12 de septiembre de 2026

Política

Política. La desaprobación de Milei trepa al 58% y golpea al Gobierno

Una encuesta de AtlasIntel y Bloomberg mostró un deterioro en la valoración presidencial. El empleo, la corrupción y la situación económica aparecen entre los principales focos de malestar social.

La desaprobación de Javier Milei alcanzó el 58% y supera por casi 20 puntos a la aprobación presidencial, según un relevamiento de AtlasIntel y Bloomberg realizado entre el 30 de agosto y el 3 de septiembre sobre 2.193 adultos en Argentina. El dato profundiza las señales de desgaste para el Gobierno, en un escenario atravesado por preocupación por el empleo, denuncias de corrupción y expectativas económicas débiles.

El estudio ubicó la aprobación de Milei en 38,1%, mientras que el 3,9% no tomó posición. La brecha entre aprobación y desaprobación quedó en 19,9 puntos porcentuales, un indicador sensible para la Casa Rosada en medio de la discusión política y económica de cara a los próximos meses.

La encuesta que enciende alarmas en la Casa Rosada

El sondeo mostró que el 52,7% de los consultados calificó como malo o muy malo al gobierno de Javier Milei. En cambio, el 31,5% lo definió como excelente o bueno, mientras que el 15,8% lo ubicó en un nivel regular.

La imagen personal del Presidente también aparece golpeada: el informe registró un 62% de imagen negativa, frente a un 35% de imagen positiva y un 3% de respuestas sin definición. Esa diferencia confirma un deterioro en la percepción pública respecto de los niveles de respaldo que Milei conservaba al inicio de su mandato.

El dato político es relevante porque el oficialismo construyó buena parte de su fortaleza sobre el vínculo directo entre Milei y su electorado. Si ese capital se debilita, el Gobierno puede enfrentar mayores dificultades para sostener apoyo legislativo, contener tensiones sociales y ordenar la relación con gobernadores y aliados.

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Empleo y economía, los puntos más débiles para Milei

El mercado laboral aparece como el foco de mayor preocupación económica. Según la encuesta, el 70% de los consultados calificó como mala la situación del empleo, mientras que apenas el 14% la consideró buena.

La mirada sobre la economía general también fue negativa: el 63% describió como mala la situación del país, contra un 24% que la evaluó como buena. En el plano familiar, el 49% dijo atravesar una situación mala, el 31% la definió como normal y solo el 20% la consideró buena.

Las expectativas a seis meses tampoco muestran una recuperación clara. El 49% espera un empeoramiento de la economía argentina y el 37% proyecta una mejora. En empleo, el 50% anticipa un deterioro y el 34% espera una evolución favorable.

Ese cuadro golpea uno de los pilares del relato oficial: la expectativa de que el ajuste derive en una mejora visible para los hogares. La baja de algunos indicadores macroeconómicos puede perder potencia política si no se traduce en empleo, ingresos y consumo para la mayoría de la población.

Corrupción y desempleo encabezan las preocupaciones

La corrupción fue mencionada como uno de los principales problemas del país por el 44,4% de los encuestados. Muy cerca quedó el desempleo, con 43,9%, por encima de la situación económica, que alcanzó el 32,1%, y de los altos precios y la inflación, con 28,8%.

También aparecieron la impunidad y el sistema judicial, con 27,9%, el debilitamiento de la democracia y las instituciones, con 23,8%, los impuestos altos y las dificultades para los negocios, con 20,7%, y la inseguridad, con 20,3%.

El desplazamiento relativo de la inflación como preocupación dominante marca un cambio en la agenda social. Aunque los precios siguen entre los temas relevantes, el malestar empieza a concentrarse en empleo, corrupción e institucionalidad, tres frentes especialmente sensibles para cualquier administración nacional.


El riesgo político también crece en Argentina

El informe también midió expectativas sobre posibles escenarios de crisis. El 65% consideró probable o muy probable la aparición de revelaciones sobre grandes fraudes o esquemas de corrupción durante los próximos seis meses.

Además, el índice de riesgo político para Argentina alcanzó los 47 puntos, elaborado a partir de componentes vinculados con inestabilidad institucional, conflicto social, criminalidad y corrupción. Una puntuación más alta representa una mayor percepción de riesgo.

Para el Gobierno, la señal es doble. Por un lado, la desaprobación presidencial se consolida en niveles altos. Por el otro, las principales preocupaciones ciudadanas empiezan a moverse hacia temas que pueden erosionar la confianza pública más allá de la discusión económica tradicional.

La encuesta se realizó con el método de reclutamiento digital aleatorio Atlas RDR, sobre una muestra de 2.193 adultos, con margen de error de ±2 puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%.

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