17 de septiembre de 2026
Los precios mayoristas se aceleraron con fuerza después del 0,8% de julio que había festejado el Presidente. Los importados subieron 2,9% y el indicador quedó por encima de la inflación minorista.
La inflación mayorista volvió a acelerarse en agosto y registró una suba del 2,1% mensual, frente al 0,8% de julio, según informó el INDEC. El dato implicó un salto de 1,3 puntos porcentuales en apenas un mes y quedó por encima del Índice de Precios al Consumidor, que había marcado 1,7% durante el mismo período.
El resultado adquiere relevancia política porque el presidente Javier Milei había celebrado públicamente el registro mayorista de julio. El 18 de agosto escribió en X: "Y al final julio empezó con cero", después de conocerse la variación del 0,8%. Un mes después, el indicador volvió a ubicarse por encima del 2%.
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) aumentó 2,1% en agosto. La variación estuvo explicada por una suba del 2,1% en los productos nacionales y del 2,9% en los productos importados, según el informe oficial.
En la comparación interanual, el aumento de los precios mayoristas alcanzó el 29,8%, mientras que en los primeros ocho meses de 2026 acumuló una variación cercana al 19,1%. A pesar del rebote mensual, el registro interanual continuó desacelerándose respecto de meses anteriores.
Entre los productos nacionales, el mayor impacto sobre el índice provino de petróleo crudo y gas, con una incidencia de 0,71 puntos porcentuales. Luego se ubicaron los productos agropecuarios, alimentos y bebidas, los refinados del petróleo y el sector automotor.
El movimiento representa un cambio respecto de la tendencia que se había observado durante los meses previos. El IPIM había registrado 5,2% en abril, 2,5% en mayo, 1,1% en junio y finalmente 0,8% en julio, antes de volver a acelerarse en agosto.
El dato de julio había sido especialmente destacado por la Casa Rosada. Milei utilizó el 0,8% de inflación mayorista para reivindicar su pronóstico de que la inflación comenzaría con "cero" durante 2026, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, remarcó que había sido la menor variación para un mes de julio desde 2019.
La comparación, sin embargo, requiere una precisión. El IPIM mide los precios a los que productores e importadores venden sus bienes en el mercado interno, mientras que el IPC refleja una canasta de bienes y servicios pagados por los consumidores. No existe una transmisión automática ni directa entre ambos indicadores.
En agosto, esa diferencia volvió a quedar expuesta: la inflación mayorista fue del 2,1%, mientras que la minorista se ubicó en 1,7%.
Uno de los datos que más atención genera dentro del informe es el comportamiento de los productos importados, que aumentaron 2,9% en agosto y avanzaron por encima del promedio general.
También hubo una fuerte presión desde los productos primarios. El Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) subió 2,3%, pero dentro de ese indicador los productos primarios aumentaron 4,6%, mientras que los manufacturados y la energía eléctrica avanzaron 1,3%.
La evolución de petróleo, gas e importados es relevante para los próximos meses porque esos costos forman parte de las estructuras productivas de numerosas empresas. Sin embargo, su traslado hacia los precios minoristas depende de factores como demanda, márgenes comerciales, tipo de cambio y condiciones particulares de cada sector.
El Gobierno mantiene a la desaceleración inflacionaria como uno de los principales argumentos de su programa económico. En ese contexto, el rebote mayorista de agosto introduce un dato menos favorable en la evolución mensual, aunque convive con una inflación interanual menor que la registrada meses atrás.
La lectura, por lo tanto, presenta dos movimientos simultáneos: los precios mayoristas se aceleraron con fuerza respecto de julio, pero la variación interanual continuó mostrando una moderación.
Para el equipo económico de Luis Caputo, el desafío será determinar si agosto fue un movimiento puntual explicado principalmente por energía, productos primarios e importados o si marca el comienzo de una nueva presión sobre los costos.
El dato de septiembre será clave para esa evaluación. Después del 0,8% que Milei había convertido en una señal política de su estrategia antiinflacionaria, el 2,1% de agosto obliga al Gobierno a seguir de cerca la dinámica de los precios mayoristas y su eventual impacto sobre el resto de la economía.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario