19 de octubre de 2026

Economía

Economía. Nissan deja de operar directamente en la Argentina y entrega el negocio a dos grupos locales

La automotriz japonesa confirmó que los grupos argentinos SIMPA y Tagle asumirán la representación de la marca antes de fin de año. El nuevo esquema apunta a comercializar 18.000 vehículos anuales, incorporar modelos y mantener la red de concesionarios. La compañía también aclaró qué ocurrirá con las garantías, los repuestos y los planes de ahorro.

Nissan dejará de operar como filial directa en Argentina y transferirá su negocio comercial a los grupos empresarios SIMPA y Tagle, en el marco de una reestructuración internacional destinada a reducir costos y mejorar su rentabilidad. La automotriz japonesa confirmó que el cambio se concretará antes de que termine 2026 y presentó una nueva estrategia para mantener su presencia en el mercado nacional.

La decisión llega un año después de que Nissan dejara de fabricar la pickup Frontier en Córdoba, un movimiento que marcó el final de su etapa industrial en el país. Ahora, la compañía buscará consolidarse mediante un modelo de importación y distribución local, con una meta de aproximadamente 18.000 vehículos vendidos por año y la continuidad de su red comercial.

Nissan Argentina: quiénes son los nuevos dueños de la operación

La representación comercial de Nissan quedará en manos de dos grupos argentinos con experiencia en la distribución y comercialización de vehículos. Grupo SIMPA tendrá el 80% de participación accionaria, mientras que Grupo Tagle controlará el 20% restante.

SIMPA es una compañía familiar vinculada con la distribución de productos industriales, maquinaria y motocicletas. Actualmente representa marcas internacionales como KTM, Royal Enfield, Husqvarna, Harley-Davidson y Vespa.

Por su parte, Tagle es un grupo empresario de origen cordobés con más de ocho décadas de trayectoria en el sector automotor. Mantiene una relación comercial con Nissan desde 2004 y opera concesionarios de distintas marcas.

El acuerdo fue presentado por ejecutivos de la automotriz japonesa y representantes de los nuevos operadores locales.

Entre los participantes estuvieron Ricardo Flammini, presidente de Nissan Argentina; Guy Rodríguez, presidente de Nissan América Latina; Juan Manuel Hoyos, responsable de Nissan Importers Business Unit; y Martín Schwartz, presidente de Grupo SIMPA.

Durante la presentación, Rodríguez explicó los motivos que llevaron a la compañía a abandonar su esquema de filial directa: "Desde el momento que dejamos de fabricar dejó de convenir ser una subsidiaria. Que la operación la lleve un importador le da más agilidad para las decisiones y no tiene las aprobaciones de una gran corporación", sostuvo el ejecutivo.

Aunque los acuerdos definitivos ya fueron firmados, el traspaso todavía debe cumplir determinadas condiciones contractuales. La compañía prevé completar ese proceso antes de finalizar el año.

Qué pasará con los concesionarios

Uno de los principales interrogantes tras el anuncio fue qué ocurrirá con los clientes que ya tienen vehículos Nissan o mantienen operaciones comerciales con la marca. La empresa aclaró que el cambio de administración no significa su salida del mercado argentino.

La nueva estructura conservará los contratos con 21 grupos concesionarios, que actualmente operan alrededor de 60 puntos de venta y atención distribuidos en distintas provincias.

Además, Nissan aseguró que continuarán los servicios de posventa, el abastecimiento de repuestos y accesorios y las garantías vigentes. La compañía también confirmó que el Nissan Plan de Ahorro seguirá funcionando bajo el nuevo esquema comercial.

Flammini remarcó que la transición busca preservar las obligaciones asumidas con los compradores y mantener los estándares de atención establecidos por la marca.

Por su parte, Schwartz sintetizó el objetivo de los nuevos operadores: "Queremos que el cliente no se entere de que Nissan cambió de dueño".

En términos comerciales, la prioridad será evitar interrupciones en la atención y sostener la confianza de quienes ya utilizan vehículos de la automotriz japonesa. Sin embargo, el proceso de transición todavía deberá completarse y será necesario observar cómo se implementan las nuevas responsabilidades administrativas.

El nuevo plan de Nissan: vender 18.000 autos por año

La estrategia de los grupos SIMPA y Tagle apunta a fortalecer la participación de Nissan dentro del mercado automotor argentino. La meta anunciada es alcanzar aproximadamente 18.000 unidades anuales, equivalentes a una participación de mercado estimada de entre 2,5% y 3%. El objetivo estará acompañado por una renovación de productos y una mayor flexibilidad para definir qué vehículos importar.

Nissan anticipó que continuará con su programa de renovación de gama, que contempla seis nuevos modelos y tres tecnologías adicionales de electrificación dentro de su estrategia regional.

No obstante, la empresa todavía no confirmó que todos esos lanzamientos lleguen al mercado argentino ni presentó un calendario definitivo de incorporación de productos.

Los nuevos importadores deberán evaluar qué modelos resultan más competitivos según los precios, las condiciones comerciales y la disponibilidad internacional. La compañía también analizará oportunidades de abastecimiento desde distintos mercados, incluidos países del Mercosur, México y otras regiones. Este esquema permitirá adaptar la oferta local sin depender exclusivamente de una estructura industrial instalada en Argentina.

Qué pasará con la Nissan Frontier y los autos importados de México

La Nissan Frontier ocupa un lugar central en la nueva estrategia comercial. La pickup dejó de producirse en la planta de Santa Isabel, Córdoba, en octubre de 2025, cuando finalizó la fabricación local que compartía con Renault.

Desde entonces, Nissan reorganizó su esquema regional de producción y concentró el abastecimiento de determinados vehículos en México. Sin embargo, la importación desde ese país enfrenta dificultades por la situación del Acuerdo de Complementación Económica N.º 55 (ACE 55).

El mecanismo permitía importar automóviles mexicanos bajo determinadas condiciones comerciales sin pagar el arancel extrazona del 35%. El cupo correspondiente venció en marzo y todavía no había sido renovado al momento de la presentación del nuevo esquema comercial.

La falta de un acuerdo actualizado genera incertidumbre sobre las condiciones de ingreso de vehículos producidos en México. Flammini explicó que la fabricación de Frontier destinada al mercado argentino comenzó en septiembre, mientras que la producción del Nissan Versa para el país estaba prevista para iniciarse durante octubre.

Frente a las dificultades comerciales, Guy Rodríguez aseguró que la marca no abandonará el segmento de pickups: "Vamos a traer una pickup, si no sale el acuerdo con México en breve lo vamos a gestionar de otros mercados", afirmó.

La definición es relevante porque Frontier fue uno de los principales productos de Nissan en Argentina y conserva una presencia importante en el mercado de camionetas medianas.

Qué pasará con los empleados de Nissan Argentina

La reorganización también tendrá consecuencias sobre la estructura laboral de la compañía. Actualmente, la filial argentina cuenta con un equipo de aproximadamente 60 a 70 trabajadores vinculados con sus operaciones comerciales y administrativas.

Según lo informado por la automotriz, algo más del 80% del personal pasará a trabajar bajo la nueva administración. Los empleados restantes permanecerán temporalmente en Nissan Argentina para completar las tareas relacionadas con el cierre de la operación directa.

El proceso forma parte de una transformación que comenzó con el final de la producción industrial en Córdoba y continúa con la transferencia de las actividades comerciales.

Hasta el momento, no se difundió un detalle completo sobre la situación contractual de cada trabajador ni sobre eventuales cambios posteriores a la transición.

Por qué Nissan decidió cambiar su negocio en Argentina

La salida del esquema de filial directa responde a una reestructuración global conocida como Re:Nissan, anunciada por la automotriz japonesa en mayo de 2025. El programa tiene como objetivo reducir costos, simplificar operaciones y recuperar competitividad en distintos mercados internacionales.

Nissan enfrentaba una capacidad industrial superior a sus necesidades comerciales, con instalaciones preparadas para fabricar más de cinco millones de vehículos anuales frente a ventas cercanas a los 3,5 millones. La diferencia impulsó una revisión de su estructura productiva y comercial.

En Argentina, uno de los primeros movimientos fue el cierre de la etapa de fabricación de Frontier en la planta cordobesa. La producción de esa camioneta había comenzado en 2018, dentro de un proyecto industrial conjunto con Renault que también contemplaba inicialmente a Mercedes-Benz.

La finalización de ese esquema dejó a Nissan sin producción local, lo que redujo la necesidad de mantener una filial comercial dependiente directamente de la casa matriz. El cambio también forma parte de una estrategia aplicada en otros países latinoamericanos.

La compañía ya había transferido sus operaciones comerciales de Chile y Perú al grupo Astara, utilizando un modelo de importación independiente. Una vez concretado el traspaso argentino, el país pasará a integrarse a Nissan Importers Business Unit (NIBU), la división regional que supervisa este tipo de operaciones.

Cómo impacta la decisión en la industria automotriz argentina

La transformación de Nissan representa otro cambio en el funcionamiento del sector automotor nacional. La marca japonesa pasa de un esquema que incluía fabricación local y comercialización directa a otro concentrado en la importación y distribución de vehículos.

Este movimiento refleja la reorganización de las cadenas internacionales de producción y la búsqueda de mayor eficiencia por parte de las automotrices.

Para el mercado argentino, la nueva estructura podría facilitar la llegada de modelos provenientes de diferentes países, siempre que las condiciones comerciales y regulatorias lo permitan. Sin embargo, la continuidad de la marca no equivale a la recuperación de la producción industrial que Nissan abandonó en Córdoba.

El impacto también dependerá de la capacidad de los nuevos operadores para sostener precios competitivos, garantizar el abastecimiento y ampliar las ventas. En ese contexto, las negociaciones comerciales entre Argentina y México serán relevantes para determinar la disponibilidad de modelos como Frontier y Versa.

Para los consumidores, el dato principal es que la automotriz anunció la continuidad de su actividad, sus concesionarios y sus servicios. Nissan dejará de ser una filial directa, pero no desaparecerá del mercado argentino. Con SIMPA y Tagle al frente de la nueva operación, la compañía buscará vender 18.000 vehículos por año y recuperar protagonismo en un sector que atraviesa una transformación industrial y comercial.

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