23 de octubre de 2026
Teherán advirtió que responderá con ataques si Estados Unidos e Israel reanudan los bombardeos masivos. La amenaza fue formulada por Mohsen Rezaei, uno de los máximos responsables de seguridad del país islámico. La posibilidad de una nueva escalada genera preocupación por el petróleo, las comunicaciones y la economía mundial.
Irán amenazó con atacar instalaciones petroleras, centros de datos, infraestructura de inteligencia artificial y cables submarinos de internet en el Golfo Pérsico si Estados Unidos e Israel lanzan una nueva ofensiva militar contra su territorio. La advertencia fue formulada por Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní y excomandante de la Guardia Revolucionaria, en medio del recrudecimiento de las tensiones con Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu.
La declaración representa una ampliación de los posibles objetivos de represalia de Teherán, que hasta ahora había concentrado buena parte de sus operaciones militares en bases estadounidenses, instalaciones estratégicas y rutas marítimas de la región. Según funcionarios iraníes, una nueva campaña de bombardeos podría desencadenar una respuesta que alcance infraestructuras económicas y tecnológicas de hasta siete países del Golfo. El objetivo declarado es elevar el costo de una eventual ofensiva, en un escenario en el que las negociaciones entre Washington y Teherán continúan sin alcanzar un acuerdo definitivo.
La advertencia de Mohsen Rezaei fue difundida durante una entrevista concedida al medio estadounidense Drop Site News, en la que aseguró que Irán conserva capacidades militares para responder a una nueva ofensiva. El funcionario sostuvo que las instalaciones vinculadas con la economía estadounidense en Medio Oriente podrían convertirse en objetivos si el conflicto vuelve a intensificarse, incluidos activos energéticos y tecnológicos que anteriormente no habían sido considerados blancos prioritarios.
Rezaei planteó que su país no está dispuesto a aceptar una situación en la que su infraestructura económica sea atacada mientras las instalaciones de otros países que contribuyen a sostener las operaciones estadounidenses permanezcan fuera del conflicto. Bajo ese argumento, advirtió que los gobiernos regionales que participen de las medidas de presión económica contra Irán podrían enfrentar represalias. Sin embargo, aclaró que la intención declarada de Teherán no es destruir por completo el sistema energético del golfo Pérsico, sino advertir sobre los costos que tendría una nueva confrontación.
La amenaza adquiere especial relevancia porque la región concentra algunas de las mayores instalaciones de producción, refinación y exportación de hidrocarburos del mundo. Países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Bahréin albergan activos estratégicos para el abastecimiento internacional de petróleo y gas. Un ataque contra esa infraestructura podría afectar las operaciones energéticas, aumentar los costos del transporte y provocar nuevas tensiones sobre los precios internacionales.
El comandante del Ejército regular iraní, Amir Hatami, también respaldó la postura de endurecimiento militar al asegurar que el país se encuentra preparado para desarrollar una guerra asimétrica. Este concepto refiere a estrategias que no dependen exclusivamente de enfrentar a un adversario con capacidades militares equivalentes, sino que pueden incluir ataques contra objetivos estratégicos, operaciones indirectas y otras formas de presión.
Uno de los aspectos más novedosos de la advertencia iraní es la inclusión de infraestructura tecnológica entre los posibles objetivos militares. Rezaei sostuvo que los centros de datos, las instalaciones de inteligencia artificial y los cables de telecomunicaciones submarinos podrían ser atacados si se reanudan las operaciones de gran escala contra Irán. La amenaza apunta a activos utilizados por empresas tecnológicas, operadores de comunicaciones y servicios digitales que funcionan en distintos países de Medio Oriente.
El tema adquirió una nueva dimensión después de que funcionarios vinculados con la Guardia Revolucionaria iraní señalaran la existencia de siete grandes cables de comunicaciones que atraviesan el estrecho de Ormuz. Estas conexiones forman parte de las redes que permiten transmitir información entre países del Golfo y otros destinos internacionales. Su interrupción podría provocar dificultades en servicios de internet, operaciones financieras, sistemas empresariales y plataformas que dependen del procesamiento de datos.
Este viernes 23 de octubre, dos altos funcionarios de seguridad iraníes afirmaron a Reuters que Teherán desarrolló planes para atacar cables submarinos si se produce una nueva ofensiva estadounidense-israelí. Uno de ellos aseguró que Irán también podría intentar impedir las tareas de reparación para prolongar las interrupciones. Sin embargo, ninguno detalló públicamente cómo se ejecutarían esas operaciones ni presentó pruebas que permitan evaluar su viabilidad.
El riesgo debe interpretarse con una distinción importante. Aunque los cables submarinos transportan alrededor del 99% del tráfico mundial de internet, menos del 1% del ancho de banda internacional atraviesa el estrecho de Ormuz, según estimaciones de la consultora especializada TeleGeography citadas por Reuters. Por ese motivo, un eventual ataque podría generar perturbaciones importantes en las comunicaciones regionales, pero no implica necesariamente un apagón global de internet.
Las declaraciones iraníes se producen en un contexto de creciente incertidumbre sobre la estrategia militar de Estados Unidos e Israel. La guerra iniciada el 28 de febrero de 2026 atravesó distintas etapas de enfrentamientos, bloqueos y negociaciones diplomáticas que no lograron establecer una solución estable. Ahora, las advertencias sobre una posible nueva campaña de bombardeos masivos reactivaron los temores a una ampliación del conflicto.
Según informaciones difundidas por medios estadounidenses, Trump y Netanyahu analizaron la posibilidad de ejecutar nuevas operaciones contra objetivos militares e instalaciones estratégicas iraníes. La discusión se desarrolla mientras ambos mandatarios enfrentan procesos electorales importantes: Israel celebrará elecciones legislativas el 27 de octubre, mientras que Estados Unidos tendrá sus comicios de mitad de mandato el 3 de noviembre.
No obstante, la existencia de conversaciones militares no significa que una ofensiva ya haya sido autorizada. La Casa Blanca aseguró a Drop Site News que Estados Unidos no atacaría a Irán antes de las elecciones legislativas estadounidenses. Esa declaración no despeja completamente las dudas sobre lo que podría ocurrir después de los comicios, pero obliga a diferenciar los preparativos y las especulaciones de una decisión militar confirmada.
En paralelo, las autoridades iraníes sostienen que las negociaciones con Washington siguen abiertas, aunque condicionadas por desacuerdos sobre las sanciones económicas y la circulación marítima en el estrecho de Ormuz. Teherán reclama garantías para evitar una nueva ofensiva y rechaza abandonar sus mecanismos de presión antes de que Estados Unidos cumpla los compromisos exigidos. La distancia entre ambas posiciones mantiene abierto el riesgo de un nuevo deterioro diplomático.

El estrecho de Ormuz constituye uno de los puntos estratégicos más sensibles del conflicto porque conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y las rutas marítimas del comercio internacional. Por esa vía circulan grandes volúmenes de hidrocarburos producidos en Medio Oriente, lo que convierte cualquier alteración de la navegación en un factor de riesgo para los mercados energéticos. Durante los últimos meses, la zona registró ataques contra embarcaciones, restricciones y disputas relacionadas con el control de los movimientos comerciales.
Una nueva escalada podría elevar los costos de los seguros marítimos, dificultar los embarques y aumentar la incertidumbre sobre la disponibilidad de petróleo y gas. Sin embargo, la evolución de los precios dependerá de la magnitud de las interrupciones, de la capacidad de los productores para utilizar rutas alternativas y de la respuesta de los países consumidores. Por lo tanto, aunque las amenazas pueden influir sobre las expectativas del mercado, no es posible anticipar una suba determinada del barril únicamente a partir de las declaraciones iraníes.
El impacto económico podría extenderse más allá del sector energético. Los centros de datos y las redes de comunicaciones forman parte de la infraestructura utilizada por bancos, empresas de transporte, operadores comerciales y servicios tecnológicos. Una interrupción prolongada en determinados países del Golfo podría provocar dificultades operativas y financieras, especialmente si coincidiera con daños en puertos, refinerías o sistemas eléctricos.
La posibilidad de combinar ataques convencionales con operaciones contra infraestructura digital refleja un cambio relevante en la naturaleza de los riesgos asociados al conflicto. La dependencia de servicios tecnológicos y sistemas interconectados amplía el alcance económico de una eventual confrontación, incluso cuando los ataques se concentran en una región geográfica específica.
Aunque la Argentina no participa directamente del enfrentamiento militar, una escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel podría tener consecuencias indirectas sobre su economía. Los principales canales de transmisión serían los precios internacionales de la energía, los costos del transporte y las condiciones financieras globales, variables que influyen sobre las exportaciones, las importaciones y las decisiones de inversión.
Un incremento sostenido del precio del petróleo podría favorecer los ingresos por exportaciones de las empresas productoras de hidrocarburos, particularmente las vinculadas con Vaca Muerta. Sin embargo, también podría encarecer determinados combustibles, insumos industriales y servicios logísticos, dependiendo de la estructura de costos y de las condiciones del mercado local. Por ese motivo, un petróleo internacional más caro no representa necesariamente un beneficio uniforme para toda la economía argentina.
La incertidumbre geopolítica también puede generar movimientos en los mercados financieros internacionales y modificar las decisiones de inversión. Para países como la Argentina, que buscan ampliar sus exportaciones y atraer capitales, una etapa de mayor volatilidad puede introducir dificultades adicionales. El impacto concreto dependerá de la duración del conflicto y de la magnitud de las eventuales alteraciones comerciales.
La principal incógnita es si las advertencias de Teherán funcionarán como una herramienta de disuasión o si terminarán anticipando una nueva etapa de enfrentamientos. Los dirigentes iraníes sostienen que una ofensiva adicional recibiría una respuesta más amplia que las anteriores, mientras que Estados Unidos e Israel mantienen abiertas sus opciones militares. Las negociaciones diplomáticas continúan siendo una alternativa, aunque hasta el momento no consiguieron resolver las diferencias centrales.
El alcance de cualquier represalia dependerá de las decisiones políticas y militares que adopten los países involucrados. Las amenazas contra instalaciones petroleras, centros de datos y cables de internet representan escenarios anunciados por funcionarios iraníes, no ataques futuros confirmados. Tampoco está demostrado que Teherán pueda ejecutar simultáneamente todas las operaciones que menciona.
Irán busca dejar en claro que una nueva ofensiva estadounidense-israelí podría tener consecuencias económicas y tecnológicas más allá de su territorio. La amenaza de ampliar los objetivos militares a infraestructura energética y digital convierte la seguridad del golfo Pérsico en una preocupación que alcanza a gobiernos, empresas y mercados internacionales. El desarrollo de las conversaciones diplomáticas y las próximas decisiones de Washington e Israel serán determinantes para conocer si la tensión deriva en otra escalada militar.
Comentarios
0Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.
Iniciá sesión para dejar tu comentario
Iniciar sesiónCargando comentarios...
Denunciar comentario