20 de octubre de 2026
Esta técnica permite obtener información científica sobre las causas de muerte sin autopsia invasiva, preservando la integridad del cuerpo, respetando las convicciones religiosas y agilizando los entierros. Un avance que une ciencia, justicia y dignidad humana.
El
Rabinato de AMIA viene promoviendo desde hace tiempo la incorporación de
alternativas a las autopsias tradicionales, que permitan avanzar en el
esclarecimiento de las causas de muerte y, al mismo tiempo, preservar la
integridad del cuerpo y respetar las convicciones religiosas de las personas y
sus familias.
En
ese camino, el Superior Rabinato de la República Argentina, que funciona en el
seno de AMIA, acercó a las autoridades del Ministerio de Salud de la provincia
de Buenos Aires la inquietud de incorporar nuevas tecnologías para los estudios
post mortem. A partir de ese planteo, el Rabinato de AMIA y el Ministerio de
Salud bonaerense trabajaron en la implementación de alternativas tecnológicas
que contribuyan a modernizar las prácticas médico-forenses y a compatibilizar
las necesidades de la investigación judicial con el respeto por las creencias
de las personas y sus familias.
En
ese marco, ayer por la tarde se realizó en el Hospital Provincial Zonal General
de Agudos General Manuel Belgrano, en la localidad bonaerense de Villa Zagala,
partido de San Martín, la primera tomografía post mortem del país. El estudio
se practicó a un joven de 20 años, cuya identidad no trascendió, en el marco de
una investigación destinada a esclarecer las circunstancias de su
fallecimiento.
La
realización de este procedimiento fue posible en el marco de la Resolución P.G.
N.º 1498/24, firmada en diciembre de 2024 por el procurador general de la
provincia de Buenos Aires, Julio Marcelo Conte-Grand, que aprobó el protocolo
para la implementación de la virtopsia (autopsia virtual o no invasiva) en el
ámbito de los fiscales y forenses bonaerenses.
Desde
el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires señalaron que el
procedimiento fue posible gracias a la nueva tecnología que se sumó al sistema
sanitario bonaerense, que permitirá a partir de ahora realizar este tipo de
intervenciones no invasivas.
"La
incorporación de este tipo de tecnología es una decisión estratégica para
fortalecer la red bonaerense y mejorar las herramientas con las que cuentan los
equipos profesionales. En el caso de los tomógrafos, se incorporaron 30 equipos
nuevos, de los cuales 10 cuentan con software de inteligencia artificial que
asiste al equipo de salud y contribuye a prevenir errores involuntarios. Esto
representa un incremento del 43% desde 2019", señalaron fuentes del ministerio
de Salud de la provincia de Buenos Aires.
"Este
procedimiento es innovador en el país, y como todo avance, que sea en
hospitales de la Provincia de Buenos Aires nos llena de orgullo. Tener un
sistema preparado para hacer atención y cuidados de pacientes, pero también que
pueda usar conocimiento y tecnologías novedosas en los cuerpos post mortem,
aporta a una mirada integral y más amplia de lo que hasta hace un tiempo
concebíamos como parte del derecho a la salud", aseguró el ministro de Salud
bonaerense, Nicolás Kreplak.
La
tomografía computada post mortem es una herramienta de diagnóstico por imágenes
que posibilita examinar estructuras internas, identificar lesiones y detectar
hallazgos relevantes para la investigación médico-legal. Las imágenes obtenidas
pueden conservarse y ser analizadas posteriormente por especialistas.
Esta
tecnología permite obtener información científica que puede contribuir a
determinar las causas de muerte sin recurrir, en una primera instancia, a una
autopsia convencional con intervenciones invasivas.
Tras
la realización de este primer procedimiento, el Gran Rabino de AMIA, Eliahu
Hamra, destacó la importancia de avanzar en nuevas metodologías que contemplen
tanto las necesidades científicas como el respeto por las convicciones
religiosas.
"Desde
hace un tiempo comenzamos a trabajar desde el Rabinato de AMIA en la promoción
de alternativas a las autopsias tradicionales, con el objetivo de preservar la
integridad del cuerpo de la persona fallecida, y que permitan compatibilizar
las necesidades de la investigación médico-legal con el respeto por las
convicciones de las personas y sus familias. La realización de esta primera
tomografía post mortem en el país representa un avance importante en ese
sentido", expresó.
"Desde
el Rabinato trabajamos para resguardar el honor de las personas fallecidas y
contribuir a que los entierros puedan realizarse con la mayor celeridad
posible, siempre con el debido respeto y cuidado. La incorporación de esta
nueva técnica se inscribe en ese mismo camino", agregó.
Al
explicar el trabajo desarrollado en los últimos años para avanzar en la
implementación de este tipo de tecnología, el Gran Rabino de AMIA mencionó
también la tarea conjunta que se desarrolló con la Corte Suprema de Justicia y
la Procuración General de la Nación.
Además
del Gran Rabino de AMIA, estuvieron presentes al momento de realizarse el
procedimiento el director del hospital Provincial Zonal General de Agudos
General Manuel Belgrano y especialista en diagnóstico por imágenes, Nicolás
Rodríguez; el fiscal Gastón Larramendi, a cargo de la fiscalía de Vicente López
Oeste; el subsecretario de Políticas de Cuidado en Salud, Jonatan Konfino; el
superintendente de la Policía Científica de la provincia de Buenos Aires,
Daniel Gustavo Mierzynski; y el director de Sepelios Comunitarios de AMIA,
Salvador Auday.
La
experiencia internacional demuestra que esta nueva tecnología permite obtener
información de enorme valor científico y pericial, especialmente en casos donde
la determinación de la causa de muerte puede realizarse mediante técnicas por
imágenes de alta complejidad.
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