21 de agosto de 2026
El ex asesor digital de Javier Milei marcó ocho puntos a través de su abogada antes de dar su testimonio por el ataque contra Nadia Beller. Rechazó pagos a legisladores, negó una "granja" de cuentas falsas y dijo que no intentaba irse de Bolivia.
Fernando Cerimedo dictó una carta desde Bolivia antes de declarar en la causa por el ataque contra Nadia Beller, su ex pareja, y buscó despegarse de las principales acusaciones que lo rodean. A través de su abogada Margarita Arce, el consultor argentino negó haber intentado fugarse, rechazó pagos a legisladores y desmintió la existencia de una estructura de bots vinculada a los allanamientos.
La carta aparece en un momento crítico para Cerimedo, ex asesor digital de Javier Milei y propietario de La Derecha Diario, que quedó detenido en Bolivia en una investigación por presunta tentativa de feminicidio. El caso también abrió otra línea vinculada a dinero, dispositivos, documentación y posibles operaciones políticas.
La defensa de Cerimedo difundió una carta manuscrita con ocho puntos en los que el consultor intentó fijar su versión antes de prestar declaración. El escrito fue dictado a su abogada y presentado ante medios bolivianos que siguen de cerca la causa.
Uno de los ejes fue la presunta entrega de dinero a legisladores bolivianos. Según leyó Arce, Cerimedo sostuvo que "es falso que legisladores reciban dinero". También agregó: "Jamás él habló de eso porque sabe que no es así. Ningún legislador".
La frase apunta a desactivar una de las derivaciones más sensibles del expediente: la sospecha sobre pagos indebidos y vínculos políticos en Bolivia. Para el consultor, esa acusación forma parte de una versión que busca complicar su situación judicial.
Otro punto de la carta estuvo dedicado al dinero hallado durante los procedimientos. La defensa sostuvo que los fondos encontrados en un departamento de Santa Cruz pertenecían a Cerimedo y que estaban vinculados a un contrato en curso.
Según la versión difundida por su abogada, "esa plata es la que tenía" y estaba ahorrada "mientras se terminaba de concretar el contrato con CAF", documentación que, de acuerdo con la defensa, estaría respaldada en correos electrónicos.
Esa explicación busca responder a la línea de investigación por presunto enriquecimiento ilícito y legitimación de ganancias ilícitas. Sin embargo, será la Justicia boliviana la que deberá determinar el origen de los fondos, su trazabilidad y si tienen relación con actividades bajo sospecha.
La carta también apuntó contra la información sobre una presunta estructura digital. Cerimedo negó que en los allanamientos se hubiera encontrado una "granja de bots" o teléfonos vinculados a operaciones irregulares.
En ese tramo, el consultor afirmó: "no habia bots ni teléfonos" e insistió: "le pedimos al fiscal que desmienta eso". Luego agregó que lo que tenía eran "módems móviles" y sostuvo que "no usan para nada ilegal".
El punto es especialmente sensible por el perfil público de Cerimedo, identificado durante años como operador digital de campañas de derecha y ultraderecha en la región. Cualquier hallazgo tecnológico vinculado a automatización de redes puede tener impacto político más allá del expediente penal.

Otro eje de la defensa fue el momento de su detención. Cerimedo negó que estuviera intentando abandonar Bolivia, pese a que la Fiscalía había planteado que fue arrestado cuando buscaba subirse a un avión.
Según su versión, acababa de aterrizar en Santa Cruz de la Sierra y no tenía previsto irse del país. Esa aclaración busca contrarrestar un elemento clave para los investigadores: el posible riesgo de fuga.
La discusión no es menor. Si la Justicia considera que existió intención de salir del país, ese dato puede pesar en eventuales medidas cautelares, prisión preventiva o restricciones durante el avance del proceso.
La causa principal investiga el ataque armado contra Nadia Beller, quien fue baleada por sicarios en Bolivia. La Fiscalía sostiene que Cerimedo habría tenido un rol previo en la construcción del escenario que permitió la agresión.
Según la acusación, el consultor habría ejercido presión para que Beller acudiera a un hotel específico y le habría prometido que había custodios armados para protegerla. Para los fiscales, esa conducta habría generado las condiciones necesarias para que los atacantes ejecutaran el hecho.
Cerimedo niega esa hipótesis. En la carta, rechazó haber exhortado a Beller para que fuera al lugar donde fue atacada y sostuvo que no tuvo participación en el episodio.

El caso también se agravó por la aparición de chats incorporados al expediente. Según la información publicada, el peritaje a un celular secuestrado reveló mensajes en los que se hablaba de "eliminar" a Beller.
En uno de esos textos, atribuido al material judicial, se lee: "No digas a nadie. Pero, nos vendió la amiga de Enrique, ¿te acordás? La Nadia. O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conocés alguien que pueda hacer el trabajo?".
La defensa de Beller pidió medidas de protección y custodia reforzada tras la difusión de ese material. Para la Fiscalía, los mensajes podrían fortalecer la hipótesis de una planificación previa. Para Cerimedo, en cambio, la línea defensiva apunta a negar cualquier vínculo con los atacantes.
El caso Cerimedo tiene impacto en la Argentina porque el consultor fue una figura relevante en el ecosistema digital que acompañó el ascenso de Javier Milei. Su detención en Bolivia y las nuevas líneas de investigación vuelven a poner bajo la lupa los vínculos entre comunicación política, redes sociales, dinero y operadores transnacionales.
Además, el expediente se cruza con la política boliviana, donde Cerimedo habría trabajado como consultor del presidente Rodrigo Paz hasta su arresto. Esa conexión regional amplifica el alcance del caso y puede derivar en nuevas investigaciones sobre financiamiento, asesorías y campañas digitales.
Para La Libertad Avanza, el tema es incómodo. Cerimedo ya no aparece solo como un exasesor externo, sino como una figura capaz de reactivar tensiones internas y exponer zonas grises del armado digital libertario.
La carta difundida por su abogada busca instalar una versión defensiva antes de que avance la investigación. Cerimedo negó pagos, bots, fuga y participación en el ataque contra Beller. Pero la Fiscalía sostiene una hipótesis más grave, basada en presunta manipulación, control y coordinación previa.
El expediente todavía está en desarrollo y no hay condena. Sin embargo, la acumulación de elementos -dinero, dispositivos, documentos, chats y declaraciones- aumenta la presión judicial sobre el consultor argentino.
En los próximos días, el avance de las pericias y nuevas declaraciones será clave para determinar si la carta logra ordenar una defensa o si queda opacada por pruebas que pueden complicar todavía más su situación.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario