30 de agosto de 2026
El capitán argentino marcó un póker y dio una asistencia en el 7-1 ante CF Montréal. El equipo de Florida volvió al triunfo con una actuación histórica de su máxima figura.
Lionel Messi volvió a escribir una noche descomunal en la MLS: hizo un póker de goles, dio una asistencia y lideró la goleada de Inter Miami por 7-1 ante CF Montréal, en un partido que le permitió al equipo cortar una racha negativa de cinco encuentros oficiales sin ganar.
El equipo de Florida necesitaba una reacción y la encontró en su capitán. Messi fue el eje absoluto de la noche, con una actuación que combinó precisión, lectura de juego y definición. El triunfo también marcó la mayor diferencia en la historia de Inter Miami, que recuperó confianza en plena etapa de transición técnica.
El partido empezó favorable para Inter Miami con el gol de Casemiro, que abrió el marcador de cabeza a los 20 minutos tras un centro de Telasco Segovia. Montreal reaccionó y empató a través de Fabian Herbers, pero la paridad duró poco.
Antes del cierre del primer tiempo, Messi apareció con un tiro libre desde la derecha que volvió a poner arriba al equipo local. Ese gol abrió la puerta para una segunda parte completamente dominada por Inter Miami y, sobre todo, por el capitán argentino.
A los 52 minutos, Messi marcó uno de los tantos más destacados de la noche: encaró, dejó rivales en el camino y definió con categoría. Después llegó la asistencia para Luis Suárez, que convirtió el cuarto gol del equipo tras una habilitación precisa del rosarino.

La goleada tomó forma definitiva en el tramo final. Messi completó su hat-trick a los 83 minutos con una definición sutil y luego selló el póker en tiempo agregado, otra vez con un tiro libre. En el medio, el juvenil Alexander Shaw también convirtió su primer gol con el primer equipo.
El 7-1 no solo sirvió para quebrar la mala racha de Inter Miami, sino que dejó un mensaje fuerte para la MLS. El equipo venía golpeado por resultados adversos y necesitaba recuperar eficacia, solidez y autoridad. Lo hizo con una actuación demoledora y con Messi en modo decisivo.
La victoria se dio bajo la conducción interina de Ángel Guillermo Hoyos, mientras el club espera la llegada de Cristian "Kily" González. En ese contexto, el resultado funciona como una señal de alivio deportivo y también como una base anímica para lo que viene.
Con sus cuatro tantos ante Montreal, Messi llegó a 18 goles en la temporada regular y pasó al frente en la pelea por la Bota de Oro de la MLS. Además, sumó su décima asistencia del torneo, una cifra que refuerza su peso total en el ataque de Inter Miami.
La actuación también tuvo impacto estadístico: fue la primera vez que Messi marcó cuatro goles en un partido de la MLS. En una liga donde cada presentación suya mantiene atención global, el capitán argentino volvió a elevar el techo competitivo de Inter Miami.
Más allá de los números, el dato central es el momento. Inter Miami venía de una seguidilla sin triunfos y necesitaba una respuesta urgente. Messi no solo destrabó el partido, sino que lo convirtió en una exhibición individual de alcance internacional.
El próximo desafío de Inter Miami será ante Atlanta United, otra prueba para confirmar si la goleada ante Montreal fue apenas una reacción aislada o el inicio de una recuperación más profunda.
Para el club, el desafío pasa por sostener el rendimiento colectivo y no depender únicamente de una noche brillante de Messi. Para la MLS, en cambio, el mensaje es claro: incluso a esta altura de su carrera, el argentino sigue siendo capaz de cambiar por completo el escenario competitivo de un partido.
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