16 de julio de 2026
El empleo formal acumuló en abril su undécima caída consecutiva y registró su menor nivel desde hace cuatro años. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), durante el mes se destruyeron 28.736 puestos de trabajo y la pérdida desde el inicio de la gestión de Javier Milei supera los 235.000 empleos.
El mercado laboral argentino continúa mostrando señales de deterioro. De acuerdo con datos desestacionalizados del SIPA, a los que accedió Ámbito, en abril se perdieron 28.736 empleos formales, lo que representó una aceleración respecto de marzo, cuando la caída había sido de 8.154 puestos.
Con este resultado, el empleo registrado acumuló once meses consecutivos de retroceso y alcanzó su nivel más bajo en los últimos cuatro años, aunque todavía se mantiene por encima de los registros observados al final de la administración de Mauricio Macri.
En términos interanuales, se destruyeron 127.893 puestos de trabajo, equivalente a una caída del 2%, mientras que desde noviembre de 2023 la pérdida acumulada asciende a 235.419 empleos, una baja del 3,7%.
El mayor impacto volvió a observarse en el sector privado, que registró una pérdida de 11.673 empleos durante abril.
El economista Luis Campos señaló que "en el sector privado no solo se profundizó el retroceso, sino que también ajustaron a la baja los meses anteriores".
En el conjunto de los trabajadores asalariados, incluyendo al sector privado, estatal y personal de casas particulares, se destruyeron 8.403 puestos de trabajo (-0,1%).
La caída se explicó exclusivamente por la pérdida de empleo privado, ya que en el mismo período se observó una recuperación de 2.816 empleos públicos (+0,1%) y de 409 puestos en casas particulares (+0,1%).
Desde noviembre de 2023, la destrucción de empleo asalariado ya alcanza los 329.667 puestos, lo que representa una disminución del 3,2%.

La industria manufacturera fue el sector más afectado, con más de 51.000 empleos perdidos en el último año.
El deterioro del mercado laboral también se reflejó entre los trabajadores no asalariados.
Durante abril se dieron de baja:
4.107 trabajadores autónomos (-1%).
11.091 monotributistas (-0,5%).
5.135 inscriptos en el monotributo social (-2,1%).
No obstante, en la comparación interanual el segmento muestra un comportamiento diferente. En los últimos doce meses se incorporaron 44.820 nuevos trabajadores no asalariados, impulsados principalmente por el crecimiento de los monotributistas.
En ese período, el número de autónomos cayó en 4.670 personas (-1,2%), mientras que el monotributo sumó 49.490 nuevos inscriptos. El monotributo social, por su parte, agregó otros 5.488 trabajadores (+2,4%).
El informe del SIPA mostró que el empleo cayó en 12 de los 15 sectores económicos relevados.
Seis actividades explicaron prácticamente toda la destrucción de puestos de trabajo:
Industria manufacturera: -51.514 empleos (-4,4%).
Comercio: -32.840 puestos (-2,6%).
Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler: -17.287 (-1,9%).
Transporte: -10.816 (-2,1%).
Intermediación financiera: -6.973 (-4,6%).
Minas y canteras: -4.677 (-5,1%).
En contraste, algunos sectores lograron mostrar leves mejoras. El suministro de electricidad, gas y agua generó 290 nuevos empleos (+0,4%), mientras que la enseñanza sumó 719 puestos (+0,2%) y los servicios comunitarios agregaron otros 395 empleos (+0,1%).
Los datos también reflejan el fuerte impacto sobre la industria argentina y la construcción desde fines de 2023. En ese período, la industria manufacturera perdió 83.190 puestos de trabajo (-7%), mientras que la construcción eliminó 60.646 empleos (-13,8%).
A nivel territorial, la provincia de Buenos Aires fue la más afectada en términos absolutos, con una pérdida de 39.652 empleos formales en el último año (-2%).
La siguió la Ciudad de Buenos Aires (CABA), donde se destruyeron 27.907 puestos de trabajo (-1,8%).
En términos porcentuales, las mayores caídas se registraron en:
Tierra del Fuego: -11,1% (-4.011 empleos).
Chubut: -7% (-6.677 empleos).
Corrientes: -6% (-4.828 empleos).
Por el contrario, solo tres provincias lograron cerrar el último año con saldo positivo:
Neuquén: +5.532 empleos (+3,7%).
Río Negro: +3.203 empleos (+2,9%).
San Juan: +1.054 empleos (+1,3%).
Sin embargo, al comparar con noviembre de 2023, únicamente Neuquén y Río Negro mantienen un balance positivo en materia laboral.
Los datos del mercado laboral argentino muestran que la recuperación del empleo registrado todavía no logra consolidarse. La persistencia de la caída en sectores de fuerte generación de mano de obra, como la industria, el comercio y la construcción, mantiene la presión sobre los indicadores laborales.
Además, la creciente participación del monotributo frente a la pérdida de empleo asalariado vuelve a poner el foco sobre los cambios en la estructura del trabajo formal en Argentina y sobre la evolución del nivel de actividad económica durante los próximos meses.
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