6 de julio de 2026

País

País. Fin de los octógonos: El Gobierno avanza con el proyecto para derogar el etiquetado frontal

La norma que advierte sobre exceso de azúcar, grasas y sodio en los productos podría desaparecer. Industria y oficialismo dicen que confunde y frena el comercio. Organismos de salud advierten que es un paso atrás para los consumidores.

El Gobierno de Javier Milei impulsa la derogación de la Ley 27.642 de Promoción de la Alimentación Saludable (conocida como Ley de Etiquetado Frontal), sancionada en 2021 y reglamentada en 2022.

Esta ley obliga a los alimentos y bebidas envasados a llevar octógonos negros de advertencia cuando superan umbrales de nutrientes críticos (azúcares, grasas saturadas/totales, sodio, calorías) según el perfil de nutrientes de la OPS, además de advertencias sobre edulcorantes y cafeína. También regula publicidad dirigida a niños, entornos escolares y educación alimentaria.

En las últimas horas el Ejecutivo envió un proyecto al Senado para derogar completamente la ley y sus normas complementarias.

Hay iniciativas paralelas en Diputados (de oficialismo y aliados).

El objetivo declarado es eliminar los octógonos y avanzar hacia un sistema armonizado en el Mercosur, que supere las "limitaciones técnicas, regulatorias, operativas y económicas" del actual.

La industria alimenticia (a través de COPAL) apoya la derogación, argumentando que los sellos no diferencian bien productos dentro de una categoría, generan "fatiga de advertencia" y no incentivan reformulaciones efectivas. Prefieren un modelo como el de Brasil y priorizan educación + acceso económico.

Argumentos a favor de la derogación (Gobierno e industria)

  • Los octógonos confunden o no son suficientemente informativos (ej.: productos similares pueden tener o no sello por umbrales móviles basados en % de calorías).
  • Costos para PyMEs y obstáculos al comercio/exportaciones por falta de armonización regional.
  • La ley no logró cambiar hábitos de consumo de forma significativa; el precio y la educación serían más efectivos.
  • Permite discutir un nuevo modelo más flexible.

Argumentos en contra (organismos de salud, nutricionistas y ONGs)

  • Evidencia de efectividad: Estudios muestran que los sellos se comprenden bien (90% de acuerdo en encuestas), reducen la percepción de salubridad de productos con exceso y modifican intenciones de compra. Argentina tenía uno de los mejores sistemas de la región según la OPS.
  • No hay argumentos sanitarios sólidos para derogar: retrocede en la prevención de obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas (140.000 muertes/año relacionadas en Argentina).
  • La ley es integral (no solo etiquetado): incluye restricciones a publicidad infantil y entornos escolares.
  • Más de 300 instituciones rechazan la derogación. Se puede mejorar sin eliminarla.


Contexto y próximos pasos

La ley fue aprobada con amplia mayoría (casi unánime en el Senado). Su implementación generó cambios en envases y reformulaciones por parte de algunas empresas, pero también críticas por rigidez. El debate se reabre en un contexto de foco oficial en desregulación y alineación regional.

Si se deroga, volverían las tablas nutricionales tradicionales sin advertencias visibles destacadas, y se negociaría un nuevo sistema en Mercosur. Organismos de salud advierten que esto priorizaría intereses comerciales sobre la información clara al consumidor.

El tema divide opiniones entre salud pública y libertad de mercado/comercio.

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