11 de julio de 2026

Política

Política. El recorte de fondos a las provincias ya supera el 60% en 2026

Las transferencias no automáticas cayeron 61,8% real en el primer semestre y marcaron uno de los peores registros desde 2005. Buenos Aires, CABA y Entre Ríos concentraron la mayor parte de los giros.

El Gobierno de Javier Milei profundizó el recorte de fondos a las provincias durante el primer semestre de 2026. Las transferencias no automáticas enviadas por la Nación a las 24 jurisdicciones totalizaron $639.589 millones entre enero y junio, con una caída real interanual del 61,8%, según un informe de Politikon Chaco difundido por Noticias Argentinas.

El dato ubica al semestre como el segundo peor desde 2005, solo por encima del registro de 2024. En junio, la poda fue todavía más fuerte: los giros discrecionales alcanzaron apenas $48.300 millones, con una baja del 87,7% frente al mismo mes del año pasado.

El recorte de fondos a provincias superó el 60%

Las transferencias no automáticas son los fondos que el Gobierno nacional distribuye de manera discrecional a provincias y CABA. A diferencia de la coparticipación, no se reparten por una fórmula fija establecida por ley, sino que dependen de decisiones del Poder Ejecutivo.

Ese mecanismo quedó bajo fuerte ajuste desde el inicio de la gestión libertaria y se convirtió en una de las herramientas centrales del programa fiscal. La Casa Rosada redujo al mínimo los envíos no obligatorios, con impacto directo sobre obras, programas educativos, asistencia previsional provincial y convenios específicos.

En términos políticos, el dato reabre la tensión entre Nación y gobernadores. Mientras el oficialismo defiende el equilibrio fiscal como prioridad absoluta, las provincias reclaman previsibilidad para sostener áreas sensibles de gestión y evitar que el ajuste recaiga sobre servicios locales.

Buenos Aires, CABA y Entre Ríos lideraron los giros

En el acumulado del primer semestre, Buenos Aires concentró el 20,2% de los fondos discrecionales enviados por Nación. Luego se ubicaron CABA, con 14,6%; Entre Ríos, con 8,2%; Córdoba, con 6,9%; Misiones, con 5,8%; y Santa Fe, con 5,6%.

En el extremo opuesto quedaron La Rioja y San Luis, que juntas captaron apenas el 0,5% del total distribuido durante el semestre. Esa distribución refuerza las diferencias entre distritos con mayor peso político, necesidades específicas o convenios activos, y provincias que quedaron prácticamente al margen de los giros discrecionales.

Durante junio, las jurisdicciones más beneficiadas fueron Buenos Aires, con $13.159 millones y el 27,2% del total mensual; Corrientes, con $5.104 millones y el 10,4%; y Santa Fe, con $4.583 millones y el 9,5%. En el fondo de la tabla aparecieron Río Negro, La Pampa y La Rioja, todas con participaciones inferiores al 1%.

Qué programas explican los envíos de Nación

El informe muestra que los fondos enviados estuvieron concentrados en pocos programas. En junio, la Universalización de la Jornada Extendida representó el 51% del total, con $24.460 millones. Le siguieron el Programa para el Desarrollo de los Servicios de Agua Potable y Saneamiento, con $4.985 millones, y las Transferencias a Cajas Previsionales Provinciales, con $4.000 millones.

En conjunto, esos tres programas explicaron el 69% de los giros mensuales, mientras que el resto de las actividades sumaron $14.855 millones, equivalentes al 31% del total.

En el acumulado semestral, la Jornada Extendida también lideró la distribución, con $159.878 millones, equivalente al 25% del total. Luego aparecieron los Aportes del Tesoro Nacional, con $121.000 millones, y las transferencias a cajas previsionales provinciales, con $119.167 millones, ambos con una participación del 19%.

Solo tres provincias mejoraron contra junio de 2025

La caída fue generalizada. Según Politikon Chaco, solo tres provincias cerraron junio con crecimiento real interanual: San Luis, con 101,3%; Jujuy, con 6,6%; y Chubut, con 5,8%. La consultora aclaró que esas mejoras se explican por bases comparativas muy bajas, ya que en ninguno de los tres casos los fondos recibidos superaron los $600 millones.

El resto de los distritos tuvo bajas. Mendoza fue la única provincia con una caída inferior al 10%, con un retroceso del 7,8%. En el otro extremo, Tucumán, Santa Cruz, La Rioja y CABA registraron desplomes superiores al 90%.

La magnitud del ajuste confirma que la poda no fue puntual ni concentrada en una región. El recorte alcanzó a la mayoría de las jurisdicciones y consolidó una política de fuerte restricción sobre los recursos que dependen de la decisión directa del Ejecutivo nacional.

La pelea fiscal entre Milei y los gobernadores

El recorte de fondos a las provincias tiene una doble lectura. Para el Gobierno, forma parte del núcleo del plan económico: reducir gastos no obligatorios, ordenar las cuentas públicas y sostener el superávit fiscal. Para los gobernadores, en cambio, implica una pérdida de margen presupuestario en un año marcado por menores ingresos reales, baja de transferencias y mayores demandas sociales.

La tensión puede escalar en el Congreso. Milei necesita votos de bloques provinciales para avanzar con reformas económicas, políticas y electorales. Pero muchos gobernadores llegan a esa negociación con cajas más ajustadas y reclamos por obras, cajas previsionales, transporte, educación y asistencia financiera.

En ese contexto, los fondos discrecionales vuelven a ser una variable de poder. Aunque el Gobierno redujo drásticamente su uso, cada giro puede funcionar como señal política hacia determinados distritos. La distribución semestral muestra que algunos territorios recibieron una porción considerable, mientras otros quedaron casi excluidos.

Qué significa para las provincias

La caída de las transferencias no automáticas no afecta a todas las provincias del mismo modo. Los distritos con mayor autonomía fiscal, más recaudación propia o menor dependencia de fondos nacionales tienen más capacidad para absorber el ajuste. En cambio, las provincias con estructuras más dependientes de Nación pueden enfrentar mayores dificultades para sostener programas, obras o compromisos previsionales.

El impacto también dependerá de la continuidad del ajuste durante el segundo semestre. Si el Gobierno mantiene el mismo nivel de restricción, los gobernadores deberán recalcular presupuestos, postergar gastos y reforzar reclamos en la negociación política con la Casa Rosada.

La foto del primer semestre es clara: el ajuste nacional sobre las provincias sigue siendo uno de los pilares del programa fiscal de Milei. El dato económico ya tiene traducción política y anticipa nuevas tensiones entre el Ejecutivo y los mandatarios provinciales.

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