18 de julio de 2026
El entrenador repartió 13 pecheras durante los minutos abiertos a la prensa y alimentó las incógnitas sobre el once titular. La Selección Argentina define el equipo para enfrentar a España en el MetLife Stadium.
Lionel Scaloni activó un juego de misterio en la última práctica de la Selección Argentina antes de la final del Mundial 2026 ante España. Durante los 15 minutos abiertos a la prensa en el Red Bulls Performance Center, el entrenador repartió 13 pecheras naranjas entre jugadores de campo y dejó planteadas dudas sobre si mostró indicios reales del equipo titular o si buscó confundir al cuerpo técnico de Luis de la Fuente.
El movimiento se produjo en una práctica condicionada por el clima en New Jersey. Una tormenta eléctrica demoró el inicio de la actividad y el plantel debió acelerar los trabajos para evitar nuevas interrupciones. La final se jugará este domingo desde las 16 horas de Argentina en el MetLife Stadium, y la planilla oficial de FIFA se conocerá cerca de las 14.30, una hora y media antes del partido.
La escena ocurrió durante el clásico "loco" de la práctica. Scaloni caminó alrededor del círculo central con las pecheras en la mano y empezó a repartirlas de manera personal. Los primeros en recibirlas fueron Giovani Lo Celso, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Enzo Fernández, Julián Álvarez, Lionel Messi, Rodrigo De Paul y Nicolás Tagliafico.
Luego, el técnico salteó a Nahuel Molina y Facundo Medina, y le entregó una pechera a Giuliano Simeone. También la recibieron Gonzalo Montiel, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister y Thiago Almada, estos últimos después de un segundo recorrido del entrenador.
El dato no pasó inadvertido porque quedaron afuera nombres que suelen tener participación relevante desde el banco o como alternativas ofensivas: Nicolás González, Lautaro Martínez, Nicolás Paz y José Manuel López vieron pasar de largo a Scaloni durante el reparto.
La pregunta central es cuánto hubo de ensayo real y cuánto de estrategia ante las cámaras. La práctica solo pudo verse durante el tramo inicial pautado por protocolo, por lo que los medios fueron retirados justo después del reparto de pecheras. Ese detalle alimentó la incertidumbre: Scaloni pudo haber dejado señales del equipo que imagina para la final o simplemente haber mostrado pistas falsas para condicionar el análisis español.
El propio entrenador había advertido el viernes que todavía no había podido probar variantes como quería. "Recién estamos descansando, porque llegamos anoche a las 11 y pico de la noche. Hoy nos obligaron a entrenar a un horario que no queríamos, pero dada la conferencia y todo esto, tuvimos que hacer un entrenamiento un poco extraño, rápido, así que no pudimos probar nada", explicó.
Scaloni también dejó claro que evaluará el estado físico del plantel antes de resolver el once. "Estamos enfocados en el descanso. En base a eso, veremos cómo llegan. Porque hay jugadores que no están bien, al 100%. Ya veremos cómo están ellos para después ver qué equipo sacamos el domingo", sostuvo.
El reparto abrió varios interrogantes. Uno de los principales está en el lateral derecho: Gonzalo Montiel recibió pechera y Nahuel Molina no, lo que podría indicar una posible modificación en la defensa. Sin embargo, por el contexto de entrenamiento abierto, no hay certezas de que esa sea una decisión tomada.
Otra duda aparece en el mediocampo. El tridente Enzo Fernández-Leandro Paredes-Alexis Mac Allister parece tener muchas chances de mantenerse, pero las pecheras para Rodrigo De Paul, Giuliano Simeone, Giovani Lo Celso y Thiago Almada abren la posibilidad de un cuarto volante o de una variante táctica para enfrentar a España.
La presencia de Lo Celso también encendió especulaciones. El volante tuvo poca participación en el torneo y solo jugó contra Jordania en la última fecha de la fase de grupos, pero su perfil podría ofrecer pausa, pase interior y manejo de pelota frente a un rival que suele disputar la posesión.

La preparación de la final no fue ideal para la Selección. El plantel ya venía de una llegada demorada a New Jersey después de la semifinal, y este sábado el alerta por tormentas eléctricas volvió a alterar los tiempos. El entrenamiento empezó casi media hora más tarde y se desarrolló con nubarrones amenazando sobre el predio.
Cuando la prensa abandonaba el lugar, cayó una nueva llovizna que luego se transformó en un chaparrón breve. Según la información disponible, la lluvia no llegó a interrumpir la actividad del plantel, pero sí reforzó la urgencia del cuerpo técnico por aprovechar al máximo una práctica decisiva.
En una final mundialista, esos detalles importan. Argentina llegó con desgaste físico, viajes y poco margen de trabajo táctico. Scaloni deberá decidir entre sostener la estructura que lo llevó hasta la final o ajustar piezas para contrarrestar las fortalezas de España.
El duelo ante España tiene una dimensión táctica evidente. La Roja de Luis de la Fuente obligará a Argentina a manejar bien los momentos del partido, elegir cuándo presionar, cómo cerrar líneas interiores y de qué manera alimentar a Lionel Messi sin quedar expuesta a transiciones rápidas.
Por eso, las dudas sembradas por Scaloni pueden funcionar como una herramienta competitiva. Si España no sabe si Argentina saldrá con Montiel o Molina, con De Paul o Giuliano, con Lo Celso como sorpresa o con Almada como variante, tendrá menos certezas para preparar su plan final.
La frase del entrenador resume el enfoque argentino: "En principio, como ustedes saben, jugamos de Argentina, haciendo nuestro trabajo, pero sí pensando en las buenas cosas que tiene el rival también". La Selección buscará sostener su identidad, pero la final exige precisión extrema en cada detalle.

Hasta que FIFA publique las formaciones oficiales, cualquier lectura será tentativa. El gesto de Scaloni dejó nombres fuertes sobre la mesa, pero no despejó por completo si se trató de una prueba real, una señal parcial o un engaño calculado para España.
La base defensiva podría sostener a Cuti Romero, Lisandro Martínez y Tagliafico, con la incógnita entre Montiel y Molina. En el medio, Enzo, Paredes y Mac Allister aparecen como piezas probables, mientras que el cuarto lugar podría disputarse entre De Paul, Giuliano, Lo Celso o Almada. Arriba, Messi y Julián Álvarez asoman como las principales referencias ofensivas.
La última práctica dejó más preguntas que respuestas, pero ese también puede haber sido el objetivo. Scaloni sabe que una final empieza antes del silbatazo inicial. Y frente a España, el primer movimiento del ajedrez argentino fue sembrar dudas.
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