22 de agosto de 2026
El Presidente defendió el rumbo económico, dijo que la Argentina está mejor que al inicio de su gestión y volvió a cargar contra analistas, periodistas y gobiernos anteriores. Además, ratificó que buscará la reelección con una consigna de campaña: "futuro contra pasado".
Javier Milei habló sobre la situación actual del país, reconoció que la Argentina "no está bien", pero defendió el rumbo de su gestión y sostuvo que el escenario es mucho mejor que el que recibió al asumir. En declaraciones radiales, el Presidente también confirmó que buscará la reelección en 2027 y volvió a plantear la disputa política como un choque entre dos modelos.
"No estoy diciendo que estemos bien, pero estamos mucho mejor que donde empezamos", sostuvo el mandatario, en declaraciones a Radio Mitre, al repasar indicadores económicos, pobreza, consumo, morosidad y actividad. Su mensaje combinó defensa de gestión, críticas a la oposición y un anticipo de campaña para el próximo turno presidencial.
Milei sostuvo que el punto de comparación debe ser el estado en el que encontró al país al llegar al Gobierno. "No vivimos en Suiza, estábamos al borde de una hiperinflación e íbamos camino a convertirnos en Venezuela. Hay que ver dónde estamos haciendo una comparación. Me parece un espanto que tengamos 30% de pobres, pero arrancamos con 57%", afirmó.
Con esa frase, el Presidente intentó reforzar uno de los ejes centrales de su discurso económico: la idea de que el ajuste evitó una crisis mayor y que los costos sociales deben evaluarse contra el escenario previo.
El argumento oficial apunta a instalar que la inflación, la pobreza y la actividad mejoraron respecto del inicio de la gestión, aunque los indicadores todavía reflejan una situación social delicada. En ese punto, Milei buscó adelantarse a las críticas y ubicó el debate en términos de herencia recibida y evolución posterior.

El mandatario también apuntó contra analistas políticos y periodistas, a quienes acusó de actuar con "deshonestidad intelectual" al evaluar los resultados de su administración.
"¿Discutimos sensaciones con encuestitas fabricadas o miramos los datos que dice el crecimiento?", cuestionó. Luego agregó: "Dicen que la gente no llega a fin de mes pero antes llegaban a menos todavía".
La frase expone una estrategia repetida del oficialismo: confrontar con la lectura mediática y plantear que los datos duros desmienten el clima social negativo. Milei insistió en que el consumo y el producto muestran señales favorables.
"Cuando se mira el consumo, está en máximos históricos. Cuando mira el PIB, está en máximos históricos. Me niego a creer que los argentinos sean tan tontos para que se crean estas mentiras", lanzó.
Milei también volvió a referirse al aumento de la morosidad en familias y empresas, un tema sensible por el crecimiento de deudas con bancos, billeteras virtuales, financieras y prestadores no bancarios.
El Presidente rechazó que la situación represente un problema estructural y responsabilizó a gobiernos anteriores por haber instalado una lógica de rescate permanente. Según planteó, durante años se construyó la idea de que "Papá Estado salve todo", lo que, según su visión, terminó deteriorando salarios e incentivos económicos.
También explicó que los préstamos de mayor riesgo tienen tasas más altas. "Si va a hacer una operación que entraña más riesgo, ¿le pone más o menos tasa? Eso es lo que pasa con los préstamos de estas características, que son de bajo costo y alta tasa de interés", señaló.
El tramo político más importante llegó cuando Milei confirmó que buscará un nuevo mandato presidencial en 2027. El Presidente dijo que ya cumplió su compromiso con los argentinos, pero que quiere profundizar las reformas si recibe respaldo electoral.
"Yo ya tengo mi compromiso cumplido con los argentinos y si puedo voy a seguir reformando", afirmó.
Luego planteó la elección como una confrontación entre continuidad y regreso al pasado. "Si los argentinos quieren seguir avanzando en el camino del crecimiento, la libertad y el bienestar me van a elegir a mí. Es futuro contra pasado, progreso contra decadencia. Nunca la tuvo tan fácil en enfrentar dos modelos", sostuvo.
La frase funciona como un anticipo de campaña. Milei buscará presentar la elección presidencial como un plebiscito sobre su programa económico y como una disputa contra el modelo político que responsabiliza por la decadencia argentina.

Consultado sobre un eventual acuerdo con el PRO, Milei dejó una respuesta breve, pero políticamente significativa: "Mi casa siempre está abierta a recibir a personas de bien".
La frase llega en un momento de negociaciones entre La Libertad Avanza y sectores del macrismo, con conversaciones abiertas por el Congreso, las provincias y el armado electoral rumbo a 2027. El Gobierno necesita sostener alianzas legislativas para avanzar con reformas y también ordenar candidaturas en distritos clave.
El vínculo con el PRO sigue atravesado por tensiones, pero Milei volvió a marcar que no descarta acuerdos. La discusión será cuánto espacio tendrán los aliados dentro de un oficialismo que busca consolidar identidad propia.
Milei también denunció la existencia de una "campaña anti-Argentina" contra su Gobierno. En ese tramo, apuntó contra Brasil, México, el Partido Demócrata de Estados Unidos y el Partido Socialista Obrero Español.
"Se usó toda una parafernalia para crear una campaña anti-Argentina con los socios del socialismo del siglo XXI. Esa campaña estuvo impulsada básicamente por Brasil, que vive interfiriendo en los procesos electorales de toda la región", sostuvo.
Luego agregó: "México, que también es parte de ese movimiento siniestro; el Partido Demócrata de los Estados Unidos y básicamente el PSOE. Ellos fueron los motores propulsores de la 'campaña anti-Argentina', donde el foco final era atacar a nuestro gobierno, por ser un gobierno liberal que cumple las promesas que hizo y está dando resultado".
La acusación vuelve a ubicar la agenda internacional dentro del discurso interno del Presidente. Para Milei, las críticas externas forman parte de una disputa ideológica contra su programa liberal.
En medio de las repercusiones por la prisión preventiva de Fernando Cerimedo en Bolivia, Milei también buscó tomar distancia del exasesor digital. El consultor quedó detenido por una causa de feminicidio en grado de tentativa contra Nadia Beller, su expareja.
El Presidente sostuvo que Cerimedo "no forma parte del espacio" desde 2023 y lo ubicó dentro de la trama que, según su mirada, intenta golpear al oficialismo.
El caso es incómodo para La Libertad Avanza porque Cerimedo fue una figura relevante del ecosistema digital libertario durante el ascenso de Milei. Por eso, cada avance judicial en Bolivia tiene impacto político en la Argentina y obliga al Gobierno a recalibrar su vínculo con antiguos operadores.
La intervención de Milei combinó balance económico, confrontación mediática, lectura internacional y definición electoral. El Presidente buscó instalar que el país todavía atraviesa dificultades, pero que la dirección del Gobierno es la correcta y que el próximo turno electoral definirá si se profundiza o se revierte ese rumbo.
El mensaje también muestra que la campaña de 2027 ya empezó a ordenar el discurso oficial. Milei no solo defendió datos de gestión: construyó una narrativa de continuidad frente a retroceso, libertad frente a decadencia y reforma frente a pasado.
El desafío para el Gobierno será que esa narrativa logre conectar con la vida cotidiana. La baja de la inflación, el crecimiento y el consumo deberán sentirse en ingresos, empleo, crédito y capacidad de compra. De lo contrario, la frase sobre estar mejor que al inicio puede chocar con una pregunta social más simple: cuándo se empieza a vivir mejor.
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