16 de octubre de 2026

Economía

Economía. Crisis de Bioceres: una firma que valió US$1.000 millones pide liquidarse

Moolec Science, la biotecnológica que controla a la compañía, convocó a una asamblea para votar su cierre. La decisión llega después de la quiebra de la sociedad argentina y en medio de una fuerte disputa entre accionistas.

La crisis de Bioceres sumó un nuevo capítulo que profundiza la incertidumbre sobre el futuro de uno de los grupos de biotecnología agrícola más conocidos de la Argentina. Moolec Science, compañía que llegó a controlar indirectamente a Bioceres S.A. y que cotiza en el mercado estadounidense, propuso iniciar su liquidación voluntaria después de perder fuentes de financiamiento y atravesar un proceso de reestructuración societaria.

La empresa convocó a una asamblea extraordinaria de accionistas para el 20 de octubre de 2026, cuando se votará la disolución de la sociedad bajo la legislación de las Islas Caimán. La propuesta se conoce apenas siete meses después de que la Justicia de Santa Fe declarara la quiebra de Bioceres S.A., la histórica compañía argentina que dio origen al grupo.

El escenario refleja una profunda fragmentación empresarial, atravesada por deudas, pérdida de control sobre sociedades vinculadas y enfrentamientos entre antiguos socios. Sin embargo, la eventual liquidación de Moolec no implica automáticamente el cierre de Bioceres Crop Solutions, la empresa operativa que cotiza en el Nasdaq bajo el símbolo BIOX.

Moolec Science pidió su liquidación: qué se votará el 20 de octubre

La propuesta fue formalizada mediante documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) el 7 de octubre. El directorio de Moolec Science recomendó a los accionistas aprobar la liquidación voluntaria y designar a los profesionales encargados de administrar el proceso.

La iniciativa contempla el nombramiento de Cassandra Ronaldson y Amiel Gottlieb, integrantes de Interpath (Cayman) Limited, como liquidadores conjuntos. Ambos tendrían facultades para gestionar el cierre de la sociedad, bajo las condiciones establecidas por la legislación correspondiente.

La reunión se realizará de manera virtual y también incluirá decisiones sobre la conservación de los libros y registros societarios. La documentación propone mantenerlos durante cinco años después de la disolución y autorizar su destrucción una vez transcurrido ese plazo.

El directorio también pidió autorización para postergar la asamblea si fuera necesario reunir más votos. Hasta el momento, la liquidación no está aprobada y dependerá de la decisión que adopten los accionistas.

De valer más de US$1.000 millones a enfrentar su desaparición

La posible liquidación representa un cambio drástico para Moolec Science, una empresa que llegó a ser presentada como uno de los proyectos más prometedores de la biotecnología agrícola regional.

La compañía nació en 2020 como un desprendimiento del grupo Bioceres, con el objetivo de desarrollar proteínas y otros ingredientes mediante técnicas de agricultura molecular. Su propuesta tecnológica buscaba utilizar cultivos agrícolas como plataformas para producir componentes destinados a la industria alimentaria.

Entre sus impulsores estuvo Gastón Paladini, integrante de la familia vinculada con la tradicional empresa frigorífica argentina. El empresario condujo Moolec hasta abril de 2025, cuando dejó sus cargos ejecutivos y la presidencia del directorio.

En diciembre de 2022, la compañía llegó a superar una valuación bursátil de US$1.000 millones, lo que la ubicó entre las empresas tecnológicas de mayor valor surgidas del ecosistema agroindustrial argentino.

Sin embargo, ese crecimiento financiero no logró traducirse en una estructura empresarial capaz de atravesar sin dificultades las tensiones de deuda y financiamiento posteriores. La reorganización societaria de 2025 modificó profundamente el mapa de control del grupo.

Cómo se desarmó la estructura de Bioceres

El cambio más importante se produjo en junio de 2025, cuando Moolec pasó a controlar Bioceres Group Limited, sociedad radicada en el Reino Unido que ocupaba una posición central dentro del entramado empresarial.

Mediante esa operación, Moolec adquirió el control indirecto de Bioceres S.A., debido a que Bioceres Group mantenía una participación mayoritaria en la firma argentina.

La nueva estructura, sin embargo, comenzó a modificarse poco después. El 24 de junio de 2025, el grupo perdió el control efectivo de Bioceres Crop Solutions (BIOX), una de las sociedades más relevantes por sus activos y desarrollos tecnológicos.

Esa separación tuvo consecuencias financieras significativas porque restringió el acceso a mecanismos de financiamiento que históricamente habían sostenido al grupo. La pérdida de respaldo se convirtió en uno de los factores que agravaron la crisis de liquidez de Moolec.

El proceso continuó con la situación de Bioceres S.A., que dejó de cumplir determinados compromisos financieros y terminó solicitando su propia quiebra.

El 3 de marzo de 2026, un tribunal comercial de Rosario declaró formalmente la quiebra de la sociedad argentina. A partir de esa resolución, la administración de sus bienes quedó sometida al procedimiento judicial correspondiente.

La crisis financiera: deudas, pérdidas y falta de liquidez

La situación económica de Moolec quedó expuesta en sus presentaciones ante los reguladores estadounidenses. El 2 de septiembre de 2026, la compañía reconoció que había perdido fuentes de respaldo financiero y que necesitaba obtener nuevos recursos para atender sus obligaciones.

La empresa también informó que sus dificultades para conseguir financiamiento se habían agravado por un procedimiento de liquidación promovido por el estudio jurídico internacional Linklaters, vinculado con una deuda por honorarios que Moolec rechazó expresamente.

Según la compañía, Linklaters reclamó aproximadamente US$2,3 millones por servicios profesionales. Moolec cuestionó tanto el monto como la utilización de un procedimiento de liquidación para reclamar una obligación que considera controvertida.

Los balances también muestran las dificultades del negocio. Durante el semestre cerrado en diciembre de 2025, la sociedad registró aproximadamente US$5,2 millones en ingresos, pero una pérdida de US$10,3 millones en sus operaciones continuadas.

El grupo reconoció que necesitaba capital adicional para sostener sus obligaciones y ejecutar su plan de negocios. Esa situación ayuda a explicar por qué el directorio terminó proponiendo una salida mediante la liquidación voluntaria.

Juan Sartori y Federico Trucco: la disputa detrás de Bioceres

La crisis también está atravesada por un enfrentamiento entre dos figuras centrales de la historia reciente del grupo: Federico Trucco y Juan Sartori.

Trucco, uno de los referentes históricos de Bioceres, continúa al frente de Bioceres Crop Solutions. Sartori, empresario y ex senador uruguayo, se convirtió en uno de los principales protagonistas de la estructura accionaria de Moolec.

Las diferencias entre ambos sectores se profundizaron después de la reorganización societaria y la quiebra de Bioceres S.A. Desde el entorno de Trucco se cuestionaron decisiones atribuidas a Sartori y se plantearon sospechas sobre el manejo de activos vinculados al grupo.

Por su parte, sectores cercanos a Moolec rechazaron esas acusaciones y atribuyeron las dificultades a decisiones financieras y empresariales adoptadas durante la administración anterior.

La controversia incluye interpretaciones enfrentadas sobre la separación de BIOX, el tratamiento de las deudas y la pérdida de activos. Se trata de señalamientos entre sectores empresariales que no pueden presentarse como responsabilidades judicialmente acreditadas.

Qué pasa con Bioceres Crop Solutions y el trigo HB4

Una de las principales preguntas que abre el proceso es qué ocurrirá con Bioceres Crop Solutions, la sociedad que reúne negocios de insumos agrícolas y desarrollos vinculados con la biotecnología.

La empresa mantiene operaciones y continúa cotizando en el Nasdaq bajo el símbolo BIOX, aunque atraviesa una etapa compleja de reestructuración financiera y comercial.

Entre sus desarrollos más conocidos se encuentra el trigo HB4, una tecnología de tolerancia a la sequía que convirtió a Bioceres en un actor relevante dentro de la innovación agrícola argentina.

En su ejercicio fiscal cerrado el 30 de junio de 2026, BIOX registró ingresos por aproximadamente US$238,3 millones, un 18% menos que el año anterior. También informó una pérdida neta de US$54,4 millones en sus operaciones continuadas.

La compañía vinculó parte de la caída de sus ventas con la reorganización del negocio de semillas y la reducción de actividades relacionadas con HB4. En paralelo, avanzó con medidas de reducción de costos y cambios en su estructura comercial.

La situación bursátil también presenta dificultades. En septiembre, el Nasdaq le concedió un plazo adicional hasta marzo de 2027 para recuperar el cumplimiento del requisito de cotización mínima de US$1 por acción.

La distinción es fundamental: la liquidación propuesta por Moolec no equivale a una liquidación de BIOX. Esta última mantiene su propia estructura societaria y deberá afrontar por separado sus desafíos financieros.

Qué significa la crisis de Bioceres para el agro argentino

El caso tiene una dimensión que excede el conflicto entre accionistas. Bioceres fue uno de los proyectos empresariales que contribuyeron a posicionar a la Argentina en el desarrollo de biotecnología aplicada a la agricultura.

Su crecimiento estuvo vinculado con la inversión científica, el desarrollo de semillas y la expansión internacional de tecnologías destinadas a mejorar la productividad del campo.

La fragmentación del grupo plantea interrogantes sobre el destino de las participaciones accionarias, la financiación de nuevos desarrollos y la continuidad de determinados proyectos empresariales. No obstante, el alcance sobre empleos, establecimientos y líneas de investigación dependerá de las decisiones de cada sociedad involucrada.

Desde una perspectiva económica, el episodio también refleja los riesgos de estructuras corporativas complejas, con compañías radicadas en distintos países y obligaciones financieras vinculadas entre sí.

La pérdida de control sobre activos estratégicos y las dificultades para refinanciar compromisos terminaron modificando una organización empresarial que había alcanzado proyección internacional.

El 20 de octubre, una fecha decisiva para Moolec

La próxima instancia será la asamblea de accionistas del 20 de octubre, en la que se definirá si Moolec Science avanza formalmente hacia su liquidación voluntaria.

En caso de aprobarse, los liquidadores designados deberán conducir el procedimiento conforme a las normas aplicables. El proceso abrirá una nueva etapa para determinar el destino de los activos, las obligaciones pendientes y los eventuales derechos de los accionistas.

Si la propuesta no obtiene los votos necesarios, el directorio deberá evaluar cómo continuar frente a las dificultades de financiamiento reconocidas por la propia compañía.

La decisión tendrá impacto en una estructura empresarial que ya sufrió la quiebra de su histórica sociedad argentina y la separación de varios de sus activos más importantes.

Bioceres S.A. ya fue declarada en quiebra, Moolec busca liquidarse y BIOX intenta sostener sus operaciones. Tres situaciones jurídicas diferentes que muestran hasta qué punto cambió el entramado de uno de los nombres emblemáticos de la biotecnología agrícola argentina.

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