25 de octubre de 2026

País

País. El Niño agrava las inundaciones en Chaco y Corrientes

La crecida del Paraná y las lluvias obligaron a cientos de familias a dejar sus hogares y complicaron la circulación en zonas ribereñas. En Chaco, el número de personas desplazadas llegó a 1.790, mientras que en Corrientes se habían registrado más de 550 evacuados y autoevacuados.

Las inundaciones en Chaco y Corrientes se agravaron por la crecida de los ríos y las precipitaciones en la región. El domingo, el relevamiento del Comité Provincial de Emergencia chaqueño contabilizó 1.790 personas que habían dejado sus viviendas. En Corrientes, el registro difundido el día anterior superaba las 550 personas evacuadas o autoevacuadas.

El impacto no se limita a las casas anegadas. La suba del agua afecta caminos, complica el acceso a parajes y obliga a reforzar la asistencia en barrios y localidades ribereñas. También crece la preocupación de los productores por el ganado ubicado en zonas bajas, mientras las autoridades mantienen el monitoreo de los ríos y coordinan operativos de emergencia.

Chaco: 1.790 personas dejaron sus hogares

La cantidad de personas desplazadas en Chaco aumentó con rapidez. Un primer balance provincial había informado 913 evacuados y 281 autoevacuados, un total de 1.194 personas. En el relevamiento difundido el domingo, la coordinadora del Comité Provincial de Emergencia, Carolina Meiriño, señaló que había alrededor de 1.290 evacuados y otras 500 personas que dejaron sus casas por sus propios medios. Las cifras pueden modificarse a medida que avanzan los relevamientos.

Uno de los puntos más comprometidos es Barranqueras, donde el Paraná alcanzó los 7,23 metros. La altura supera tanto la marca de alerta, fijada en seis metros, como la cota de evacuación de 6,50. Allí, 251 personas tuvieron que dejar sus viviendas. En Puerto Vilelas, unas 350 familias afrontaban complicaciones por la suma de las lluvias y la crecida del río.

El agua también afectó la circulación por la ruta provincial 63, uno de los accesos a Antequera. El camino quedó parcialmente cubierto y el tránsito fue restringido: se permitió el paso de ambulancias, bomberos, policías y vehículos que transportaban ayuda, además de los vecinos de la zona. La interrupción complicó la conexión con sectores ribereños y con Isla del Cerrito, adonde muchos habitantes llegan después de dejar sus vehículos y continuar el trayecto en lancha.

En Isla del Cerrito, el hidrómetro marcó 8,03 metros el jueves. Unas 40 familias permanecían sobre la ruta y el dique, mientras la Policía sostenía puestos de control durante las 24 horas. En la zona de Antequera, el agua tapó desagües naturales y dificultó el escurrimiento. Algunos pequeños productores armaron plataformas de madera para proteger animales de corral.

Corrientes: más de 550 evacuados y autoevacuados

En Corrientes, el Centro Operativo de Emergencias había contabilizado más de 550 personas evacuadas o autoevacuadas en su reporte del sábado. La provincia enfrenta la crecida de los ríos Paraná y Uruguay, con localidades ribereñas entre las más expuestas. En la estación de la capital correntina, el Instituto Nacional del Agua registró 7,37 metros, por encima de la cota de evacuación de siete metros.

La situación también era delicada en Itatí y Paso de la Patria, sobre el Paraná, y en Paso de los Libres, sobre el Uruguay. Los registros difundidos el sábado ubicaban al río por encima de los ocho metros en Itatí, en 7,79 metros en Paso de la Patria y en 7,88 metros en Paso de los Libres. En esta última localidad, el avance del agua llegó a sectores del paseo costero.

En Paso de la Patria, la emergencia ya había causado daños en viviendas. Una defensa se rompió cuando el río estaba en 7,63 metros y el agua llegó a los barrios Don Julián, La Isla y Pescadores. El relevamiento publicado el viernes estimó que unas 300 casas resultaron afectadas. Luego de ese episodio, las autoridades trabajaron en el refuerzo de la defensa sobre el arroyo Huajó y en el acondicionamiento de espacios para alojar a las familias.

Las lluvias en las cuencas altas aumentan la presión sobre los ríos

Las precipitaciones no se concentran solamente en las ciudades afectadas. Las lluvias abundantes en las cuencas altas, especialmente en Brasil, incrementan el volumen de agua que llega a los cursos de la región. Un informe reciente de Yacyretá indicó que el aporte de agua acumulado en octubre se ubicaba 92% por encima de los valores promedio y anticipó nuevas precipitaciones en las cuencas de aporte.

Ese escenario se combina con la fase de El Niño, un fenómeno natural que modifica los patrones de lluvias y temperaturas. En la Argentina suele favorecer precipitaciones por encima de lo normal, en particular en el noreste. Sin embargo, la altura de los ríos también depende de las lluvias acumuladas en distintos tramos de la cuenca y de la evolución de los caudales, por lo que la situación no puede atribuirse a un único factor.

La emergencia alcanza además a la actividad productiva. Productores trasladan animales desde las islas hacia terrenos más altos para evitar que queden aislados o rodeados por el agua. Un relevamiento citado en los reportes sobre la crecida estimó que más de 900.000 cabezas de ganado estaban expuestas en Santa Fe, Chaco y Corrientes.

Qué asistencia se desplegó ante las inundaciones

La Agencia Federal de Emergencias (AFE) desplegó equipos técnicos y operativos en Chaco y Corrientes para coordinar las tareas con las autoridades provinciales. En Chaco, recorrió centros de evacuados y mantuvo reuniones con funcionarios locales. Prefectura Naval y Gendarmería colaboran con asistencia a la población, monitoreo de los cursos de agua y control de las áreas afectadas.

El operativo forma parte del Plan de Preparación y Respuesta ante el fenómeno El Niño, que la AFE desarrolla junto con las provincias desde mayo. El esquema prevé evaluar escenarios de riesgo, coordinar recursos y preparar acciones de respuesta. En las zonas más afectadas, las tareas incluyen evacuaciones, atención sanitaria y distribución de alimentos, abrigo, colchones y otros elementos para las familias que debieron dejar sus casas.

La evolución de la emergencia dependerá de los niveles de los ríos y de las próximas lluvias en la cuenca. Mientras las mediciones de Barranqueras y Corrientes se mantienen por encima de las cotas de evacuación, los cortes de caminos y los barrios anegados muestran que el impacto ya alcanza tanto a las viviendas como a la circulación y la producción. El seguimiento de los datos hidrométricos será clave para anticipar nuevos traslados y organizar la asistencia.

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