupuesto 2026 y las reformas de segunda generación. También articuló con Martín Menem en Diputados y con Patricia Bullrich en el Senado para aceitar la maquinaria parlamentaria del oficialismo.
El propio Adorni, en su informe de gestión ante el Congreso en abril de 2026, había destacado ese trabajo: "Mis felicitaciones al ministro del Interior, Diego Santilli, por lograr los acuerdos necesarios para hacer realidad algunos de los hitos más importantes de nuestra historia".

La confirmación de Santilli llega inmediatamente después de la renuncia de Manuel Adorni, quien dejó la Jefatura de Gabinete tras meses de presión política, parlamentaria y judicial. Su salida abrió una crisis que el Gobierno buscó cerrar rápido con un reemplazante de volumen político.
El cambio también marca una diferencia de estilo. Adorni había construido su poder desde la comunicación presidencial y la exposición pública. Santilli, en cambio, llega desde la negociación territorial, el vínculo con legisladores y la experiencia en gestión.
Para Milei, la designación funciona como una señal hacia adentro y hacia afuera. Hacia el Gabinete, porque busca reconstruir coordinación. Hacia el Congreso y los gobernadores, porque coloca en el centro a un dirigente con oficio político. Y hacia el mercado, porque intenta mostrar que el Gobierno puede reaccionar ante una crisis sin quedar paralizado.
Santilli nació el 6 de abril de 1967 en Palermo, es contador público por la UBA y acumula más de tres décadas en la función pública. Pasó por cargos en la Municipalidad de Buenos Aires, el Ministerio del Interior, Migraciones, el Banco Ciudad y la Legislatura porteña.
Fue ministro de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad durante la gestión de Mauricio Macri, senador nacional, vicejefe de Gobierno porteño junto a Horacio Rodríguez Larreta, ministro de Justicia y Seguridad porteño y diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.
Ese recorrido lo convirtió en un dirigente de largo aliento dentro del PRO. Ahora, su llegada a la Jefatura de Gabinete lo ubica en el punto más alto de su carrera política y en uno de los cargos más exigentes del Gobierno nacional.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario