23 de octubre de 2026
Según un video publicado por una compañera de 18 años (abanderada del colegio), un grupo la insultó, se burló de su cuerpo y de un video íntimo que había circulado meses antes, y le arrojó una bebida encima. En la grabación la joven admite: "Yo lo estaba disfrutando". El caso se suma a una denuncia previa por difusión no consentida de material íntimo, por la que hay tres adolescentes imputados. Hay dos investigaciones judiciales abiertas y el Ministerio de Educación de Catamarca intervino.
Una adolescente de 17 años del Colegio Privado Pía Di Doménico, de San Fernando del Valle de Catamarca, fue víctima de insultos, burlas, agresiones físicas y referencias a un video íntimo durante el viaje de egresados a Bariloche (3 al 11 de octubre).
El caso se hizo público tras la difusión de un video grabado por una de las participantes -una alumna de 18 años que oficia de abanderada de la bandera nacional- y derivó en investigaciones judiciales y en la intervención del Ministerio de Educación provincial.
Según el relato de la propia estudiante que publicó la grabación (difundida el 17 de octubre en Instagram, inicialmente en su círculo de "mejores amigos"), el episodio principal ocurrió en un boliche durante la última noche del viaje. Allí, un grupo de compañeras rodeó a la adolescente, le arrojó el contenido de un vaso sobre la cabeza, la insultó y se burló de su aspecto físico (cabello, cuerpo) y de un video de contenido sexual que había circulado meses antes.
En la grabación, la joven de 18 años afirmó: "Nosotras no parábamos", "Yo lo estaba disfrutando" y describió cómo cantaban alusiones como "papo filtrado". También relató que, de regreso al hotel, se enteró que la víctima había sufrido un "brote psicótico" (se lastimaba los ojos y se arrancaba el pelo) y reconoció haberlo disfrutado. Añadió que el hostigamiento era sistemático: "Cada vez que teníamos oportunidad de barbearla, la barbeábamos".
Antecedentes:
difusión no consentida de material íntimo
El hostigamiento no comenzó en Bariloche. Meses antes (alrededor de abril/junio), tres estudiantes habrían accedido sin autorización al celular de la adolescente y obtenido material íntimo que luego circuló entre compañeros.
La causa, a cargo del fiscal penal juvenil Guillermo Narváez, imputa a los tres por presunta producción y distribución de representaciones de menores de 18 años en actividades sexuales explícitas. Uno de ellos se disculpó, cambió de colegio y no participó del viaje; los otros dos sí viajaron.
La familia de la víctima había denunciado el hecho y la joven prácticamente no asistía a clases presenciales desde entonces, cursando de forma virtual y recibiendo tratamiento por ansiedad, depresión y angustia. Los padres (Rodrigo y Noelia) prepararon terapéuticamente a su hija durante dos meses para que pudiera viajar.
Tras el episodio en el boliche, la adolescente sufrió una crisis de salud mental que requirió atención. Según sus padres, en una llamada de madrugada lloraba desconsolada; los coordinadores del viaje (operado por Travel Rock) y una médica la contuvieron. La situación agravó un cuadro previo y, según la familia, aparecieron conductas de ideación suicida. Actualmente recibe atención multidisciplinaria y suspendió actividades escolares y sociales.
Investigaciones
judiciales y respuesta institucional
Hay dos líneas de investigación abiertas. Además de la causa por el material íntimo (Narváez), la fiscal Paola González Pinto investiga el hostigamiento sistemático y el eventual daño psicológico. Una asesora de menores presentó una denuncia de oficio tras conocer el video, y los padres anticiparon que radicarán una nueva denuncia penal contra la joven que lo difundió.
El Ministerio de Educación y Trabajo de Catamarca intervino y pidió explicaciones al colegio sobre las medidas de protección.
El Colegio Pía Di Doménico emitió un comunicado en el que afirmó haber actuado "con responsabilidad y celeridad" desde que tomó conocimiento de los hechos y haber puesto la situación a disposición de las autoridades. Sin embargo, la familia y parte de la comunidad local cuestionan la falta de prevención efectiva (la víctima compartió el viaje con dos de los investigados por el material íntimo) y sostienen que docentes tenían conocimiento de la filmación previa.
La Justicia deberá determinar las responsabilidades individuales, el alcance del daño y si hay más estudiantes involucrados.
El caso generó fuerte repercusión en Catamarca y a nivel nacional, reactivando el debate sobre el bullying escolar, la violencia digital, la protección de menores en viajes de egresados y la responsabilidad de las instituciones educativas. Las investigaciones continúan.
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