14 de julio de 2026
El Gobierno de Venezuela actualizó el balance de víctimas de los devastadores terremotos del 24 de junio y confirmó que los fallecidos ascendieron a 4.561. Además, más de 17.900 personas permanecen sin vivienda y cerca de 30.000 aún no han sido localizadas.
Los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio, de magnitudes 7,2 y 7,5, ya dejaron un saldo oficial de 4.561 muertos, mientras que 17.907 personas permanecen sin hogar y otras 29.877 continúan desaparecidas, según datos difundidos por las autoridades venezolanas y plataformas de búsqueda de personas.
A través de sus redes sociales, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, publicó el nuevo parte oficial sobre la emergencia, que además informó que 128.324 familias fueron asistidas desde el inicio de la tragedia y que 20.231 personas permanecen alojadas en 107 campamentos transitorios distribuidos en distintos puntos del país.
La plataforma digital Desaparecidos Terremoto Venezuela indicó que todavía hay 29.877 personas sin localizar, una cifra que mantiene la preocupación de las autoridades y de los organismos internacionales desplegados en la zona.
En paralelo, el Gobierno venezolano confirmó que permanecen en el país 2.471 rescatistas internacionales, mientras que 30.989 funcionarios venezolanos continúan trabajando en tareas de asistencia y búsqueda. Asimismo, el número de voluntarios movilizados asciende a 30.692 personas.
Las autoridades también informaron que desde el 24 de junio se registraron 1.254 réplicas, lo que complica las tareas de rescate y aumenta la incertidumbre entre la población afectada.
Dos semanas después de la tragedia, brigadas médicas de México, Estados Unidos, Brasil y España trabajan para evitar una crisis sanitaria en los refugios temporales donde miles de damnificados viven en condiciones precarias.
Las principales preocupaciones sanitarias están relacionadas con el aumento de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y trastornos psicológicos derivados del desastre.
Brasil instaló un hospital de campaña en La Guaira, donde se brindan servicios de clínica general, pediatría, ortopedia, ecografías y otros estudios médicos.
Por su parte, España montó un centro sanitario de emergencia en el Parque del Este, en Caracas, una de las zonas más afectadas por el colapso de edificios y la pérdida de viviendas.
Arelis Pérez, directora médica de la ONG mexicana Medical Impact, advirtió que en los refugios se detectó un importante incremento de enfermedades respiratorias y gastrointestinales debido a la convivencia de numerosas familias en espacios reducidos.
En medio de la emergencia, el avión ruso AH-124-100 Ruslán, considerado uno de los mayores aviones de carga del mundo, aterrizó en el aeropuerto de Maiquetía con un nuevo cargamento de ayuda humanitaria.
El envío incluyó insumos médicos y materiales destinados a asistir a las víctimas de los terremotos. El ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil Pinto, agradeció públicamente el apoyo de la Federación de Rusia.
Paralelamente, el Gobierno venezolano puso en marcha un censo biométrico para registrar a las personas que perdieron sus viviendas.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó que el relevamiento se desarrollará de manera progresiva en los campamentos transitorios para determinar la situación habitacional de cada familia afectada.
El plan oficial, respaldado por Naciones Unidas, prevé la instalación de viviendas prefabricadas para atender la emergencia habitacional provocada por los sismos.

Más de 17.900 personas permanecen sin vivienda y continúan alojadas en campamentos temporales.
La NASA reveló que los terremotos provocaron desplazamientos superficiales de hasta 60 centímetros en distintas zonas de La Guaira y otras áreas costeras del norte venezolano.
El hallazgo fue posible gracias a los datos obtenidos por el satélite NISAR, desarrollado conjuntamente por Estados Unidos e India, que permitió elaborar mapas de deformación del terreno con una precisión sin precedentes.
Según los científicos, los sismos se produjeron en el límite entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, una región caracterizada por la acumulación de tensión tectónica durante décadas.
En tanto, la agencia espacial destacó que esta es la primera vez que el sistema NISAR se utiliza para mapear con tal precisión el desplazamiento superficial generado por un terremoto de gran magnitud, marcando un hito en la observación satelital de desastres naturales.
La magnitud de los terremotos en Venezuela transformó esta catástrofe en una de las peores emergencias humanitarias de la historia reciente del país.
La elevada cantidad de fallecidos, desaparecidos y desplazados mantiene en alerta a organismos internacionales y gobiernos de la región, mientras continúan las tareas de rescate y asistencia a miles de familias que perdieron sus hogares.
Además de la destrucción material, las autoridades enfrentan ahora el desafío de evitar una crisis sanitaria y reconstruir la infraestructura habitacional en las zonas más afectadas por los sismos.
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