24 de agosto de 2026

País

País. Alerta por despidos en supermercados La Anónima

La cadena patagónica aplicó 85 cesantías en Tierra del Fuego y el sindicato advierte por nuevos recortes. La tensión laboral llega poco después de que la empresa tomara el control de hipermercados Libertad y en medio de una fuerte suba de la morosidad de su tarjeta propia.

La Anónima quedó bajo la lupa por una ola de despidos en la Patagonia poco después de concretar la compra de parte de los hipermercados Libertad, una operación que había sido presentada como un movimiento de expansión nacional. En Tierra del Fuego, la cadena ya acumula 85 desvinculaciones en lo que va del año y el gremio mercantil advierte por la posibilidad de más recortes antes de diciembre.

El contraste es fuerte: mientras la compañía de la familia Braun avanza sobre nuevos locales en el centro y norte del país, en el extremo sur aparecen telegramas, alerta sindical y señales de deterioro financiero vinculadas a la caída del consumo y a la morosidad de su tarjeta de crédito propia.

La Anónima aplicó 85 despidos en Tierra del Fuego

Los recortes se concentraron en sucursales de Río Grande y Tolhuin, donde el Centro de Empleados de Comercio se declaró en estado de alerta. Según la información conocida, las desvinculaciones ya llegan a 85 casos en la provincia.

El secretario general del CEC de Río Grande, Daniel Rivarola, advirtió que circulan versiones sobre otras 50 cesantías posibles de acá a fin de año. La representación sindical aclaró que por ahora no hay precisiones sobre si los recortes pueden extenderse a otras provincias donde opera la cadena.

La empresa abonó las indemnizaciones correspondientes según la normativa vigente, pero el conflicto no se agota en lo legal. Para los trabajadores, el problema de fondo es la incertidumbre sobre la continuidad laboral y el riesgo de que el ajuste se convierta en una política regional.

Alarma en Chubut por la presencia de la cadena

La preocupación se trasladó rápidamente a Chubut, donde La Anónima tiene una presencia extendida. La cadena opera locales en Comodoro Rivadavia, Trelew, Puerto Madryn, Esquel, Rawson, Sarmiento, Gaiman, Trevelin, Lago Puelo, Rada Tilly y Playa Unión.

Hasta el momento no hay cesantías confirmadas en las sucursales chubutenses vinculadas con este proceso. Sin embargo, la magnitud de la compañía dentro del supermercadismo patagónico hace que cualquier señal de reestructuración despierte preocupación inmediata.

El caso expone el peso que tiene una gran cadena en economías regionales donde el comercio minorista es una fuente clave de empleo. Un ajuste de personal no impacta solo en una nómina empresarial: golpea sobre ciudades, familias y consumo local.

La morosidad de la tarjeta propia, el dato que explica la crisis

El trasfondo financiero aparece asociado a la tarjeta de crédito propia de La Anónima. Según datos presentados ante la Comisión Nacional de Valores, los créditos considerados incobrables alcanzaron en febrero los $19.255 millones, con un incremento cercano al 600% interanual.

La compañía también registró un aumento de la falta de pago de las tarjetas cercano al 700% en sus estados contables cerrados al 31 de marzo de 2026. En paralelo, el segmento supermercados mostró una caída superior al 5% en ventas reales.

El dato es central porque muestra cómo la crisis de ingresos de las familias termina golpeando a las empresas. Cuando los clientes financian alimentos básicos y después no pueden pagar los resúmenes, el problema deja de ser solo de consumo y se convierte en un quiebre de la cadena de pagos.

"Cincuenta empleados es una sucursal completa"

Rivarola describió un escenario de menor movimiento dentro de los supermercados y advirtió que la baja de actividad se percibe en la operación diaria.

"Si vos analizás la situación de horarios donde no hay cliente en el supermercado, que los chicos me dicen que reponen menos, que hay veces que ni siquiera hace falta reponer, todo apunta a lo mismo", señaló el dirigente sindical.

Ante las versiones sobre nuevas desvinculaciones, agregó: "Vamos a tratar de ubicar al gerente regional, que es el que en realidad tiene más información".

Y fue más directo sobre el impacto de un eventual nuevo recorte: "Cincuenta empleados es una sucursal completa, eso seguro".

La compra de Libertad y el contraste con los despidos

La tensión laboral llega poco después de una operación empresaria de alto impacto. En marzo, La Anónima y Grupo Libertad anunciaron un acuerdo por el cual la cadena patagónica adquirió 12 hipermercados Libertad, además de un centro logístico.

La operación incluyó locales en Córdoba, Tucumán, Rosario, Salta, San Juan, Rafaela, Posadas y Santiago del Estero, y contempló el traspaso de más de 1.600 empleados. Para La Anónima, la compra significó una expansión estratégica hacia regiones donde tenía menor presencia.

El problema político y económico aparece en el contraste: la empresa crece por adquisición en el centro y norte del país, pero recorta personal en su base histórica patagónica. Esa tensión alimenta la preocupación sindical y abre preguntas sobre el verdadero estado financiero de la cadena.

Una expansión en medio del consumo golpeado

La Anónima posee una estructura de casi 12.500 empleados, más de 170 sucursales, diez depósitos y dos frigoríficos. Ese volumen la convierte en uno de los actores centrales del supermercadismo argentino, especialmente en ciudades medianas y chicas.

Pero el negocio enfrenta un escenario adverso. La caída del poder adquisitivo, el menor consumo masivo y la expansión del crédito para compras básicas configuran una combinación peligrosa. Si las familias consumen menos y se endeudan más para comprar alimentos, las cadenas quedan expuestas a menos ventas y más incobrables.

El caso también muestra una tensión más amplia del retail argentino: las empresas buscan escala y expansión para sostener competitividad, pero al mismo tiempo ajustan costos cuando la demanda no acompaña.

El empleo privado vuelve al centro de la crisis

Los despidos en La Anónima se suman a una agenda económica marcada por cierres, concursos preventivos, caída del consumo y deterioro de empresas tradicionales. En ese contexto, cada reestructuración del sector privado alimenta la preocupación por el empleo.

Para el Gobierno de Javier Milei, el dato es sensible. La Casa Rosada insiste en que la economía muestra señales de recuperación, pero los recortes en empresas de consumo masivo exponen una realidad más compleja: la mejora macro no siempre llega al mostrador, a la góndola o al salario.

En la Patagonia, el impacto puede ser todavía mayor. En localidades donde una cadena concentra una parte importante del empleo comercial, cada despido tiene efecto multiplicador sobre el consumo local y la economía familiar.

Qué puede pasar ahora con La Anónima

El punto inmediato será saber si las cesantías quedan limitadas a Tierra del Fuego o si el ajuste se extiende a otras provincias del sur. El sindicato buscará información con la gerencia regional y seguirá de cerca cualquier movimiento en sucursales patagónicas.

También será clave la evolución de la morosidad de la tarjeta propia. Si los incobrables siguen creciendo y las ventas reales no repuntan, la compañía puede profundizar medidas de ajuste para preservar liquidez.

La paradoja queda instalada: La Anónima se expandió con la compra de Libertad, pero al mismo tiempo recorta empleo en su territorio histórico. El desenlace dependerá de si la empresa logra estabilizar sus finanzas sin trasladar todo el costo sobre los trabajadores.

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