24 de octubre de 2026
El Presidente celebró el fallo que lo sobreseyó junto a Karina Milei y acusó a sectores opositores de intentar desestabilizar a su Gobierno. Durante la cena de la Fundación Faro también apuntó contra periodistas y economistas, defendió el ajuste fiscal y volvió a referirse a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.
El presidente Javier Milei celebró su sobreseimiento en la causa $LIBRA y acusó a sus adversarios políticos de haber impulsado una operación para intentar desplazarlo del poder. Durante un discurso pronunciado el viernes 23 de octubre de 2026 en la cena anual de la Fundación Faro, el mandatario cuestionó a sectores de la oposición y del periodismo, defendió la política económica de su administración y sostuvo que la resolución judicial confirmó su posición frente a las denuncias relacionadas con la criptomoneda.
Las declaraciones se produjeron después de que el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi resolviera sobreseer al Presidente, a su hermana Karina Milei y a otros nueve investigados en el expediente iniciado por el lanzamiento del token $LIBRA, ocurrido en febrero de 2025. El magistrado hizo lugar al requerimiento del fiscal Eduardo Taiano y consideró que los hechos denunciados no configuraban los delitos investigados. La decisión representa un resultado judicial favorable para los involucrados, aunque todavía existen recursos pendientes vinculados con la participación de los inversores denunciantes.
El Presidente comenzó su intervención con una fuerte crítica a quienes promovieron cuestionamientos por su participación en la difusión de la criptomoneda. Milei reclamó una reparación por lo que describió como "un año, ocho meses y nueve días de mentiras, calumnias e injurias" y sostuvo que las acusaciones habían perjudicado su imagen y la investidura presidencial. Además, interpretó el fallo como una confirmación de que existió una operación política y mediática en su contra.
En ese contexto, el mandatario lanzó una de las frases centrales de la noche: "Intentaron un golpe de Estado por la vía institucional y no pudieron, ¡porque somos honestos, porque estamos limpios!"
La afirmación fue recibida con aplausos durante el encuentro organizado por la Fundación Faro, espacio político e intelectual conducido por Agustín Laje. Milei también destacó la actuación de la Justicia y sostuvo que las instituciones republicanas habían funcionado correctamente frente a lo que consideró presiones externas sobre el expediente.
El jefe de Estado extendió sus cuestionamientos al periodismo y mencionó a Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodríguez, Natalia Volosín y Luis Novaresio, entre otros comunicadores que abordaron la investigación. En sus publicaciones posteriores al fallo, utilizó expresiones como "periodistas ensobrados, mercenarios de la mentira" y acusó a determinados medios de haber participado en una campaña destinada a perjudicar a su administración. Se trata de acusaciones formuladas por el Presidente y no de conclusiones establecidas por la resolución judicial.
La intervención tuvo lugar ante funcionarios nacionales, empresarios y representantes diplomáticos. Entre los asistentes estuvieron Karina Milei, el ministro de Economía Luis Caputo, el canciller Pablo Quirno, la senadora Patricia Bullrich, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem, el asesor Santiago Caputo y el jefe de Gabinete Diego Santilli. También participaron el embajador estadounidense Peter Lamelas, el presidente de YPF Horacio Marín y empresarios como Martín Migoya, de Globant.
Después de referirse a la causa judicial, Milei desarrolló una defensa de su programa económico y reivindicó los resultados de las medidas fiscales adoptadas desde diciembre de 2023. El Presidente sostuvo que la reducción del gasto público y la baja de impuestos permitieron devolver recursos al sector privado, una afirmación que presentó como uno de los principales resultados de su gestión.
"Le devolvimos a los argentinos, entre el ajuste fiscal y la baja de impuestos, diecinueve puntos del PBI", aseguró el mandatario.
En esa misma intervención, afirmó que las medidas representaron más de US$100.000 millones y defendió la orientación liberal de su Gobierno. Esas cifras corresponden a la evaluación presidencial de su programa y deben distinguirse de una medición independiente sobre la evolución del ingreso disponible de los hogares.
Milei también dedicó parte de su discurso a cuestionar a los economistas que recomiendan estimular la demanda para recuperar la actividad. Los calificó de "econochantas" y sostuvo que esas propuestas podrían generar nuevas presiones inflacionarias, especialmente en un escenario en el que considera que todavía existe un exceso de dinero en la economía.
El Presidente utilizó una expresión particularmente dura para rechazar la posibilidad de aumentar la emisión monetaria: "Tengo sobrante monetario y quieren que emita, es tirar más leña al fuego; son piromaníacos", afirmó.
Según su interpretación, la desaceleración del crecimiento económico se encuentra relacionada con factores externos y con la incertidumbre política generada por iniciativas que, a su juicio, amenazaron el equilibrio fiscal. Milei también atribuyó parte de las dificultades de la actividad a proyectos impulsados por sectores opositores y a los intentos de juicio político promovidos durante su administración.
De esta manera, el mandatario vinculó la defensa del programa económico con sus críticas a la oposición. Su argumento central fue que una respuesta basada en mayor emisión y expansión del gasto no permitiría resolver las dificultades productivas y podría complicar el proceso de desinflación.
Las declaraciones se produjeron en un momento en el que distintos organismos internacionales revisaron a la baja sus previsiones de crecimiento para Argentina. La discusión sobre la evolución de la actividad, el empleo y el consumo continúa siendo uno de los principales ejes de la agenda económica, aunque las causas de la desaceleración son objeto de interpretaciones diferentes entre el Gobierno y los analistas privados.
El discurso también incluyó un extenso desarrollo ideológico sobre la historia política y económica de Occidente. Milei sostuvo que parte de los problemas de las sociedades contemporáneas se originaron en el abandono de principios vinculados con la propiedad privada, los contratos y la libertad individual. En ese marco, volvió a cuestionar al comunismo, al fascismo y a distintas corrientes de izquierda.
"Así es como empezó la traición de Occidente contra sí mismo", afirmó el mandatario, antes de plantear que el debilitamiento de esos principios permitió el avance de movimientos autoritarios.
El Presidente también cuestionó la influencia del comunismo en instituciones políticas, espacios culturales y organizaciones sociales. Según su interpretación histórica, esos procesos contribuyeron al deterioro institucional de distintos países y al retroceso económico argentino. Se trató de una exposición ideológica del jefe de Estado, no de un diagnóstico compartido necesariamente por historiadores o especialistas.
En otros tramos de su presentación, Milei se refirió a la situación de Europa y expresó preocupación por las políticas migratorias y los cambios demográficos del continente. También cuestionó a dirigentes europeos y volvió a defender su visión sobre el papel de Estados Unidos y América en la política internacional.
Las referencias formaron parte de un discurso que combinó asuntos judiciales, política económica y definiciones ideológicas, con el objetivo de reafirmar las posiciones del oficialismo ante funcionarios, empresarios y dirigentes vinculados con el espacio libertario.
Otro de los momentos relevantes de la noche estuvo relacionado con la cuestión de las Islas Malvinas. Milei ratificó el reclamo argentino de soberanía y sostuvo que la evolución económica del país podría contribuir a fortalecer su posición internacional.
Al referirse al futuro del archipiélago, el Presidente aseguró que las islas volverán a estar bajo soberanía argentina y vinculó esa expectativa con la recuperación económica que espera para el país. También realizó una evaluación crítica sobre la situación fiscal, tributaria y demográfica del Reino Unido.
"Hemos iniciado el camino para que vuelvan a su legítimo dueño: La Argentina", afirmó.
El mandatario planteó que la Argentina cuenta con fundamentos históricos, jurídicos y geográficos para sostener su reclamo. Además, consideró que una mayor relevancia económica internacional podría fortalecer la capacidad de negociación del país.
Las afirmaciones se producen en un contexto de discusiones diplomáticas sobre los recursos naturales y las actividades económicas desarrolladas en el Atlántico Sur. No obstante, la posición británica sobre la soberanía de las islas no se modificó como consecuencia de estas declaraciones, y el diferendo continúa siendo una cuestión central de la política exterior argentina.

A pesar del sobreseimiento, algunos aspectos de la investigación permanecieron sin una reconstrucción definitiva. Uno de ellos está vinculado con las comunicaciones entre Javier Milei y Mauricio Novelli durante el período cercano al lanzamiento de $LIBRA. Los peritajes permitieron identificar llamadas telefónicas, incluidas algunas realizadas el mismo día de la promoción del activo, pero no determinaron el contenido de esas conversaciones.
También quedaron cuestiones pendientes sobre la trazabilidad de los fondos. Los investigadores identificaron billeteras digitales y reconstruyeron parte de las operaciones, aunque determinados análisis no pudieron completarse por limitaciones técnicas y por la falta de información suficiente de algunas plataformas. Esas dificultades formaron parte del material considerado por el magistrado al evaluar el alcance de las pruebas reunidas.
Otro punto relevante surgió de la documentación recuperada del teléfono de Novelli, donde se encontraron referencias a posibles acuerdos empresariales y contactos vinculados con el proyecto. La Justicia consideró que varios de esos documentos carecían de firmas o de constancias que permitieran acreditar su aceptación y ejecución, por lo que no resultaban suficientes para demostrar una maniobra delictiva.
El fallo también cuestionó el valor de determinados informes periciales por irregularidades relacionadas con el acceso a documentación reservada. Esa circunstancia afectó la valoración de una parte de la prueba digital, aunque no implicó que todos los elementos incorporados a la investigación fueran declarados inválidos.
La Oficina del Presidente difundió un comunicado oficial en el que celebró el sobreseimiento y sostuvo que la investigación había afectado injustamente la imagen del mandatario. El documento respaldó la interpretación de Milei sobre el carácter político de las denuncias y presentó la resolución como una reivindicación de su conducta.
Desde la Casa Rosada destacaron que el juez había considerado que los hechos no encuadraban en una figura penal y defendieron la independencia de la Justicia. La posición oficial también planteó cuestionamientos sobre los recursos públicos destinados a la investigación y sobre el impacto que tuvo el expediente en la imagen institucional de la Presidencia.
El pronunciamiento del Ejecutivo debe distinguirse del contenido estrictamente judicial del fallo. Mientras el Gobierno considera que la decisión demuestra la existencia de una operación política en su contra, la resolución de Martínez de Giorgi se centró en la ausencia de elementos suficientes para configurar los delitos examinados y en la falta de una acusación que permitiera continuar el proceso.
La controversia tuvo consecuencias políticas desde su inicio, debido a que involucró directamente al Presidente y a su hermana en un episodio financiero que generó pérdidas entre inversores. El sobreseimiento modifica el escenario judicial, pero no elimina la posibilidad de que continúe el debate público sobre la responsabilidad política de los funcionarios al promocionar activos financieros.
La resolución dispone el sobreseimiento y el archivo del expediente en la instancia judicial que intervino en la investigación. Sin embargo, todavía existen recursos pendientes ante la Cámara Federal de Casación relacionados con el apartamiento de los inversores que habían participado como querellantes.
Esa situación obliga a diferenciar el dictado del sobreseimiento de una eventual decisión judicial firme, que dependerá de los mecanismos procesales disponibles y de cómo se resuelvan las presentaciones pendientes. Hasta el momento, no se informó una nueva imputación penal contra Milei vinculada con estos hechos ni una decisión que revierta la resolución conocida este viernes.
En términos institucionales, el caso también deja abierto un debate sobre los límites entre la actividad privada y la investidura presidencial. Aunque una publicación se realice desde una cuenta personal, su difusión por parte de un jefe de Estado puede tener consecuencias económicas y generar expectativas entre ciudadanos e inversores. La resolución judicial sostuvo que esas circunstancias no bastaban para configurar los delitos denunciados, pero la discusión sobre los estándares de conducta de los funcionarios públicos pertenece a un plano más amplio que el estrictamente penal.
El sobreseimiento de Javier Milei y Karina Milei representa un resultado judicial favorable para el oficialismo en la causa $LIBRA. El Presidente aprovechó la decisión para denunciar un supuesto intento de golpe institucional y cuestionar a sus adversarios, mientras el expediente dejó interrogantes sobre algunas comunicaciones y operaciones financieras que no pudieron esclarecerse completamente. La evolución de los recursos pendientes determinará si la resolución queda definitivamente consolidada.
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