14 de septiembre de 2026

Economía

Economía. La producción del calzado cayó 26,5% y el empleo se contrajo en más de 9.000 puestos

El poder de compra se achicó y el mercado se llenó de calzado importado. Entre enero 2025 y mayo 2026 entraron 67 millones de pares. El consumo por persona bajó a cerca de 2 pares al año. Antes rondaba los 4.

La industria argentina del calzado atraviesa uno de sus peores momentos en décadas. La producción se contrajo con fuerza -en torno al 25% respecto de 2023, con caídas interanuales cercanas al 23%-24% en lo que va de 2026- y el sector estima que ya se destruyeron más de 9.000 puestos de trabajo, además de más de 100 fábricas y talleres.

En 2023 se fabricaban cerca de 120 millones de pares. En 2024 la cifra bajó a unos 100 millones y en 2025 se produjeron 80,4 millones: 14,5% menos que el año anterior y 25,6% por debajo de 2023, según datos de la Cámara de la Industria del Calzado (CIC) y el Indec.

En el primer cuatrimestre de 2026 el rubro volvió a caer 24% interanual. Un informe de IES Consultores midió una baja del 23,3% en el primer semestre, con 34,5 millones de pares. El consumo aparente también se desplomó: el per cápita anualizado se ubicó cerca de dos pares, lejos de los casi cuatro de años anteriores.

El empleo sigue esa misma curva. Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025 la CIC registró 6.014 puestos menos y 165 unidades productivas cerradas. El gremio UTICRA elevó la cifra a más de 8.000 desde el cambio de gobierno. El presidente de la CIC, Horacio Moschetto, habla de alrededor de 10.000 empleos perdidos y más de 100 fábricas cerradas en dos años.

La cadena textil-indumentaria-calzado, según Fundación ProTejer, perdió 25.682 puestos registrados entre diciembre de 2023 y abril de 2026.

Los casos concretos se multiplicaron. Coopershoes, que fabricaba Converse en Las Flores (Buenos Aires), desvinculó a todos los operarios de línea y dejó de producir en el país.

El Grupo Dass, que ensamblaba para Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics, recortó personal en Eldorado (Misiones), cerró Coronel Suárez y, en septiembre de 2026, anunció el cierre de su planta misionera con unos 150 trabajadores restantes; años atrás había llegado a 1.500.

Kioshi pasó de 120 empleados y 40.000 pares mensuales a 15 personas y 10.000 pares. Viamo entró en concurso; John Foos dejó de fabricar en Beccar para importar.

Empresarios y gremios coinciden en tres causas que se refuerzan: caída del poder de compra, apertura importadora y competencia irregular. Entre enero de 2025 y mayo de 2026 se importaron 67 millones de pares. En 2025 las compras externas fueron 51 millones de pares (USD 721 millones), 38% más en volumen. También crecieron las compras por plataformas online y el contrabando, denuncian las cámaras. El sector pide crédito, controles y mantener medidas antidumping, en particular frente a China.

La industria del calzado es intensiva en mano de obra y está anclada al mercado interno. Con las fábricas operando muy por debajo de su capacidad, jornadas recortadas y sobrestock, Moschetto describe "una tormenta perfecta" y no espera una recuperación clara en 2026.

El debate de fondo -apertura comercial versus empleo industrial- ya no es solo sectorial: se volvió un termómetro de cómo se reconfigura la manufactura argentina.

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